VALÈNCIA. La actividad del mercado residencial en la provincia de Valencia sigue muy dinámica, aunque empieza a presentar pequeñas señales de pérdida de tracción. Y es que comprar una vivienda se ha vuelto tan inaccesible para muchos que el ritmo de ventas se ha enfriado en los primeros meses del año, aunque sigue todavía en niveles máximos de 2007. Sin embargo, el número de operaciones en la provincia, y especialmente en el 'Cap i Casal', comienza a desacelerar debido, principalmente, a los altos precios del mercado que difícilmente son asumibles por buena parte de la población. Un hecho que para los agentes inmobiliarios va a condicionar las compraventas en los próximos meses.
Unos síntomas que, en cambio, nada tienen que ver con el mercado del alquiler que sigue tensándose y encareciéndose, pese a la oferta limitada. En este segmento, además, crece el arrendamiento por habitaciones, que continúa ganando protagonismo como alternativa ante la falta de vivienda asequible, con precios que superan ya en muchos casos los 500 euros. Una modalidad que se consolida como la vía de acceso cada vez más habitual, pero también más cara, en un mercado donde la escasez de oferta sigue condicionando la evolución de los precios.
"Hoy en día, una persona que tiene que plantearse la compra de una vivienda realmente está una tesitura difícil, porque los salarios se han incrementado un 3,4% pero hemos tenido un 3,4% de inflación, mientras los precios de la vivienda han crecido un 13%", explicó el director de la Cátedra Mercado Inmobiliario, Luis Fabra, en la presentación del Informe sobre el Mercado Inmobiliario de Valencia del primer trimestre de 2026, del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia (Coapiv). Asimismo, participaron el vicepresidente de Coapiv, Vicente Díez, y el vocal de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Valencia (Apiva) Lluis Planells.
De este modo, según el informe, las compraventas de vivienda en la provincia de Valencia alcanzaron las 10.185 operaciones en el primer trimestre del año, lo que supone un leve ajuste trimestral del 2,7%. El dato se mantiene, en cualquier caso, muy cerca de los niveles más altos registrados desde 2007, en un mercado que continúa instalado en cotas elevadas pese a la moderación reciente. En el acumulado de los últimos doce meses, la provincia suma 40.925 compraventas, con un incremento interanual del 3,4%, lo que vuelve a situar la serie en máximos históricos desde 2008.
En la ciudad de València, sin embargo, la tendencia es más contenida. Se han registrado 2.185 compraventas en el trimestre, lo que implica un descenso del 13,4% respecto al periodo anterior y un ajuste del 16,5% interanual. En el acumulado de doce meses, el volumen se sitúa en 9.172 operaciones, un 7,5% menos. Por tanto, la capital del Turia pierde así algo de impulso frente al conjunto provincial.

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- Foto: EDUARDO MANZANA
Y todo ello con unos precios disparados y un coste del metro cuadrado en la provincia de 1.716 €/m², máximo histórico tras registrar un incremento trimestral del 4,1% e interanual del 13%. En València, el precio medio ha sido de 2.774 €/m², también en máximo histórico, con un incremento trimestral del 4,2% y acumulando un aumento interanual del 14,2%. Unas cifras que evidencian la presión en el mercado y que están impidiendo el acceso a muchas familias.
Al respecto, los expertos no prevén una bajada en el corto plazo. Los agentes inmobiliarios perciben "unos primeros descensos de compraventa, pero muy moderados": "Cuando empiecen a caer las compraventas, después el vendedor ajustará sus precios y, en consecuencia, tendremos precios de cierre más bajos", remarcaron.
El alquiler, desbocado
En cambio, en el mercado del alquiler los precios continúan al alza en la provincia, donde la renta media ofertada se sitúa en 1.493 euros, lo que supone un incremento interanual del 4,3%. En la ciudad de València, la cifra asciende hasta los 1.677 euros mensuales, con una evolución similar, lo que confirma la escalada de precios entre capital y provincia.
La presión convive, además, con una oferta que sigue siendo ajustada para la demanda existente, lo que no facilita la bajada de las rentas mensuales. Al cierre del primer trimestre, la provincia contabilizaba 4.997 viviendas en alquiler disponibles, mientras que en el 'Cap i Casal' la cifra se reducía a 2.907 inmuebles. Cierto es que en ambos casos el producto disponible aumenta cerca d eun 25%, pero sigue lejos de absorber las necesidades habitacionales.
En paralelo, el alquiler por habitaciones gana peso como alternativa ante la dificultad de acceder a una vivienda completa. A cierre de marzo se contabilizaban 4.481 habitaciones en oferta, por encima de las 4.414 registradas en diciembre, con una distribución de precios que se concentra en los tramos intermedios: el 41% se sitúa entre los 301 y 400 euros mensuales y el 28% entre los 401 y 500 euros.
Por otro lado, el informe apunta que durante el primer trimestre de 2026 el número de hipotecas sobre vivienda en la provincia ha sido de 27.641, con un incremento interanual del 8,8%. Esto supone un porcentaje de hipotecas con respecto a compraventas del 53,3% en la provincia de Valencia, es decir, se firman hipotecas en poco más de la mitad de las compraventas.
Pese a esta tendencia, la cifra aún queda lejos del mínimo histórico registrado en el primer trimestre de 2022, que fue del 1,98%. Por modalidades, las hipotecas fijas promediaron un 2,99%, mientras que las variables subieron ligeramente hasta el 3,22%.