La UPV desarrolla un sistema de alerta temprana para detectar desinformación con riesgo de hacerse viral

Plaza Innovación

El sistema DDVRI combina el riesgo de desinformación y la probabilidad de difusión para ayudar a priorizar qué contenidos revisar primero durante una crisis

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han desarrollado un nuevo sistema de alerta temprana que permite identificar, en las primeras fases de una crisis, qué contenidos potencialmente falsos o engañosos tienen además mayor riesgo de hacerse viral. El método, denominado Disinformation Diffusion Virality Risk Index (DDVRI), está pensado para ayudar a priorizar qué mensajes deberían ser revisados antes por equipos de verificación y comunicación.

El trabajo ha sido desarrollado por J. Ernesto Solanes, Juan José Climent-Ferrer, Flavio Moriniello, Ana Martí-Testón, Adolfo Muñoz y Luis Gracia, todos ellos del grupo Hume del instituto de Diseño y Fabricación de la UPV. “No basta con determinar si una información puede ser falsa; también es necesario saber si tiene posibilidades de difundirse ampliamente y convertirse en un problema relevante. Y eso es lo que permite conocer nuestro trabajo”, apunta Juan José Climent Ferrer..

El DDVRI analiza únicamente datos disponibles en las primeras fases de circulación del mensaje, entre ellos su contenido, características de la fuente, velocidad de difusión y estructura de propagación. El sistema genera después una clasificación que permite concentrar los recursos de verificación en los contenidos con mayor riesgo.

Tres veces más casos de riesgo entre las primeras alertas

El equipo de la UPV ha evaluado la metodología con dos bases de datos abiertas. La primera, PHEME, reúne conversaciones y rumores de Twitter asociados a acontecimientos de actualidad; la segunda, CoAID, incluye noticias y afirmaciones falsas y verdaderas relacionadas con la COVID-19 y datos sobre su interacción en redes sociales.

En el experimento con PHEME, el sistema utilizó las primeras seis horas de actividad para estimar qué contenidos alcanzarían una elevada difusión en un horizonte de 72 horas. Entre los 50 mensajes situados en las primeras posiciones de cada evento, la presencia de contenidos que combinaban riesgo factual y alta difusión fue aproximadamente tres veces superior a la prevalencia media de esos casos en el conjunto analizado.

Los resultados con CoAID confirmaron también la utilidad de la herramienta para concentrar en las primeras posiciones los contenidos de mayor riesgo. En una de las configuraciones del modelo, el 27 % de los 50 primeros mensajes seleccionados correspondía a casos que combinaban desinformación y alta amplificación.

Una herramienta para priorizar, no para censurar

El equipo del IDF plantea el DDVRI como apoyo a equipos de verificación, instituciones y servicios de comunicación que trabajan con una capacidad de revisión limitada. Las alertas orientan qué contenidos examinar primero; la comprobación de su veracidad y cualquier decisión posterior corresponden a los equipos humanos.

“El sistema no está planteado para decidir automáticamente qué contenidos deben eliminarse de una red social. Nuestro objetivo es que el sistema funcione, digamos, como una herramienta de triaje y priorización, ayudando a equipos humanos de verificación, instituciones o servicios de comunicación a decidir dónde concentrar primero una capacidad de revisión que suele ser limitada”, explica Juan José Climent Ferrer

El trabajo ha recibido financiación del programa Digital Europe de la Unión Europea, a través del proyecto AI-SECRETT, del Gobierno de España y de la Generalitat Valenciana.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo