VALENCIA. Dos monumentales Airbus B300 y un aun mas gigantesco Jumbo forman parte ya del paisaje del aeropuerto valenciano. El Jumbo, todo un clásico en la pista y cuyo fuselaje ofrece un descolorido color rosa por los años años y las horas de sol recibidas en su abandono, aun mantiene una mínima esperanza de que algún inversor pague por él y se lo lleve, aunque el precio deberá incluir los años de 'aparcamiento' en la pista, circunstancia que lo convierten en practicamente inviable.
Peor es la situación de los dos imponentes Airbus B 300 aparcados en otro extremo de la pista y que, según los expertos, ya no tienen solución alguna y solo les espera el desguace para convertirlos en chatarra. No podrían ni siquiera despegar y su reparación tampoco compensa, afirman los especialistas.