MADRID (EP). El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha criticado al Gobierno por usar su "poder" para promover una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) en periodo electoral, un movimiento que ha tachado de "increíble" e incomprensible.
"Es increíble que el Gobierno esté utilizando el poder que tiene en plena campaña electoral para actuar de una manera que nosotros no entendemos", ha denunciado este jueves en un acto en la sede de la CEOE.
"Nuestra querida ministra [de Trabajo, Yolanda Díaz], como bien sabéis, ha llamado ya a lo que ella denomina los expertos en el salario mínimo, porque no han tenido un empleo en su vida", ha proseguido en su intervención, como parte de un evento por el 25 aniversario de la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel).
Además, ha señalado que los sindicatos piden un aumento del 7% y exigen "la famosa absorción" y ha criticado que se encargue a las empresas "hacer la labor pública pero desde lo privado", a pesar de que no se les concede la revisión de precios en los contratos públicos y las prórrogas de muto acuerdo que solicitan.
Por otro lado, ha apuntado al absentismo como la "gran preocupación" para las compañías, sumado al problema de las vacantes, pues asegura que "no hay gente" en sectores como la hostelería y que la gestión de este asunto es "harto complicada".
Garamendi también se ha mostrado indignado de que "encima" los empresarios sean "los culpables de que los salarios no suban", ha destacado que a pesar de la caída de los impuestos de la energía "el Estado ha recaudado más" y ha lamentado que los sindicatos "se han negado en rotundo a hablar" sobre el acuerdo nacional de convenios: "Esa mesa sigue parada" y son ellos quienes "no han querido sentarse", ha señalado.
"Aquí estamos para trabajar. Sabemos el problema que se da en el sector, va ser muy importante seguir trabajando en esto y esperemos que nos hagan caso", ha concluido sobre los tres grandes desafíos mencionados.
Figaredo (Vox): Quien viene a delinquir debe regresar a su país
Por su parte, el responsable de la Oficina Económica de Vox, José María Figaredo, ha denunciado que Tragsa factura más que grandes empresas como Ferrovial y ha afirmado que la mitad de los residentes extranjeros extracomunitarios legales en España "no trabajan", ante lo que ha llamado a "regresar a su país" a quienes "vienen a delinquir" o a aprovecharse de las ayudas y no trabajar.
En una crítica al absentismo laboral, como parte de un debate en la sede de la CEOE, Figaredo ha apuntado a la complejidad del asunto y de la regulación existente y ha denunciado que los "desincentivos" al trabajo son "brutales".
En esa línea, ha afirmado que el 50% de residentes extranjeros extracomunitarios legales "no trabajan" y que "capas enteras de la población" hacen del cobro de subsidios y ayudas "su 'modus vivendi'".
"Estas ayudas son para los españoles que en un momento dado pasan un momento de dificultad", mientras que "quienes vienen a delinquir" o a aprovecharse de esas ayudas "tienen que regresar a su país", sostiene. "Quien venga aquí, que venga a trabajar", añade.
Finalmente, ha criticado la "gravosidad de la regulación" sobre "muchísimos" sectores y el "efecto expulsión" que estaría generando la Administración pública sobre el sector privado.
En esa línea, ha estimado que Tragsa facturaba en 2017 cerca de 700 millones de euros y que en el último año ha ingresado 2.600 millones. "Tragsa factura mas que Ferrovial" y otras grandes empresas españolas, ha comparado.
Por su parte, el portavoz socialista de Inclusión y Seguridad Social, Alberto Mayoral (PSOE), ha cuestionado si las empresas serían "capaces de levantar la persiana" cada día sin contar con población migrante y ha respondido que este no es "el problema", sino "la solución".
Además, si bien ha admitido que es "fundamental" abordar el debate del absentismo, ha contrapuesto que también lo es trabajar en el ámbito de los 2,5 millones de horas extra no pagadas y ha matizado que "el absentismo no es la enfermedad", a pesar de que haya "caraduras" que no asistan al trabajo.
También ha defendido que haya "más Administración pública" y no menos y ha llamado a pensar qué modelo de país se quiere para el futuro, con independencia del Gobierno que se encuentre en cada momento.
Por su parte, el portavoz adjunto y de Presupuestos del Grupo Popular, José Vicente Marí Bosó, se ha alejado del "triunfalismo" del Gobierno y ha planteado clarificar y proteger la regulación de servicios esenciales --pues en los últimos años hay "más impuestos y peores servicios públicos"--, modificar la ley de desindexación y la ley de contratos, limitar el "fuerte" incremento de costes que sufren las empresas y centrarse más en el salario medio que en el salario mínimo, hasta llevar el primero en los próximos años a los 50.000 euros.
En otra mesa de debate, el director gerente de Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), Pedro Pablo Sanz, ha compartido que el coste para las mutuas y el coste directo para las empresas ha alcanzado los 854,5 millones de euros en 2025, frente a 422,6 millones en 2018, lo que supone un incremento del 102%.
Entre otros datos sobre el sector, ha presentado que entre 2018 y 2025 las bajas por enfermedad común aumentaron un 24%, que el 11% de los trabajadores acumula la mitad de las bajas --frente al 7% que concentra la mitad de estas en el conjunto de España--, que en España las bajas crecieron más (un 59%) pero lo hicieron sobre un empleo que también creció (un 12,9%) y que las bajas entre los trabajadores de 16 a 35 años han crecido un 213%.
25 aniversario de la patronal de la limpieza, un sector "invisible"
Antes del debate, el presidente de Aspel, Juan Ignacio Beltrán, ha reivindicado la importancia y la dignidad del sector de la limpieza en el 25 aniversario de la patronal y ha apuntado a preocupaciones como el absentismo, las modificaciones en el marco laboral o el intrusismo, al tiempo que ha pedido reforzar el diálogo social.
En concreto, desde la patronal se demanda para el sector de la limpieza actualizar los contratos y volver a la prórroga de mutuo acuerdo, priorizar la calidad frente al precio y favorecer la competencia efectiva en la contratación; reforzar el diálogo social y abordar el absentismo; e impulsar la formación y combatir el intrusismo y la competencia desleal.
Por último, Beltrán ha reivindicado al sector de la limpieza: "Cuando está bien hecho resulta invisible; solo se acuerdan de nosotros cuando algo falla".
"Durante 2020 y 2021 [en la pandemia por el covid], sin embargo, todo el mundo se acordó de nosotros. Después la conversación pública siguió su curso, pero ellos [los trabajadores de la limpieza] no se fueron a ninguna parte. Continúan ahí todavía, aunque ya no salgan en los medios", enfatiza.