VALÈNCIA. La Universitat Politècnica de València (UPV) ha adjudicado a Virtuarch Studio el contrato para redactar el proyecto de rehabilitación integral de la Casa de los Caramelos, el histórico inmueble de Ciutat Vella que la institución quiere transformar en su futura sede urbana. Así lo recoge la adjudicación publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, que permite avanzar en la recuperación del edificio adquirido por la universidad en 2024.
El contrato asciende a 295.844,89 euros sin IVA y comprende la redacción del proyecto básico y del proyecto de ejecución, así como la dirección facultativa completa de las futuras obras. La licitación partía de un presupuesto de 451.700,09 euros, IVA incluido.
La decisión confirma la propuesta que había elevado el Servicio de Infraestructuras de la UPV a favor de Virtuarch tras obtener la mayor puntuación del concurso. El informe final de valoración situaba al estudio en primera posición con 89,18 puntos, por delante de Tomás Llavador Arquitectos e Ingenieros, con 81,75; Carlos Campos González, con 77,90; Lavila Arquitectos, con 75,61, y AMESdenaranja, con 74,47 puntos.
Aunque Virtuarch no presentó la oferta más barata entre las propuestas que permanecían en la clasificación, obtuvo la mejor valoración en los criterios sujetos a juicio de valor, con 39,55 puntos. Esta ventaja le permitió imponerse en la puntuación global y hacerse con el encargo.
La universidad había recibido inicialmente propuestas de ocho estudios de arquitectura. Además de Virtuarch, Tomás Llavador, Carlos Campos, Lavila y AMESdenaranja, figuraban entre los equipos admitidos Vetges Tu i Mediterrània, Negrosobreazul y Bordas Peiro Architecte.
Una sede de la UPV en el centro de València
La adjudicación supone un nuevo paso para transformar la Casa de los Caramelos en un espacio cultural, académico y de representación institucional. La UPV adquirió el inmueble a la Generalitat Valenciana en septiembre de 2024 por 3,1 millones de euros. Situado entre las calles Conde Trénor y Muro de Santa Ana, cuenta con una superficie útil construida de 2.228 metros cuadrados sobre una parcela de 433 metros cuadrados.
La rehabilitación deberá conservar los principales elementos patrimoniales del edificio y adaptar sus dependencias a los nuevos usos. La universidad plantea que el espacio, denominado UPV Caramelos, albergue actos culturales, institucionales y protocolarios, jornadas de pequeño y mediano formato y actividades vinculadas a titulaciones como Humanidades o Bellas Artes.
La intención es disponer de una sede abierta a la ciudadanía y con actividad más allá del calendario estrictamente universitario. La previsión de la UPV es que pueda abrir sus puertas a partir de 2028, aunque el calendario dependerá de la complejidad de la rehabilitación de un inmueble histórico situado en el entorno protegido de Ciutat Vella