Fresas, naranjas, limones, guisantes, judías verdes, huevos y pescado disparan sus precios en el último año

España

Café, azúcar, cereales y chocolate, entre lo que más se ha abaratado

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MADRID (EP). Las bayas frescas (fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas), los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos y derivados), las legumbres verdes (judías y guisantes, habas, tirabeques, soja, pochas frescas y brotes de alfalfa), los huevos y el pescado fresco, ya sea refrigerado o congelado, se encuentran entre los productos alimenticios que más han disparado sus precios en España en el último año (desde agosto de 2025 a agosto de 2026), con alzas que, en algunos casos, superan los dos dígitos.

En concreto, según los últimos datos del IPC de agosto publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y consultados por Europa Press, las bayas frescas han subido de precio un 35,7% en el último año, mientras que los cítricos frescos se han encarecido un 17,1%.

Por su parte, las legumbres verdes, frescas o refrigeradas, son hoy un 15,9% más caras que en agosto de 2025; los huevos se han encarecido un 12,5%; y el precio del pescado fresco, refrigerado o congelado, se ha incrementado un 7,8%.

Destacan también la subida de precios de los despojos comestibles (hígados, mollejas, riñones, sesos, criadillas), con un alza interanual del 6,6%; del pescado seco, salado, en salmuera o ahumado (+5,7%), y de los preparados de marisco (+5,5%), en un mes, agosto, en la que suelen abundar las paellas veraniegas.

Así lo reflejan los últimos datos de las distintas subclases del IPC, que han sufrido algunas modificaciones desde enero de este año por los cambios metodológicos operados en este indicador.

En el otro extremo, entre los productos alimenticios que más se han abaratado el último año destacan el café y sus sucedáneos (-4,2%); el azúcar de caña y de remolacha (-3,1%); los cereales (-3%); las hortalizas y tubérculos congelados (-2,8%); las frutas de hueso y frutas de pepita frescas (-2,6%), y chocolate, cacao y derivados (-2,2%).

En los ocho primeros meses del año, los alimentos que más se han encarecido han sido las bayas frescas, que han disparado su precio un 44,6%, seguido de las legumbres verdes (+17,3%); las patatas (+5,3%); el pescado seco, salado, en salmuera o ahumado (+5,2%); los preparados de marisco (+5,1%) y especias, hierbas culinarias y semillas (+4,7%).

Por contra, los alimentos que más se han abaratado entre enero y agosto son las hortalizas cultivadas por su fruto (tomates de todo tipo, pepino, calabacín, calabaza, berenjena, pimiento ó maíz dulce, entre otras), que han bajado un 8,1% sus precios; las frutas tropicales (aguacates, plátanos, bananas, piñas, mangos, papayas, chirimoyas, dátiles e higos), que se han abaratado un 5,1%, y las otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis), que han rebajado su precio un 4,4%.

Las legumbres verdes se encarecen un 19% en un mes

En valores mensuales, las frutas tropicales, dátiles e higos fueron los alimentos que más recortaron sus precios en agosto respecto al mes anterior, con un descenso del 9,9%.

Le siguen los cítricos frescos (-6,1%); otras frutas frescas (-2,1%); patatas y otros tubérculos (-1,4%), y los aceites vegetales (-1%).

En el lado de los ascensos, los productos alimenticios que más elevaron sus precios en agosto respecto al mes anterior fueron las legumbres verdes (+19,1%); las bayas frescas (+2,6%); las hortalizas de hoja o de tallo (lechuga, escarola, endivias, cogollos, canónigos, alcachofas, acelgas, coliflor o espinacas, entre otros), que se encarecieron un 2,4%; las hortalizas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas (+1,6%), y hielo, helados y sorbetes (+1,4%).

Cambios en la cesta de la compra

El IPC de enero de 2026 fue el primero que publicó el INE en base 2025. La principal novedad de esta nueva base es la implantación de la nueva clasificación de consumo, de forma que el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos.

Además, en la nueva base se ha revisado la cesta de la compra, se han actualizado ponderaciones y se han introducido algunas novedades metodológicas.

Así, han entrado al IPC productos como los aguacates y los arándanos, en la alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón, entre las bebidas, y las radiografías en los servicios médicos, mientras que salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido.

Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio.

Asimismo, el INE continúa trabajando en el desarrollo de métodos de recolección automatizada de la información, mediante el aprovechamiento de las bases de datos de las empresas (scanner data), la recogida automatizada de Internet (web scraping) y la utilización de medios informáticos en la recolección de precios en los establecimientos, que continuarán su incorporación al cálculo del IPC a lo largo de esta nueva base.

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