VALÈNCIA. La escalada bélica en Oriente Próximo está elevando los costes a nivel global, especialmente en el ámbito logístico y energético, y tensionando el comercio y las cadenas de suministro internacionales. Esta presión se traslada también a las materias primas, encareciendo su precio y condicionando el desarrollo de nuevos proyectos. De hecho, el sector de la construcción ya empieza a detectar subidas en materiales clave como el aluminio, el hierro o el acero. Este contexto inflacionista pone en jaque el tirón del mercado logístico en la provincia de Valencia, especialmente la promoción de nuevas plataformas, al tiempo que revaloriza los activos ya existentes.
Y es que en situaciones de incertidumbre, el capital se repliega a la espera de certezas. En el contexto actual, marcado por un conflicto que se prolonga y, por momentos, se recrudece, aumenta la posibilidad de que los operadores logísticos opten por estrategias más conservadoras para mitigar riesgos, priorizando el alquiler de plataformas ya construidas frente a nuevos desarrollos expuestos a sobrecostes derivados del encarecimiento de los materiales y una mayor lentitud en la cadena de suministro. Esta es una de las principales conclusiones de la quinta edición del informe 'The Logistics Property Telescope', elaborado por EY, que señala que la guerra está congelando la construcción de nuevas naves y favoreciendo activos ya ejecutados.
Una situación de la que no es ajena la provincia de Valencia, que se ha consolidado como una de las áreas que más posiciones ha escalado en el ranking de los hubs logísticos más demandados de la Península Ibérica. La solidez de sus infraestructuras, con el Puerto de Valencia como principal motor, unas rentas más competitivas frente a mercados más maduros y su estratégica ubicación geográfica han posicionado al mercado valenciano como una plaza cada vez más atractiva. Tanto es así que en 2025 la inversión logística alcanzó los 190 millones de euros, el 12% del conjunto del país, mientras que la contratación de espacios alcanzó los 340.000 metros cuadrados, el 14% del total nacional, reflejando el dinamismo del sector.
Además, para los próximos años, entre 2026 y 2028, está previsto que se desarrollen 2,4 millones de nuevos metros cuadrados logísticos, lo que representa el 18% de la nueva oferta prevista a nivel nacional. Sin embargo, según EY, este crecimiento está condicionado por el impacto de la guerra en los costes de construcción y la energía, que podrían posponer iniciativas o, incluso, frenarlas.

En cambio, la consultora considera que se revalorizará el actual stock disponible en la región: 36.500 metros cuadrados vacantes, equivalentes al 0,9% de un inventario total de 4,2 millones de metros cuadrados. Precisamente uno de los principales problemas de la plaza valenciana es la escasa disponibilidad de producto, especialmente de gran tamaño, que es el que demandan los operadores. Por ello, se están impulsando grandes proyectos con los que tratar de cubrir la elevada demanda existente en el mercado.
Esta situación provocó que en 2025 las rentas se moderaran respecto a ejercicios anteriores, con una renta prime en 5,75 euros/m2/mes, mientras que las 'yields prime' se comprimieron ligeramente. Como resultado, las valoraciones prime alcanzaron los 1.290 euro/m2, por lo que el suelo logístico continúa encareciéndose por la escasez de oferta, con precios que ya rondan los 280 euros/m2 en las ubicaciones más consolidadas.
Oferta "más contenida" en España
A nivel nacional, la consultora asegura que la consecuencia directa de la guerra será una oferta futura "mucho más contenida". "El encarecimiento de costes, unido a una subida de rentas insuficiente para compensar el riesgo promotor, está congelando nuevos desarrollos y favoreciendo activos ya ejecutados: 2.211.000 metros cuadrados", avisa.
En paralelo, el mercado pondrá en valor cerca de 1,1 millones de metros cuadrados construidos en España en los últimos cinco años que aún no han sido absorbidos, así como otros 1,1 millones de superficie bruta alquilable desarrollados con anterioridad, que también ganarán atractivo, "ya que permitirán a los usuarios evitar el riesgo de los sobrecostes asociados a la construcción de nuevas instalaciones".
En términos de demanda, para EY 2025 confirma una evolución desigual. El centro de España registra 1.002.000 m² (+0,3%), impulsados en gran medida por relocalizaciones. Cataluña reduce su contratación hasta 596.000 m² (14,5%), mientras que Valencia destaca como el único gran mercado al alza, con 340.000 metros cuadrados (+6,3%). Los mercados secundarios consolidan su papel estructural y ya concentran el 39% de la contratación nacional.
Las dinámicas de vacancia también muestran divergencias. En el centro de España aumenta el stock vacío, pero la tasa se reduce del 10,3% al 9,5%. "Estas cifras apuntan a un mercado tensionado por la falta de producto adecuado y económicamente viable", refleja el informe. Un desequilibrio que podría agudizarse de prolongarse esta nueva guerra.