VALÈNCIA. Ocho estudios de arquitectura se han presentado al concurso impulsado por la Universitat Politècnica de València (UPV) para diseñar la rehabilitación integral de la histórica Casa de los Caramelos, el inmueble situado en pleno centro de la ciudad que la institución quiere convertir en su futura sede urbana abierta a la ciudadanía.
Entre los equipos admitidos se encuentran Tomás Llavador Arquitectos e Ingenieros, Vetges Tu i Mediterrania o Negrosobreazul. También concurren al proceso AMESdenaranja, Bordas Peiro Architecte, Lavila Arquitectos, Virtuarch Studio y el arquitecto Carlos Campos González. La universidad licitó por 451.700,09 euros el contrato para la redacción del proyecto básico, el proyecto de ejecución y la dirección facultativa completa de las obras. El plazo máximo establecido para la entrega del proyecto básico y su supervisión será de tres meses desde la formalización del contrato.
La Casa de los Caramelos fue adquirida por la UPV a la Generalitat Valenciana en septiembre de 2024 por 3,1 millones de euros. El inmueble, ubicado entre las calles Conde Trénor número 7 y Muro de Santa Ana número 6, en el distrito de Ciutat Vella, ocupa una parcela de 433 metros cuadrados y suma una superficie útil construida de 2.228 metros cuadrados.
La actuación presenta una notable complejidad técnica debido al valor patrimonial del edificio y al objetivo de la universidad de conservar sus elementos históricos más relevantes. La futura intervención deberá compatibilizar la recuperación arquitectónica con la adaptación funcional de los espacios para nuevos usos culturales, académicos e institucionales.
La UPV busca reforzar su vínculo con la ciudadanía
El rector de la UPV, José Capilla, defendía el proyecto como "un paso decisivo" para hacer realidad una aspiración histórica de la institución: disponer de una sede en el centro de València que permita reforzar el vínculo con la ciudadanía. Según explicaba, el futuro espacio, denominado ‘UPV Caramelos’, mantendrá “la huella histórica del edificio” y servirá para desarrollar actividades “que tengan sentido en el centro de la ciudad”.
La futura sede albergará actos culturales, institucionales y protocolarios, además de jornadas nacionales e internacionales de pequeño y mediano formato y actividades vinculadas a titulaciones como Humanidades o Bellas Artes. La intención de la universidad es que el espacio tenga actividad también durante fines de semana y festivos para consolidarse como un enclave dinámico y abierto al público.
La previsión de la institución es que el nuevo edificio pueda abrir sus puertas a partir de 2028, aunque los plazos dependerán de la complejidad técnica de la rehabilitación y de las exigencias propias de intervenir en un entorno patrimonial protegido como Ciutat Vella.