MADRID (EP). La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha propuesto una reforma estructural en el método de traslación de los costes de las restricciones técnicas del sistema eléctrico a los consumidores, planteando sustituirlo por un precio regulado fijado 'ex ante' basado en el coste marginal esperado.
En un estudio elaborado por Óscar Arnedillo, Marcelo Rabinovich, Diego Rodríguez y Jorge Sanz, el 'think tank' advierte de que la metodología actual basada en costes medios distorsiona las decisiones de consumo e incrementa ineficientemente los costes de ajuste.
En concreto, Fedea estima que el coste total de los servicios de ajuste se elevó en 2025 hasta los 3.812 millones de euros, un 43% más que en 2024, correspondiendo casi un 90% a las restricciones técnicas.
En los últimos años este aumento se ha debido al incremento progresivo en la generación renovable y se ha acelerado desde el apagón del 28 de abril de 2025. A este respecto, el estudio destaca que casi un 90% de esos costes por servicios de ajuste se corresponden con las reprogramaciones por restricciones técnicas que el operador del sistema -Red Eléctrica de España (REE)- realiza después del mercado diario y, de manera continua, en tiempo real.
Mediante ellas se reprograman unidades de generación, se solicitan servicios o se modifican consignas para resolver limitaciones de las redes, asegurar reservas y mantener las variables eléctricas dentro de unos rangos admisibles.
Asimismo, señala que en 2026 el coste de estos servicios se sitúa próximo a los 22 euro/MWh, representando cerca de un tercio del precio medio del mercado diario.
"Sumar las tres partidas de coste y dividir el resultado por el consumo total (tal como se hace en la actualidad) produce un precio medio, pero no traslada la información que debería orientar las decisiones de los consumidores", considera el estudio.
Por ello, para resolver este desfase, Fedea propone financiar las restricciones técnicas mediante una tarifa en dos partes: un término variable regulado (euro/MWh) fijado antes de las ofertas del mercado diario que refleje el coste marginal esperado, y un término fijo de abono (euro/mes) para cubrir el déficit recaudatorio y las desviaciones de periodos anteriores.
"Establecer un precio regulado fijado 'ex ante' que responda a ese coste marginal, en lugar del precio calculado 'ex post' basado en costes medios, evitaría que la demanda modifique sus programas en el intradiario y reduzca las necesidades adicionales de reserva", añade el estudio.
Además, Fedea analiza el efecto distributivo de la medida según la categoría tarifaria y sugiere que cualquier impacto potencial sobre colectivos vulnerables podría ser abordado mediante ajustes en el bono social.
"Mejorar las señales de precio es urgente antes de que se negocien o renueven los contratos para el suministro de 2027", afirman los expertos.