MADRID (EP). Seat S.A. ha señalado que contempla distintos escenarios más allá de 2030 en función de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado. La creciente exigencia de la regulación, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos hacen más complejo valorar nuevas inversiones en la marca.
Desde la compañía española afrontan una nueva etapa de transformación con el objetivo de reforzar su papel industrial dentro del Grupo Volkswagen, impulsar el crecimiento de Cupra y mantener la flexibilidad necesaria para adaptarse a la evolución de la regulación, la demanda y el mercado automovilístico europeo.
La marca hace esta puntualización después de que el medio económico alemán 'WirtschaftsWoche' publicase ayer que el Comité directivo de Volkswagen planificaba una plan de reorganización para la firma española que implicaría su no continuidad más allá de 2029, para centrar todos los recursos en Cupra dentro de su plan de transformación para 2030.
La compañía, sin embargo, expone que su actual ciclo de producto continúa "en evaluación" y todavía no se ha adoptado ninguna decisión sobre su continuidad.
"Estamos comprometidos a consolidar estas fortalezas y crear las condiciones para que Seat S.A. y Cupra continúen creciendo y contribuyendo al éxito del Grupo. Al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles y adaptar nuestras estrategias de marca y producto a la normativa, las condiciones del mercado y las demandas de nuestros clientes", ha expresado el director ejecutivo de Volkswagen Group, Oliver Blume.
Un futuro "sólido"
La compañía ha subrayado que la situación de la marca Seat debe diferenciarse del futuro de Seat S.A., que considera "sólido". La empresa pretende consolidarse como una potencia automovilística dentro del Grupo Volkswagen mediante la combinación de sus dos marcas, Seat y Cupra, su capacidad industrial y una mayor flexibilidad para responder a los cambios del mercado.
En este proceso, Cupra se configura como el principal motor de crecimiento de la compañía. Desde su lanzamiento en 2018, Cupra ha entregado más de un millón de vehículos y ha desarrollado una gama de ocho modelos en ocho años. De cara a 2030, la marca aspira a alcanzar una cuota de mercado del 3% en Europa, apoyándose en la renovación de su gama y en una mayor expansión internacional.
Mantiene los lanzamientos ya planificados
Mientras, Seat continuará con los lanzamientos y actualizaciones de productos ya planificados, incluida la introducción de versiones híbridas suaves del Ibiza y el Arona prevista para 2027.
La compañía espera que este incremento de actividad industrial pueda traducirse también en un aumento del empleo durante los próximos años.
"Seat S.A. inicia una nueva etapa desde una posición sólida. Nos estamos convirtiendo en una potencia automovilística, con un papel industrial creciente dentro del Grupo Volkswagen y con Cupra alcanzando todo su potencial", ha señalado el CEO de SEAT y Cupra, Markus Haupt.
Haupt ha destacado que la transformación de la compañía tiene a Cupra como "motor clave" del crecimiento y la rentabilidad futuros, al tiempo que el aumento de las responsabilidades industriales permitirá reforzar el empleo y el futuro de Martorell.
Martorell, pieza clave
El enfoque multimarca constituye uno de los pilares de la transformación. Seat S.A. lidera la industrialización de la plataforma MEB21 y la producción en Martorell de la familia de vehículos eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen.
Al mismo tiempo, la capacidad de fabricar vehículos de combustión, híbridos y totalmente eléctricos proporciona a la compañía flexibilidad para responder a las diferentes velocidades de transición hacia la electrificación y a la evolución de la demanda en los distintos mercados.
Esta transformación se apoya en el compromiso anunciado en 2022 por el Grupo Volkswagen, Seat S.A. y los socios de 'Future: Fast Forward', que contemplaba una inversión de 10.000 millones de euros para acelerar la electrificación de España.
La compañía considera que este compromiso se está materializando mediante la transformación de Martorell y la producción de la familia de vehículos eléctricos urbanos, al tiempo que mantiene su intención de asegurar una plataforma adicional para Martorell que permita reforzar su huella industrial y generar nuevas oportunidades.
El presidente del Comité Intercentros de Seat S.A. y miembro del Consejo de Supervisión de Volkswagen AG, Matías Carnero, ha defendido que la prioridad es "asegurar el futuro de la compañía y un empleo de calidad para las próximas generaciones", y ha destacado el potencial de la transformación para atraer inversión y nuevas responsabilidades a Martorell.