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La amenaza del 'riesgo país'

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VALENCIA. Pero los juicios de los mercados son extraordinariamente efímeros. Han bastado una serie de rumores originados por las "manos fuertes", apuntando a las necesidades de Grecia en reestructurar su deuda, para romper el cordón de seguridad que aislaba a España de los países ya intervenidos.

En apenas dos días, el 'spread' o diferencial de deuda entre el bono español y el bund alemán -también conocido como 'riesgo país o prima de riesgo- ha pasado de los 170 puntos a superar los 200. Todo ello sin que ningún otro factor fundamental haya provocado un cambio de escenario. Lo que hace dos semanas se entendía como un hecho cierto (la solvencia de España), hoy es juzgado de manera muy distinta.

Al margen de especulaciones, la posibilidad de que Grecia reestructure su deuda, ofreciendo una quita a sus acreedores (se rumorea que del 50%), no es un escenario muy probable a corto plazo, lo que no quiere decir que no sea un factor extremadamente dañino para las cotizaciones de ciertos activos.

Pese a que sí resulta posible (incluso probable) que Grecia no pueda atender a sus compromisos con el Fondo de Rescate Europeo para seguir recibiendo los fondos al 5,2% de interés, resulta mucho más fácil la modificación de los términos y plazos del rescate por parte de los socios europeos que los impagos a acreedores (entre los que se encuentran principalmente los bancos privados europeos). Es decir, los países prestamistas preferirían ser mucho más flexibles con Grecia que soportar que sus empresas y bancos asuman las enormes pérdidas que se plantearían en caso contrario.

Alemania es el país que se ha mostrado más beligerante a la hora de limitar las ayudas a terceros países insolventes, fomentando que los inversores privados asuman las pérdidas de sus inversiones. Pero son precisamente los bancos alemanes (junto a los suizos y franceses) los más expuestos a la deuda griega. Caso muy distinto serían las hipotéticas quitas de Irlanda o Portugal, donde los bancos de los países decisores no son los más implicados.

De momento, el Ibex 35 vuelve a la tónica de comportarse mucho peor que el resto de índices europeos. El diferencial con el Dax alemán explica por sí solo cuál es el ánimo de las bolsas mundiales, y desde el pasado miércoles, nuestro índice bursátil ha perdido cerca de 350 puntos respecto al alemán, la pérdida relativa más rápida desde enero. Y todavía seguimos mucho más cerca de los máximos anuales que de los mínimos, por lo que existe mayor recorrido potencial.

Pero esta situación podría resultar tan efímera como la anterior y esta semana puede volver la tranquilidad. Desde luego, parece que las bolsas se vuelven a fijar en el 'riesgo país', un factor abandonado durante las últimas semanas.
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* Daniel Pingarrón es estratega de mercados de IG Markets

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