MADRID (EP). El Congreso ha dado un paso más para reformar su Reglamento con el fin de facilitar que las formaciones minoritarias tengan grupo parlamentario propio. En el Pleno de este jueves, el PSOE y sus aliados han tumbado los textos alternativos presentados por el PP y Vox, con lo que los cambios podrían aprobarse a la vuelta del verano para su entrada en vigor tras las próximas elecciones generales.
La reforma reglamentaria, firmada por ERC, Junts, Podemos, Compromís y el BNG, superó su primer examen a finales de mayo, con apoyo del PSOE, y este jueves se han debatido las propuestas alternativas de PP y Vox, que votaron en contra junto con Unión del Pueblo Navarro (UPN).
Lo que buscan las minorías es modificar el artículo 23 del Reglamento de 1982, que establece que para tener grupo propio hay que contar con 15 escaños o, al menos, superar los cinco diputados más un 5% de los votos en todo el país o un 15% en todas las circunscripciones en las que se concurre.
Los tradicionales préstamos de diputados
Con su propuesta, los socios parlamentarios de Pedro Sánchez pretenden rebajar del 5 al 3% el porcentaje de votos a nivel nacional para conformar grupo propio, y del 15 al 10% el porcentaje en las provincias en las que se presentan.
Y es que, al inicio de esta legislatura, tanto ERC y como Junts no cumplían los requisitos que exige el Reglamento de 1982 y tuvieron que recurrir a préstamos del PSOE y de Sumar para poder formar grupo propio. Lo avaló la Mesa del Congreso gracias a la mayoría que conforman PSOE y Sumar, que a su vez habían logrado controlar el órgano de gobierno de la Cámara con los votos de los independentistas catalanes.
Tener grupo propio supone grandes ventajas políticas, económicas y de medios. Quien lo constituye tiene garantizada voz propia en todos debates y al menos un puesto en las comisiones parlamentarias, en la Diputación Permanente y en la Junta de Portavoces, así como una pregunta en cada sesión de control al Gobierno. Económicamente, garantiza percibir más subvenciones y cobrar las ayudas por el 'mailing'.
En sus textos alternativos, recogidos por Europa Press, el PP y Vox apostaban por dejar como está el requisito de los porcentajes con el fin de acabar con esas prácticas habituales del préstamo puntual de diputados por parte de los partidos grandes para facilitar la conformación de grupos propios a los minoritarios, lo que consideran un "fraude de ley" consentido en distintas legislaturas por la Mesa del Congreso.
Otra cesión para seguir en Moncloa
Para el diputado de Vox Carlos Flores, la reforma de las minorías sólo responde a intereses partidistas y parece redactada por "un becario", con más líneas de firmantes que para la exposición de motivos.
Por parte del PP, José Antonio Bermúdez de Castro ha afirmado que rebajar los requisitos para formar grupo nace de una "imposición" de las minorías y el PSOE la apoya como una "cesión" para que Pedro Sánchez pueda seguir en la Moncloa.
El texto de Vox incluía además otra serie de puntos como recuperar el castellano como "lengua obligatoria" para la actividad parlamentaria, prohibir el uso de coletillas en el acto de jura o promesa de la Constitución que deben hacer los diputados al tomar posesión, y asegurar la concesión de los suplicatorios si la Cámara no los tramita en el plazo previsto de sesenta días.