VALÈNCIA. La Ciutat de Les Arts i les Ciencies mantuvo en 2025 los números verdes por tercer ejercicio consecutivo, aunque con un beneficio más contenido que el año anterior. La sociedad pública cerró el ejercicio con unas ganancias de 3,99 millones de euros, frente a los 7,93 millones de 2024, mientras que su cifra de negocio avanzó ligeramente hasta los 35,08 millones, un 1% más. El resultado consolida la recuperación económica iniciada en 2023, después de años marcados por las pérdidas y la dependencia de las aportaciones de la Generalitat.
El descenso del beneficio se explica principalmente por el aumento de los costes de explotación. Los gastos en servicios exteriores crecieron desde 10,91 hasta 13,33 millones de euros, mientras que los tributos pasaron de 109.000 euros a 1,3 millones. Los gastos de personal también aumentaron ligeramente, hasta 7,69 millones. Como consecuencia, el resultado de explotación se redujo de 7,25 a 3,22 millones, pese al mantenimiento de los ingresos.
La evolución del negocio estuvo condicionada, además, por los efectos que todavía tuvo la dana de octubre de 2024 sobre la actividad turística durante los dos primeros meses del ejercicio. A ello se sumaron varios cierres puntuales del Museu de les Ciències y el Hemisfèric por el apagón nacional de abril, las alertas rojas por lluvias de septiembre y diciembre y el funeral de Estado por las víctimas de la dana celebrado en octubre. Pese a estos episodios, la sociedad logró mantener prácticamente estable su facturación.
El Oceanogràfic aporta el 63% de los ingresos
El principal motor económico del complejo continúa siendo el contrato de explotación del Oceanogràfic con Avanqua. La sociedad pública ingresó 22,28 millones de euros en 2025 por los cánones, la dinamización de contenidos y otras cantidades vinculadas al acuerdo, frente a los 21,72 millones del ejercicio anterior. Esta vía representó por sí sola el 63% de toda la cifra de negocio de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias.
La mayor parte de esa cantidad, 21,21 millones, procedió de los distintos cánones abonados por el operador privado. El canon asociado a la actividad principal del Oceanogràfic descendió un 6%, hasta 14,65 millones, mientras que el correspondiente a actividades secundarias —como la restauración o el merchandising— creció un 5%, hasta 5,9 millones. A estos importes se sumó un canon fijo anual de 662.639 euros, además de los ingresos por la dinamización del Museu y el Hemisfèric.
El contrato se formalizó en 2015 con una duración inicial de quince años, ampliada posteriormente en dos años y tres meses para compensar las consecuencias económicas de la pandemia. Al término de ese periodo podrá prorrogarse otros cinco años. El acuerdo contempla un canon variable mínimo garantizado de 113,86 millones durante la vida del contrato, además de los ocho millones de canon fijo que fueron abonados al inicio de la concesión.
La Ciudad de las Artes y de las Ciencias gestiona directamente el Museu de les Ciències, el Hemisfèric, el Umbracle y otras zonas comunes, mientras que el Oceanogràfic funciona mediante la citada concesión. El Àgora, por su parte, alberga desde 2022 CaixaForum a través de un derecho de superficie concedido a la Fundación La Caixa durante cincuenta años.

- Foto: EVA MÁÑEZ
Menos entradas, pero más de 3,4 millones de visitas
El complejo vendió durante 2025 un total de 3.442.837 entradas entre el Oceanogràfic, el Museu de les Ciències y el Hemisfèric. La cifra supone un descenso del 3% respecto a las 3,55 millones del año anterior, aunque se mantiene un 2% por encima de los niveles de 2023.
El Oceanogràfic volvió a concentrar el mayor volumen de público, con 1.930.389 entradas, el 56% del total y apenas un 1% menos que el año anterior. El Museu de les Ciències contabilizó 1.062.114 entradas, un 6% menos, mientras que el Hemisfèric registró 450.334, también con una caída del 6%. Pese al retroceso general, los meses de junio, julio y agosto sumaron 1,18 millones de entradas, y el Museu alcanzó el segundo mejor dato de ventas de un periodo estival desde su inauguración en el año 2000.
La venta de entradas de los negocios gestionados directamente por Cacsa generó 9,31 millones de euros, frente a los 9,46 millones de 2024. Esta actividad representa alrededor del 80% de los ingresos directos de la sociedad, que en su conjunto alcanzaron 12,02 millones, un 1% menos que el ejercicio anterior. El resto se reparte entre eventos, aparcamiento, derechos de imagen y otras líneas comerciales.

Eventos, restauración y aparcamiento
La explotación comercial de los espacios volvió a ganar peso. Los ingresos por actos y eventos aumentaron un 5%, hasta 1,35 millones de euros, pese a que el número de celebraciones bajó desde las 90 de 2024 hasta 82. Cinco de los eventos celebrados durante el ejercicio habían sido aplazados el año anterior a causa de la dana. Entre los actos acogidos por el complejo figuraron el Ironman, festivales musicales, el Valencia Digital Summit y el Maratón Valencia, además del mercado navideño y los eventos vinculados al 25 aniversario del Museu de les Ciències. El 76% de los clientes de esta línea de negocio fueron nacionales, principalmente de la Comunitat Valenciana y Madrid, mientras que el 24% restante procedió de países como Italia, Suiza y Bélgica.
Cabe recordar que la actividad de grandes eventos en el recinto quedará condicionada desde 2026 por la sentencia que dio la razón a varios vecinos del entorno frente a las molestias acústicas y que obligaba al Ayuntamiento de València a adoptar medidas para evitar nuevos incumplimientos, incluida la posible revocación de autorizaciones o la reubicación de las citas. A raíz de este escenario, el BigSound abandonó la Ciutat de les Arts i les Ciències y trasladó su edición de 2026 al Parc Central de Torrent. El Festival de Les Arts, en cambio, mantuvo su ubicación, aunque adaptó horarios y medidas de control acústico; finalmente, el consistorio ordenó cancelar su segunda jornada tras constatar que durante el primer día se habían superado los niveles de ruido comprometidos por la organización.
Los espacios también fueron escenario de doce rodajes y reportajes publicitarios para marcas como Mercedes, Samsung, Birkenstock, Deichmann o Ferrero Rocher. Sin embargo, los ingresos por cesión de imagen disminuyeron un 37%, hasta 57.750 euros. En cambio, el negocio del catering asociado a eventos, rodajes, barras y puestos de comida creció un 18%, hasta 457.320 euros. El aparcamiento del Umbracle generó otros 655.463 euros, un 1% más, mientras que los ingresos por restauración y merchandising aumentaron hasta 6,37 millones. La sociedad obtuvo además 553.742 euros por la dinamización de contenidos y cerca de 280.000 euros a través de otras líneas de venta.