MADRID (EP). España es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde menor peso en relación al PIB tienen los activos de proveedores de pensiones, con un 10,4%, según señala el 'think tank' de las economías avanzadas en la última edición de su informe anual 'Perspectivas de las pensiones en 2026'.
España se sitúa así en el puesto 28 de las 37 economías examinadas por la OCDE en función del peso del ahorro en pensiones privadas en relación al tamaño de la economía, tras encadenar cinco años a la baja.
De este modo, la proporción respecto del PIB de los activos de proveedores de pensiones ha bajado sin pausa desde el 14,4% de 2020 y se aleja del récord del 14,6% que llegó a suponer en 2014.
Por debajo de España, únicamente figuran Noruega (10,2%), República Checa (7,9%), Eslovenia (7,3%), Austria (7,2%), Alemania (6,2%), Hungría (4,8%), Turquía (3,4%), Luxemburgo (1,4%) y Grecia (1,3%).
En el extremo opuesto, los países donde mayor peso respecto al PIB tiene el ahorro privado en pensiones eran Dinamarca (201%), Islandia (191%) y Suiza (168%).
A nivel global, los activos de pensiones en los países de la OCDE alcanzaron los 78 billones de dólares (70 billones e euros) a finales de 2025, lo que equivale al 106% del PIB y representa un notable aumento desde el 62% de 2001, lo que subraya la creciente importancia de los activos de pensiones en la economía en un período relativamente corto.
Según la OCDE, esta expansión se ha visto impulsada por mayores contribuciones, rentabilidades positivas de las inversiones y pagos de prestaciones de pensiones relativamente bajos en muchos países.
A pesar de este importante crecimiento en los activos de pensiones, el informe advierte de que "es posible que las personas no estén ahorrando lo suficiente para asegurar una renta de jubilación adecuada", añadiendo que casi todos los países de la OCDE "se enfrentan actualmente a una brecha en las cotizaciones a la jubilación", lo que significa que los trabajadores deberán complementar sus pensiones obligatorias con aportaciones voluntarias para alcanzar su objetivo de renta de jubilación.
Em este sentido, la organización con sede en París estima que esta brecha es del 10% o más para los hombres con ingresos medios en 17 de los 41 países analizados. Asimismo, señala que las mujeres se enfrentan a una brecha mayor que los hombres en 17 países, y los trabajadores autónomos a una brecha superior que los asalariados en 31 países.
"Aunque el gasto público en pensiones en la OCDE sigue aumentando, muchos trabajadores no están encaminados a obtener una renta de jubilación adecuada", ha comentado el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, para quien las pensiones respaldadas por activos ayudarían a cubrir esta brecha.
Sin embargo, el dirigente australiano de la OCDE ha lamentado que "demasiadas personas no están inscritas en un plan, comienzan demasiado tarde o ahorran muy poco", por lo que recuerda que la inscripción automática, cotizaciones en aumento a la par que el salario, estrategias de inversión más inteligentes y una buena gobernanza pueden cambiar esta situación.
En su análisis, el 'think tank' destaca que "solo 19 de los 38 países de la OCDE cuentan con planes de pensiones obligatorios o cuasi obligatorios", mientras que la participación en planes voluntarios sigue siendo limitada, ya que, en casi la mitad de los 19 países de la OCDE donde solo existen planes voluntarios, "participa menos de la mitad de las personas en edad laboral".
En el caso de España, el 54% de las cuentas de pensiones de empresa no recibieron ninguna cotización en 2024, y entre las que sí realizaron cotizaciones, el 68% no recibieron más de 900 euros durante el año.
Por otro lado, la organización apunta que al contrario que en la mayoría de jurisdicciones examinadas, España experimentó un descenso en las cotizaciones a largo plazo, aunque admite que esta tendencia podría estar revirtiéndose, ya que las cotizaciones a los fondos de pensiones aumentaron en 2023 (un 9%), 2024 (un 10,9%) y 2025 (un 3,3%).