No siempre es culpa del entrenador: lecciones del Valencia CF

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HUMANOS CON RECURSOS
Publicado: 17/09/2026 · 06:00
Actualizado: 17/09/2026 · 06:00
  • Carlos Corberán, en uno de sus últimos partidos como entrenador del Valencia CF.
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El Valencia CF ha vuelto a hacer algo que en el fútbol conocemos bien: cuando los resultados no llegan, se cambia al entrenador.

Esta vez, sin embargo, la limpieza ha sido más profunda: entrenador, CEO y varios integrantes de la estructura deportiva. En su lugar regresa Braulio Vázquez, con la misión de reconstruir un proyecto que ha comenzado la temporada en una situación más que delicada.

Podría parecer un asunto exclusivamente futbolístico, pero resulta bastante útil para hablar de algo que preocupa cada vez más a las empresas: la planificación estratégica de la fuerza laboral o Workforce Planning. Es decir, tener a las personas adecuadas, con las capacidades adecuadas, en el lugar adecuado y en el momento adecuado. Parece sencillo. Pero también parece sencillo marcar un penalti hasta que uno tiene que tirarlo.

En muchas organizaciones la planificación de personas continúa siendo esencialmente presupuestaria: cuántos empleados tenemos, cuánto cuestan y cuántos necesitaremos el próximo año. Pero el verdadero Workforce Planning empieza cuando introducimos otras preguntas: ¿qué estrategia queremos ejecutar?, ¿qué capacidades requiere?, ¿las tenemos dentro?, ¿podemos desarrollarlas?, ¿qué posiciones son críticas?, ¿qué ocurriría si alguna de esas personas desapareciese mañana? Porque, como decía la novia de Kira Miró en Machos Alfa: "el secreto del éxito es explotar a gente competente".

En el fútbol las respuestas se ven cada domingo. Un club puede tener once jugadores sobre el césped y, sin embargo, carecer de determinadas capacidades: liderazgo, velocidad, creación, gol, resistencia a la presión o experiencia. La plantilla está completa desde el punto de vista administrativo, pero incompleta desde el estratégico. 

En las empresas sucede exactamente igual. Podemos cubrir todas las posiciones del organigrama y continuar teniendo enormes agujeros de talento.

El caso del Valencia plantea además otra cuestión interesante. Corberán llegó en diciembre de 2024 en una situación crítica, ayudó al equipo a evitar el descenso y posteriormente fue renovado. Gourlay se incorporó en 2025 para liderar el área deportiva. Ambos han sido cesados. 

No se trata aquí de juzgar si estas decisiones son correctas. Para eso ya existen tertulias. Pero conviene recordar aquella expresión de los salones del Oeste: "No disparen al pianista". A veces quien está más expuesto no es quien ha compuesto la partitura.

La reflexión empresarial es otra: cuando una organización cambia simultáneamente al responsable de ejecutar la estrategia y a quien debía diseñarla, quizá el problema no sea únicamente de desempeño individual. Tal vez convenga revisar también el sistema.

Peter Drucker recordaba que "la cultura se desayuna a la estrategia". Podríamos añadir que una mala planificación de personas también puede merendársela. Porque ninguna estrategia funciona si las capacidades necesarias no están disponibles, si las responsabilidades no están claras o si quienes deben trabajar juntos mantienen visiones incompatibles.

Y ahí aparece otra dimensión del Workforce Planning: no consiste únicamente en fichar. Consiste también en anticipar. Según el Global Talent Trends 2026 de Mercer, solo el 50% de los ejecutivos considera que su organización está invirtiendo lo suficiente para cerrar las brechas de capacidades que afrontará en el futuro.

Llevado al fútbol, la pregunta no es únicamente quién juega el domingo. Es si sabemos qué equipo, qué liderazgo y qué capacidades necesitaremos dentro de dos temporadas, dónde están hoy esas carencias y si debemos desarrollarlas dentro o buscarlas fuera. ¿Tenemos relevo para las posiciones críticas? ¿Qué jugadores deben crecer? ¿Dónde necesitaremos fichar? ¿Qué conocimiento perderemos si alguien se marcha? Las empresas deberían hacerse exactamente las mismas preguntas.

Por eso resulta significativa la llegada de Braulio Vázquez. El Valencia busca experiencia, conocimiento del mercado y capacidad para reconstruir una estructura. Pero ningún fichaje, ni siquiera en los despachos, sustituye a una planificación coherente.

En Recursos Humanos solemos repetir que las personas son nuestro principal activo. Es una frase excelente para colocar en la memoria anual. Algo más difícil es decidir qué personas necesitaremos mañana, desarrollar hoy sus capacidades y evitar descubrir el problema cuando el marcador ya señala 0-3.

El Workforce Planning pretende precisamente eso: que las decisiones sobre talento se tomen antes de que se conviertan en emergencias. Porque sustituir al entrenador cuando el equipo pierde puede ser necesario. Tener que sustituir al entrenador, al CEO y a media estructura a la vez quizá invite a hacerse una pregunta algo más incómoda: ¿Fallaron las personas o falló la planificación de las personas?

En el fútbol, como en las empresas, el mercado de invierno siempre llega más tarde de lo que uno quisiera.

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