El método científico y sus sesgos cognitivos

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Hablemos de ciencia y tecnología

"¿Qué es lo que hace a la ciencia tan especial para que otras disciplinas traten de utilizar sus procedimientos de una manera más o menos acertada? Parece obvio decir que es por el denominado método científico, pero no es oro todo lo que reluce y, como actividad humana que es, también tiene sus luces y sus sombras"

Publicado: 28/08/2026 · 06:00
Actualizado: 28/08/2026 · 06:00
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Desde que la ciencia asentó en nuestra civilización podemos decir, por ejemplo, que la esperanza de vida de las personas viene incrementándose año tras año, que hemos puesto coto a grandes enfermedades y plagas, que el cultivo de la tierra y la domesticación del ganado ha evolucionado para poder alimentar a más de ocho mil millones de personas, que somos capaces de viajar grandes distancias en pocas horas, que el acceso a la información y educación es posible a escala planetaria, que se han explorado mundos muy lejanos, etc. Aun así, siempre tendrá sus detractores, como los amantes de la teoría de la conspiración, los terraplanistas, los fundamentalistas religiosos, etc. Estos grupos suelen poner encima de la mesa los problemas que el desarrollo tecnológico y científico ha traído consigo, como contaminación atmosférica o de mares y suelos por plásticos u otras sustancias, armas cada vez más mortíferas, extinción de especies, etc. Eso, realmente no es problema del avance científico, sino del mismo ser humano y del uso indebido que hace de los recursos que posee.

El método científico es un procedimiento sistemático utilizado para investigar fenómenos naturales y comprobar si una explicación o teoría sobre los mismos es válida. El objetivo principal, sin duda, es que las conclusiones a las que se lleguen puedan ser observadas y reproducidas por cualquiera. El método, podríamos decir, empieza con la observación de un fenómeno o hecho que despierta el interés suficiente para querer conocer más a cerca de él. Esto conduce a que nos cuestionemos algo en concreto sobre lo observado. Tras un estudio en profundidad de ese hecho crearemos una hipótesis que no es más que una explicación provisional a ese fenómeno. Esa hipótesis ha de ser formulada de una manera que pueda ponerse a prueba y por ello validada o refutada mediante la experimentación. La necesidad de hacer experimentos para comprobar la hipótesis nos lleva al análisis de datos y a partir de ellos obtener unas conclusiones con las que se determina si los resultados obtenidos la apoyan o rechazan. Estos resultados han de ser publicados para que otros investigadores puedan revisarlos y repetir esos experimentos.

 

El método se basa en hechos y no en opiniones; cualquier investigador puede poner a prueba los resultados de otro colega"

 

Muchos detractores dicen que el método científico no es el más idóneo porque muchas de sus hipótesis son rechazadas o modificadas a lo largo del tiempo, pero precisamente en esta parte reside su fortaleza ya que los investigadores también buscan fallos o agujeros en sus resultados o en los de sus colegas para de esa manera ir mejorando hacia teorías más consistentes y universales. En pocas palabras: el método se basa en hechos y no en opiniones; y cualquier investigador puede poner a prueba los resultados de otro colega. El método es sistemático y sigue una serie de pasos ordenados para facilitar su reproducibilidad y que de esa manera se pueda demostrar si una teoría es falsa o el investigador se equivocó en su formulación.

Como se ha mencionado antes, la ciencia es una actividad humana y como tal no está libre de algunos sesgos inherentes a nuestra forma de pensar. Podríamos definir sesgo cognitivo como una tendencia sistemática a procesar la información de forma distorsionada que nos aleja completamente de un juicio objetivo y racional. Son atajos mentales que utiliza nuestro cerebro para ahorrar tiempo y esfuerzo pero que son útiles para la toma de decisiones rápidas, aunque puedan conducirnos en algunas ocasiones a conclusiones incorrectas. Por ejemplo: si vemos una persona con bata blanca casi siempre asumiremos que trabaja en el sector sanitario; también solemos dar más credibilidad a una noticia que confirma nuestras creencias que a otra que las contradice (sesgo que es utilizado ampliamente por los políticos tradicionales de manera generalizada para dirigir la intención de nuestro voto).

Existe infinidad de sesgos identificados, pero en el caso que nos ocupa que son los que más afectan a la ciencia podríamos seleccionar:

  1. La cognición motivada ocurre cuando no razonamos suficientemente para descubrir la verdad sino para llegar a la conclusión que deseamos.
  2. La apofenia, que es la tendencia a percibir patrones, relaciones o significados donde realmente no los hay. Un ejemplo evidente de esto es cuando creemos ver figuras en las nubes.
  3. El sesgo de confirmación es especialmente dañino ya que es totalmente contrario al método científico. Para contrarrestarlo la ciencia avanza intentando refutar hipótesis y no únicamente buscando datos que las apoyen.
  4. Sesgo de grupo. La presión social o entre colegas puede llevarnos a aceptar ideas sin analizarlas críticamente, simplemente porque son ampliamente aceptadas.
  5. Muchas veces, a pesar de estar equivocados, se persiste en una decisión o vía de investigación porque ya se ha invertido mucho dinero y esfuerzo. Esta es la Falacia del coste hundido.
  6. Generalmente los grupos suelen dedicar más tiempo a discutir la información que todos conocen y menos a analizar la información única que pueda aportar un individuo. Este sesgo de información compartida puede hacer que se ignoren ideas brillantes o que incluso nunca lleguen a exponerse.
  7. El sesgo la creencia consiste en juzgar la validez de un razonamiento según la plausibilidad de su conclusión y no por la calidad lógica de sus argumentos.
  8. Solemos tender a sobreestimar el número de personas que comparten nuestras preferencias, opiniones o comportamientos. Sesgo del falso consenso.
  9. Muchas veces cuando identificamos fácilmente los sesgos de los demás mientras creemos que nosotros somos relativamente objetivos, estamos siendo dominados por el sesgo del punto ciego.
  10. Cuando consideramos cierta una afirmación porque proviene de una figura relevante como un científico famoso o un premio nobel, estamos cayendo, sin darnos cuenta, en el denominado sesgo de autoridad.

 

No olvidemos que somos humanos y esto condiciona todas las tareas que realizamos. El método científico se ha revelado, hasta el momento, como el más eficaz para estudiar la naturaleza y hacer avanzar nuestra sociedad gracias a que identifica y pone límites a nuestra tendencia a condicionar y relativizar la información recibida buscando atajos mentales.

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