La fábrica que escucha: la industria valenciana aprende a hablar con sus máquinas

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Valmetal, AIDIMME y Sothis by Nunsys Group presentan dos proyectos de inteligencia artificial que permiten dar instrucciones por voz, consultar datos de producción y conectar equipos de distintos fabricantes

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VALÈNCIA. Preguntar a una máquina por su estado, pedirle información sobre un proceso o dar una instrucción a un robot mediante la voz. Es la interacción que la industria valenciana ha desarrollado con los proyectos Smart Machine y Vozia, cuyos prototipos se han presentado este jueves en la sede de AIDIMME, en el Parque Tecnológico de Paterna. Con esta tecnología, la máquina comprende las peticiones humanas, las convierte en órdenes ejecutables y ofrece respuestas inmediatas y comprensibles, como si la interacción se produjera con otro operador. Dos proyectos impulsados con la colaboración de institutos tecnológicos, asociaciones empresariales y compañías.

"Un territorio que no fabrica es un territorio débil. Si a esa capacidad le metemos inteligencia, seremos todavía más competitivos, y es una suerte tener grandes desarrolladores de tecnología con los que podemos contar", señalaba la secretaria general de Femeval, Empar Martínez. Para ello, situaba la cooperación entre empresas y centros tecnológicos como una de las prioridades de la federación. "Innovar requiere tecnología, personas y diversidad", ha señalado, antes de destacar el papel de Valmetal como instrumento para impulsar esa colaboración. 

"Tenemos muchas islas en nuestras fábricas que generan datos", destacaba el presidente de Nunsys Group, Paco Gavilán. El objetivo, añadía, es "orquestar toda esta información en una plataforma inteligente" para avanzar hacia una planta más conectada, flexible y eficiente. A su juicio, la comunicación por voz entrará en la industria de forma inmediata. "Estamos en proyectos muy grandes con empresas internacionales y hay mucho por inventar y por hacer. Hay una oportunidad tremenda para ser de los primeros que llegan a algo".

Una plataforma orquestadora para conectar máquinas y robots

Smart Machine es un proyecto colaborativo financiado por IVACE+i en el que participan Factor Ingeniería y Decoletaje, Sothis by Nunsys Group, Dymsa Ingeniería, JIX Food Solutions, Robotnik Automation, AIDIMME y Valmetal. Con este proyecto se intenta resolver un problema habitual en las plantas industriales: los sensores, robots, máquinas y programas generan información, pero utilizan protocolos distintos y no siempre pueden intercambiarla. El proyecto busca reunir esos datos en una plataforma. "La clave es hacer que se comuniquen", resumía Luis Portolés, responsable del área de Tecnología y Procesos de AIDIMME. Para conseguirlo, el sistema interpreta la información de dispositivos de diferentes fabricantes para unirlos en un único orquestador que traduzca todo al mismo lenguaje. 

El prototipo permite que un operario, desde un ordenador o con gafas de realidad aumentada, consulte información y dé instrucciones por voz mientras observa cómo se coordinan los diferentes dispositivos y sensores. Entre las demostraciones presentadas figura la posibilidad de ordenar a un robot que acerque otro equipo y traiga de vuelta las herramientas solicitadas. Joaquín Carretero, responsable de innovación en industria de Nunsys Group, señala que una de las metas es que las herramientas lleguen también a las pequeñas y medianas empresas. "El coste y la complejidad de la digitalización dificultan la adopción en parte del tejido industrial", reconocía. En este sentido, una plataforma que permita integrar distintos equipos y estandarizar su comunicación podría reducir esas barreras. 

Preguntar a la fábrica

El segundo proyecto, Vozia, analiza cómo puede utilizarse la inteligencia artificial para comprender el lenguaje de los trabajadores y responder a sus consultas en entornos industriales con información útil para sus tareas. Para ello, AIDIMME ha habilitado un espacio de pruebas en el que compara distintas tecnologías de reconocimiento de voz, comprensión del lenguaje y generación de respuestas. El proyecto también estudia dónde resulta más conveniente procesar la información, ya sea mediante servicios conectados a la nube o en un servidor propio. Las aplicaciones posibles van desde consultar datos industriales en tiempo real hasta registrar incidencias o resolver dudas durante el aprendizaje de un proceso. "Cuando alguien no es experto en la máquina, poder preguntar con voz te hace aprender mucho más rápido", ha explicado Juan del Agua, responsable de proyectos en el departamento de Tecnologías y Procesos de AIDIMME. También ha destacado el tiempo que puede ahorrar un operario al obtener información desde cualquier punto de la planta, sin desplazarse hasta un ordenador.

La interacción por voz plantea, a su vez, dificultades propias de una fábrica, como el ruido, que puede interferir en el reconocimiento de las instrucciones. El equipo ha probado asimismo el uso de cascos para facilitar las consultas con las manos libres. Por ahora, Vozia funciona como un laboratorio para comparar soluciones y estudiar su aplicación a necesidades concretas de las empresas.

Este proyecto cuenta con el apoyo de IVACE+i y financiación de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027. En el proyecto colaboran Dymsa Ingeniería, Hurtado Rivas, Mediterranean Wood Factory y Estampaciones Lemec. Su siguiente reto será seguir validando estas tecnologías en procesos productivos y determinar en qué tareas aportan una mejora real a los trabajadores.

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