VALÈNCIA. Materiales acústicos fabricados con fibras recicladas y naturales pueden conservar gran parte de sus prestaciones incluso después de más de 16 años de envejecimiento. Así lo concluye un estudio liderado por investigadores del Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV); sus resultados evidencian la durabilidad de estos materiales para mejorar el confort acústico de los edificios y conseguir una construcción más sostenible.
El trabajo, publicado en Case Studies in Construction Materials, ha sido desarrollado por Jesús Alba, Romina del Rey y Jordi Garcia-Peris y analiza la evolución a largo plazo de 32 materiales acústicos fabricados con poliéster reciclado, residuos textiles, algodón, lana, cáñamo, yute, kenaf o fibra de coco, entre otros.
Estos materiales se utilizan para reducir la reverberación y mejorar el confort sonoro en aulas, oficinas, auditorios o viviendas, y también pueden contribuir al aislamiento acústico. Aunque estudios anteriores ya habían demostrado que pueden alcanzar prestaciones comparables a las de productos convencionales, apenas existían datos sobre su comportamiento después de largos periodos de tiempo.
Más de 16 años de envejecimiento natural
Las muestras analizadas fueron fabricadas y caracterizadas originalmente en 2009 en el marco de un proyecto europeo LIFE. Desde entonces permanecieron almacenadas durante aproximadamente 16 años y medio en condiciones ambientales interiores no controladas, sometidas a variaciones de temperatura y humedad y a la acumulación de polvo.
Durante este periodo, las muestras soportaron temperaturas de entre aproximadamente 0 °C y 35 °C y humedades relativas de entre el 45 % y el 85 %. Estas condiciones permitieron estudiar su respuesta ante un envejecimiento prolongado similar al que pueden experimentar muchos materiales acústicos utilizados en espacios interiores.
El equipo volvió a analizar las muestras utilizando los mismos procedimientos empleados en 2009 y comparó parámetros clave como la absorción sonora y la resistividad al flujo de aire.

- Foto: UPV
“Los resultados muestran que, en general, los materiales mantienen gran parte de sus propiedades acústicas originales después de más de una década y media”, destaca Jesús Alba.
El estudio detecta una mayor estabilidad en los materiales predominantemente sintéticos. Los fabricados con fibras naturales o combinaciones híbridas mostraron una mayor sensibilidad al envejecimiento, aunque conservaron también un comportamiento acústico notable. En conjunto, los resultados confirman que tanto los materiales reciclados como los naturales pueden mantener durante largos periodos una capacidad de absorción acústica adecuada.
Los investigadores completaron el estudio con análisis de microscopía óptica para evaluar posibles cambios en la estructura de las fibras, su diámetro y porosidad, y comprender mejor las transformaciones físicas asociadas al envejecimiento natural.
Según el equipo de la UPV, estos resultados aportan datos útiles para arquitectos, profesionales de la ingeniería y fabricantes, y permiten reducir la incertidumbre sobre la durabilidad de materiales reciclados y naturales destinados al acondicionamiento acústico de edificios.