MADRID (EFECOM). La crisis de inflación de los últimos años y el fuerte encarecimiento de la vivienda han lastrado la recuperación de los salarios en España que, pese a crecer en términos nominales, siguen en niveles moderados y por debajo de la media europea.
Según los datos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES) del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2008 el salario medio anual era de 21.883,42 euros y en 2024 alcanzó 29.540,26 euros, un aumento nominal del 35 %.
En el mismo periodo, los precios acumularon una subida del 37,1 %, según el índice general de precios de consumo (IPC), calculado a partir de las medias anuales de 2008 y 2025.
A esta pérdida de poder adquisitivo se suma el encarecimiento de la vivienda, con precios de compra en los niveles más elevados de las últimas cinco décadas, mientras que los de los nuevos contratos de alquiler han aumentado "de manera sustancial" desde 2019, según advertía el Banco de España es su último informe monográfico sobre vivienda.
"Tras años de salarios nominales estancados, y políticas publicas de contención salarial tras la gran recesión (crisis financiera de 2008), los incrementos nominales de los últimos años se han visto lastrados por el efecto de la inflación. Los salarios reales llevan estancados 25 años", resumen desde CCOO, que distingue distintos periodos desde la crisis de 2008.
De la devaluación a la recuperación salarial
"La crisis financiera de 2008 marcó un fuerte periodo de devaluación salarial", explica a EFE Natalia Arias Pérez del Gabinete Económico de CCOO.
En ese momento, la tasa de paro llegó a rozar el 27 %, con más de 6,2 millones de personas desempleadas, situación que se atajó con una reforma laboral en 2012 que favoreció la flexibilidad interna de las empresas, que ganaron competitividad exterior recortando salarios internamente.
La reforma facilitó la salida de la crisis económica a costa de los salarios y de una mayor precariedad laboral, tras introducir medidas como el descuelgue de los convenios o el abaratamiento del despido, lo que además provocó una significativa fuga de talento porque la devaluación salarial fue más intensa para los puestos de alta cualificación.
Tras estos años, en 2014 comenzó una recuperación "leve" de los salarios que se intensificó a partir de 2018.
Con la llegada del Gobierno de coalición y una buena evolución del mercado laboral, comenzó una recuperación salarial más intensa impulsada por las subidas del salario mínimo (SMI), que acumula un incremento del 66 % entre 2018 y 2026.
Sin embargo, la recuperación -impulsada también por la reforma laboral de 2021- coincidió con el choque inflacionista iniciado en 2021, que se intensificó en 2022 con la guerra en Ucrania.
Aunque los salarios nominales siguieron aumentando, el encarecimiento de los bienes y servicios, y el fuerte repunte de la vivienda, redujo el poder adquisitivo de los hogares.
El Banco de España ha señalado que el episodio inflacionista iniciado a mediados de 2021 ha provocado una pérdida significativa de poder adquisitivo de los salarios, con momentos de menor presión inflacionista en 2024 y 2025, pero con un nuevo repunte este 2026.
Según resume CCOO, la elevada inflación de los últimos años ha supuesto un mayor impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores más afectados por la crisis de la vivienda, al tener que asumir mayores costes en un bien no incluido en el indicador de inflación.
"Aquellos con bajos salarios han ganado cierto poder adquisitivo desde 2018 pero, dado que arrastraban devaluación salarial y precarización, no superan el nivel previo a la gran recesión y además tienen dificultades para acceder a bienes básicos como la vivienda, que hace décadas no tenían", apunta.
En el caso de los salarios medios y altos, que aguantaron mejor la gran recesión posterior al boom inmobiliario, "en estos últimos años no han ganado o incluso han perdido poder adquisitivo", añade.
"Hay un grupo social relativamente grande que nunca ha vuelto al nivel de prosperidad previo a la gran recesión, aunque fuera una falsa prosperidad basada en una burbuja", concluye el sindicato.
Subidas por debajo de la media UE
En comparación europea, el salario medio anual ajustado a tiempo completo en España se situó en 33.700 euros en 2024, último año disponible, frente a los 39.800 euros de media en la Unión Europea, según Eurostat.
España ocupó así el undécimo puesto, por detrás de países como Luxemburgo (82.969 euros), Dinamarca (71.575), Irlanda (61.051), Bélgica(59.632), Alemania (53.751) y Francia (43.790).
España ha aumentado su salario medio desde 2008 un 36 %, muy por debajo de la media europea, que lo ha hecho un 52 %, y de algunas grandes economías como Alemania (60,7 %) o Bélgica (53,7 %). EFECOM
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