VALÈNCIA. Fenómenos metereológicos como la terrible Dana de 2024, los ataques cibernéticos que sufren a diario multitud de empresas y las crisis recientes en el sector agroalimentario como la peste porcina y la gripe aviar son los acontecimientos que ahora centran las principales preocupaciones de las grandes empresas valencianas. Así consta en el informe 'Mapa de Riesgos Geopolíticos 2026' presentado en la sede de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF).
"Los aspectos que más preocupan y que han aumentado su relevancia en los mapas de riesgos de las grandes empresas en la Comunitat Valenciana son: concienciación y sensibilización sobre los riesgos con fenómenos climáticos extremos, ciberseguridad, relacionado con la IA y tecnologías disruptivas, y aquellos relacionados con el sector agroalimentario", indicó David Casado, manager de riesgos estratégicos de Marsh Risk España, quien subrayó la importancia de los mapas de riesgos como una herramienta de gestión integral que permite actuar de forma inmediata sobre los nuevos inputs y realizar un seguimiento completo del ciclo del riesgo.
Mercado interior y diversificación internacional
En clave estrictamente valenciana, Luis Poveda, director territorial de Levante de Solunion, analizó el comportamiento de las carteras de crédito de las empresas de la región. Según explicó, el mercado interno español concentra el 64% de las coberturas por operaciones de crédito concedidas a compañías valencianas.
Esto se traduce en que las empresas valencianas están siendo prudentes y optan por asegurar la mayoría de sus trasnsacciones comerciales dentro de España, pero mantienen una red de exportación activa en Europa, América y Asia, protegiéndose también contra posibles impagos en todos esos frentes.
El resto se distribuye entre la eurozona (principal destino de productos industriales, alimentarios e intermedios), América (con actividad creciente) y China, destacado como importador relevante de automóviles y productos vinculados.

- Imagen de archivo. -
- Foto: APV
La jornada también sirvió para contextualizar estas preocupaciones locales dentro del escenario internacional. Javier Blanch, director de Marsh Risk Comunitat Valenciana y Murcia, presentó el Global Risks Report dado a conocer en Davos en su 21ª edición, donde se identifican como principales riesgos para los líderes empresariales la recesión económica, la falta de oportunidades y el desempleo, la presión sobre los servicios públicos y la protección social, la inflación y el aumento de la deuda.
Las estrategias
En cuanto a prioridades estratégicas, el informe recomienda la realización de test de estrés sobre escenarios futuros, la anticipación a cuellos de botella en la cadena de suministro, el uso de IA y big data para la gestión en tiempo real, el refuerzo de la flexibilidad organizativa y la inversión en valor estructural para un crecimiento sostenible.
Por su parte, Vicente Pérez, director de informes y análisis de Solunion España, apuntó que la economía mundial muestra resiliencia, aunque con riesgos a la baja. El crecimiento del comercio internacional se ve favorecido por la reducción de aranceles, el rerouting y la inversión en inteligencia artificial, mientras que el PIB global mantiene un comportamiento sólido, aunque con incertidumbres.
En materia de insolvencias, señaló que en 2025 aumentaron un 6% a nivel mundial, mientras que en España se mantuvieron estables, situando el riesgo en niveles históricamente elevados en el contexto internacional.
Hoja de ruta ante los riesgos
En la apertura de la jornada, Isabel Giménez, directora general de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, destacó que el informe constituye "una guía esencial para identificar, comprender y gestionar riesgos en un entorno complejo", además de ofrecer claves prácticas para configurar escenarios y afrontar situaciones inesperadas.
En esa misma línea, Casado señaló que la evolución de los mapas de riesgo, impulsados por la inteligencia artificial y el big data, ha incrementado su interactividad y capacidad predictiva, algo especialmente relevante en un entorno marcado por la incertidumbre climática, tecnológica y sanitaria.
Durante el encuentro, celebrado en el marco del Faptech networking de febrero, expertos en gestión de riesgos y análisis económico coincidieron en señalar un aumento de la relevancia de estos factores en los mapas de riesgos corporativos de las compañías valencianas.
El comercio como arma de influencia
El último Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial (WEF), presentado este enero, lanza una advertencia severa a líderes políticos y empresariales: el mundo se encuentra en un "precipicio". Tras una década de turbulencias, la estabilidad global está bajo asedio por un nuevo orden competitivo donde el comercio, las finanzas y la tecnología ya no son solo herramientas de progreso, sino armas de influencia estratégica.
La encuesta, que recoge la visión de más de 1.300 expertos y líderes globales, es demoledora: el 50% de los consultados prevé un panorama "turbulento" o "tormentoso" en los próximos dos años, una cifra que escala hasta el 57% cuando la mirada se proyecta a una década. Solo un residual 1% de los líderes mantiene una visión de calma para el futuro próximo.
La confrontación geoeconómica toma el mando
Por primera vez en años, la confrontación geoeconómica se sitúa como el riesgo más severo a corto plazo. El uso de sanciones, restricciones de capital y la "militarización" de las cadenas de suministro ha desplazado incluso a los conflictos armados tradicionales en la escala de preocupaciones inmediatas.
Este endurecimiento de las relaciones internacionales convive con un "ajuste de cuentas económico". Tras un periodo de relativa baja preocupación, los riesgos económicos han experimentado el ascenso más rápido en el ranking: la desaceleración económica y la inflación han escalado ocho posiciones, mientras que el temor a un estallido de burbujas de activos sube siete puestos. Con deudas soberanas en niveles críticos y mercados volátiles, la resiliencia del sistema financiero está bajo examen.
El dilema tecnológico: de la desinformación al salto cuántico
En el ámbito tecnológico, el informe destaca una dualidad peligrosa. A corto plazo, la desinformación y la información errónea se mantienen como la segunda mayor amenaza global, actuando como un ácido que corroe el discurso público y la confianza en las instituciones.
Sin embargo, el dato más alarmante es el ascenso meteórico de los resultados adversos de las tecnologías de IA. Mientras que hoy se percibe como un riesgo manejable (puesto 30), en la proyección a diez años se dispara hasta la quinta posición de los riesgos más graves, solo por detrás de las catástrofes ambientales y la desinformación. Junto a esto, el informe analiza el "salto cuántico": una carrera por la computación avanzada que promete curar enfermedades pero que también amenaza con fracturar definitivamente la seguridad digital global.

- Foto de archivo del barranco de la Saleta tras la Dana en Aldaia tras el pasado 29 de octubre. -
- Foto: ALEJANDRO MARTÍNEZ VÉLEZ/EP
Un hallazgo inquietante del informe es la despriorización de los riesgos ambientales en el corto plazo. Ante las urgencias geopolíticas y económicas, los expertos han bajado el tono de alerta inmediata sobre el cambio climático. No obstante, a largo plazo, la realidad es ineludible: los fenómenos meteorológicos extremos y el colapso de los ecosistemas siguen ocupando los tres primeros puestos de gravedad en el horizonte de 2036.
Polarización y caída del multilateralismo
El informe subraya que ningún riesgo es una isla. La desigualdad se identifica, por segundo año consecutivo, como el riesgo más interconectado, alimentando la polarización social y el descontento de "la calle contra las élites".
En definitiva, Valencia y el mundo se enfrentan a una década donde el multilateralismo parece estar en retirada. El 68% de los encuestados prevé un orden multipolar fragmentado donde las potencias regionales dictarán sus propias normas.