MADRID (EP). El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado las elecciones regionales celebradas este domingo en el estado alemán de Sajonia-Anhalt, aunque sin los votos suficientes para gobernar en solitario, con lo que se abre la puerta a la formación de un gobierno apoyado por el resto de formaciones políticas.
En concreto, AfD ha logrado más de un 44% de los votos, según la última proyección elaborada sobre voto real por Infratest Dimap para la televisión pública alemana ARD, lo que se traduciría en 39 escaños, por debajo de los 42 asientos que garantizan una mayoría absoluta en el parlamento regional.
Por detrás de AfD se situaría la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU) con un 17,4% de apoyo (19,7 puntos menos que en las últimas elecciones), lo que se traduciría en 15 representantes.
En el tercer puesto estarían igualados el histórico Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), Los Verdes y La Izquierda (en torno al 9% y 8 escaños cada uno), mientras que en sexto puesto estaría Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 5,1%), por delante del Partido Liberal Demócrata (FDP, 2,5%). El mínimo para obtener reperesentación es del 5%.
La tasa de participación ha sido una de las principales noticias de la jornada, con un 80%, muy por encima del 60,3% de las elecciones regionales de 2021.
Pide elecciones en Alemania
La líder de AfD Alice Weidel ha emplazado al canciller alemán, Freidrich Merz, a convocar elecciones anticipadas de inmediato en Alemania para propiciar así su reemplazo como canciller "antes de Navidad".
"Espero que haya elecciones federales anticipadas y espero que el actual canciller sea reemplazado antes de Navidad", ha declarado Weidel tras el "histórico" resultado de los comicios sajones. "Tenemos un 44-45% aquí. Es un mandato claro para gobernar. También vamos a gobernar a nivel federal", ha resaltado.
Weidel ha señalado a la clase política alemana porque "la gente está harta de que se haga política en contra de los intereses de Alemania". "Representamos claramente los intereses de nuestro país", ha aseverado antes de enumerar las medidas fundamentales de su programa de gobierno: "atajar el exceso de gasto, controlar nuestras fronteras, deportar a todos los extranjeros, a todos los criminales, vamos a cerrar la frontera".
Considera así que en los últimos años el país se ha "arruinado", que es una "catástrofe" y ha responsabilizado de ello a la excanciller Angela Merkel y al actual mandatario, Merz.
Weidel ha augurado que el apoyo de la CDU caerá "pronto" a nivel federal por debajo del 20%. "Creo que va a pasar algo con Friedrich Merz, que es tremendamente impopular", ha señalado en referencia a que "la CDU también barajará sustituir al canciller".
"Ya tenemos nueve puntos de ventaja sobre la CDU. La CDU seguirá bajando. Nosotros seguiremos creciendo", según Weidel que espera que su partido alcance el 40% a nivel nacional. "Vamos a conseguirlo lo más pronto posible porque más y más gente confía en nosotros, porque queremos un cambio político y porque sencillamente no quieren seguir siendo tomados por tontos", ha augurado.
El colider de AfD Tino Chrupalla ha apuntado a que "2029 será un año electoral decisivo, como muy tarde". "Será el segundo punto de inflexión para este país y entonces gobernaremos Alemania", ha declarado Chrupalla, que ha destacado que el mejor activo de su campaña electoral ha sido el propio Merz. "La gente 'difícil de educar' ha demostrado claramente lo que ocurre hoy. Han votado claramente por AfD", ha remachado.
Relaciones con Rusia
En cuanto a las relaciones internacionales, Weidel ha reivindicado la diplomacia. "Nosotros siempre estamos abiertos a la diplomacia y siempre hemos criticado el hecho de que cuando hablamos de Ucrania necesitamos un canal abierto con Rusia para alcanzar un acuerdo y lograr una solución pacífica", ha argumentado.
Weidel considera que "necesitamos buenas relaciones no solo con Rusia, sino por encima de todo con Estados Unidos" y ha mencionado el viaje de este fin de semana de enviados estadounidenses a Moscú y Kiev.
"Es un papel que podría haber desempeñado Alemania. En las últimas décadas era una práctica habitual para nosotros intervenir como mediadores neutrales y ese papel nos encajaría mucho mejor que el de guerreristas retóricos que interpretamos hoy", ha argumentado.