MADRID (EP). El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha anunciado este jueves la reapertura de la Embajada española en Irán para respaldar "el esfuerzo por la paz" en Oriente Próximo durante el alto el fuego de dos semanas acordado por Washington y Teherán.
"Dada la nueva situación y que tenemos dos semanas por delante, he dado instrucciones al embajador de Teherán (Antonio Sánchez-Benedito Gaspar) para que regrese, para que se vuelva a poner al frente y reabra la Embajada de España en Teherán y que nos sumemos desde todos los vectores que podamos, incluida la capital de Irán, a ese esfuerzo por la paz", ha indicado Albares en declaraciones a los medios antes de su comparecencia en la Comisión de Exteriores del Congreso.
España cerró temporalmente su Embajada en Teherán y evacuó al personal diplomático de la capital iraní a principios de marzo, en el marco de la escalada bélica en la región de Oriente Próximo desencadenada tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington y Teherán han acordado un alto el fuego de dos semanas, pero los ataques de Tel Aviv contra Líbano continúan e incluso han arreciado en las últimas horas.
El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ha respondido ante esta decisión en sus redes sociales: "El régimen terrorista iraní vuelve a ejecutar a sus propios ciudadanos: manifestantes y opositores políticos. España reabre su embajada en Teherán. Van de la mano. Sin pudor. Para vergüenza eterna".
Preguntado al respecto tras su comparecencia, Albares ha insistido en que España cerró su embajada en Teherán "exclusivamente por motivos de inseguridad" y que ahora la reabre porque hay que utilizar "todos los foros posibles" para lograr la paz.
"El Estado de Israel tiene derecho, por supuesto, faltaría más, a existir en paz y seguridad, pero exactamente el mismo derecho a existir en paz y seguridad lo tienen todos los pueblos y todos los países de la región. También lo tiene el pueblo libanés y también lo tiene el pueblo palestino", ha enfatizado el jefe de la diplomacia.
Tregua "frágil"
El ministro ha tildado de "frágil" este alto el fuego y ha puesto el foco en la "inaceptable" situación de Líbano, que considera "una auténtica vergüenza para la conciencia de toda la Humanidad". El ministro, que este miércoles mantuvo una conversación telefónica con su homólogo libanés, Youssef Raggi, ha lamentado los cientos de muertos y miles de heridos y ha recordado que se trata de un Estado soberano con un Gobierno comprometido con el desarrollo del país, la lucha contra el partido-milicia chií Hezbolá y con el despliegue de las Fuerzas Armadas libanesas en el sur del país.
El titular de la cartera de Exteriores trasladó a Beirut el apoyo de España a su soberanía, a su integridad territorial y el compromiso y respeto al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario, "flagrantemente violados en Líbano".
Albares ha indicado que solo Washington y Teherán conocen los términos exactos del acuerdo para la tregua, pero ha vuelto a pedir que Líbano sea "una parte esencial" de la misma, algo que cree fundamental para que se consolide el alto el fuego y se avance hacia la paz. "Que Israel no quiera ni oír hablar de un alto el fuego en Líbano no tiene que hacernos bajar los brazos a los demás, sino todo lo contrario", ha urgido.
En esta línea, ha recordado que España ya pidió a la UE suspender el Acuerdo de Cooperación entre Bruselas y Tel Aviv, un reclamo que ahora cobra fuerza por la "situación absolutamente condenable de una violación flagrante de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de ataques contra la misión de la ONU en Líbano y de bombardeos indiscriminados contra la población civil", ha enumerado.
Por otro lado, ha señalado que lo referente al programa nuclear iraní también tiene que ser parte de ese pacto. "Hemos sido muy claros: Irán no debe tener la bomba nuclear", ha reiterado. Para el ministro, los puntos sobre Líbano y el programa nuclear iraní van de la mano y redundan en la paz para toda la región.
Irán alega "problemas técnicos" para reabrir Ormuz
Asimismo, el ministro conversó este miércoles con sus homólogos iraní y pakistaní, Abbas Araqchi y Ishaq Dar, respectivamente. Al primero le trasladó el apoyo español a la mediación paquistaní y le pidió que se involucre "decididamente" en el alto el fuego, que ejerza su influencia en grupos chiíes de la región para que cesen los ataques.
También le pidió que garantice el paso "libre y seguro" de todos los barcos por el estrecho de Ormuz, puesto que aún no está garantizado, precisamente por el "bloqueo" de Teherán y, según ha desvelado, el iraní le habló de "problemas técnicos".
Además, felicitó al de Pakistán por sus esfuerzos por la paz y le ofreció el apoyo de España en lo que pudiera ser útil para que se consolide el alto el fuego. "Que cuente con nosotros", ha destacado Albares.
El titular de la cartera de Exteriores también conversó con otros de sus homólogos de la región, como los ministros de Omán, Qatar, Bahréin y Kuwait, a los que trasladó la "solidaridad" española y ha asegurado que son conscientes de que España continuará apoyando los esfuerzos para la paz.
Así, Albares ha reiterado la oposición de España a la guerra y su apuesta por la diplomacia, por la negociación y por la mediación. Sin embargo, ha admitido que el fin de la escalada bélica en Oriente Próximo "está muy, muy lejos, muy lejos".
"Sabotear" la cumbre de paz en Islamabad
Durante la comparecencia del ministro, el portavoz de EH Bildu en la Comisión de Exteriores del Congreso, Jon Iñarritu, se ha interesado por las expectativas de España respecto a la negociación del sábado entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, la capital paquistaní.
Albares ha indicado que "sólo las partes pueden saber" el desarrollo de las conversaciones, pero ha advertido de que "hay muchas personas y muchos países interesados en sabotear" el proceso de paz. "No sabotearlo durante las negociaciones a partir del sábado, sino incluso que no lleguen a sentarse en torno a la mesa en Islamabad", ha avisado.
En este sentido, ha reiterado que España se posiciona con la paz y ha urgido a "no renunciar a la paz y no resignarse a que Oriente Próximo sea una guerra permanentemente abierta". "Es injusto para la región y es un peligro", ha continuado.
Además, ha hecho un llamamiento más amplio para abogar por la política "cargada de sentido". "Este no es tiempo para el cinismo, para el fatalismo y la resignación, es tiempo para la determinación, el compromiso y la acción", ha proclamado, antes de garantizar que el Ejecutivo trabajará en esa línea.