Entrevista

Plaza Innovación

Paloma Castellano (Wayra): "Hay que movilizar que aseguradoras y fondos de pensiones inviertan en startups"

La directora del 'corporate venture capital' de Telefónica defiende la necesidad de ampliar la base de inversores

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. "Hay que movilizar a las aseguradoras y a los fondos de pensiones para que inviertan en startups". Así lo apunta Paloma Castellano, directora de Wayra, quien pone el foco en uno de los grandes cuellos de botella del ecosistema emprendedor español: la falta de capital institucional para escalar proyectos tecnológicos y consolidar empresas capaces de competir a nivel global. En un momento de corrección del mercado y mayor racionalidad inversora, la directora del corporate venture capital de Telefónica defiende la necesidad de ampliar la base de inversores si España quiere dar el salto definitivo en innovación.

Con más de 20 años de experiencia en los sectores de Internet y las telecomunicaciones, Castellano es una de las voces con más bagaje en el venture capital en España. Forma parte de Wayra desde sus inicios y participó en su lanzamiento internacional en 2011, convirtiéndose en testigo directo de la transformación de un ecosistema que ha pasado de invertir en ideas a hacerlo en compañías cada vez más maduras y tecnológicamente sofisticadas.

Desde el hub de innovación abierta de Telefónica en España, ha invertido y acompañado a cerca de un centenar de startups en ámbitos como la ciberseguridad, el IoT, el big data, el Enterprise SaaS o las tecnologías inmersivas. Tras una trayectoria previa en Microsoft y en distintas áreas de innovación, inversión y desarrollo de negocio dentro del Grupo Telefónica, Castellano analiza en esta entrevista los retos pendientes del ecosistema, el papel del capital paciente y las claves para impulsar grandes exits desde España y Europa.

- 15 años desde que se fundó Wayra. ¿Cómo ha cambiado su labor desde entonces?

- Desde el principio tuvimos una vocación muy orientada al desarrollo de ecosistema. No había tantos fondos ni venture capital en España, ni la cultura de startups que existe ahora. Nacimos para desarrollar mercado y ecosistema con la potencia de Telefónica. Con el tiempo hemos evolucionado y hemos ayudado a evolucionar el ecosistema, por lo que ha sido un camino lógico. Empezamos como aceleradora, para dar acompañamiento a los proyectos en fases iniciales, con capital y contactos. Luego, a lo largo de los años, empezamos a desarrollar esa conexión con Telefónica para que acompañara a estas empresas en el desarrollo de negocio.
Cada vez te centras más en empresas que tienen que ver con Telefónica para aprovechar sus capacidades y diferenciarte en un mercado cada vez más maduro y con más agentes. Al final, nos hemos convertido en el venture capital de Telefónica, su brazo inversor, y también acompañamos a otras corporaciones y agentes que quieren iniciar este camino de innovación abierta que nosotros empezamos.

- ¿Y el ecosistema emprendedor?

- En la primera generación de Wayra invertíamos en papel. Era gente que se presentaba con una idea en PowerPoint. La típica historia de Silicon Valley de presentar una idea en una servilleta, porque no existía esta cultura. Ahora, el ecosistema emprendedor español no tiene nada que ver. Ya hay personas que han recorrido el camino completo: desde el lanzamiento hasta el exit, y que han formado a mucha gente que ha trabajado en sus empresas.
Es un ecosistema de lo que se conoce como “mafias”, de las que salen empresas desde compañías como Tuenti, Glovo o Cabify. Los propios trabajadores han aprendido a lanzar sus compañías, por lo que ahora estamos en un entorno mucho más rico. En 2012 se invertían unos 250 millones de euros en todo el mercado y ahora estamos en torno a los 2.000 millones.

- ¿En qué punto está actualmente la inversión en España?

- Somos uno de los hubs que más están creciendo en Europa, con un talento muy reconocido a nivel internacional. Tanto, que muchas veces los fondos extranjeros vienen y nos inflacionan las valoraciones, y es positivo que ocurra, porque cuanto más capital haya en el ecosistema, mejor.
A nivel de inversión hemos pasado por varias etapas. Tras la pandemia hubo un gran pico que luego se relajó bastante. Los que llevábamos tiempo invirtiendo en fundamentales seguimos aquí. Ha habido una corrección de mercado que ayudó a rebajar valoraciones excesivas fruto de expectativas muy altas, y ahora estamos en un momento mucho más racional, con fuerzas más equilibradas entre inversores y emprendedores y expectativas más alineadas. Estamos en un buen momento.

- ¿Se piden ahora modelos que ya demuestren la rentabilidad de las compañías?

- Si te encuentras con un fundador serial, quieres entrar con el primer ticket incluso antes de que haya escrito una línea de código. Es cierto que hemos pasado por una corrección de valoraciones y expectativas. Ahora estamos en un escenario más equilibrado que el de la pospandemia.
También es verdad que hay valoraciones en inteligencia artificial que están subiendo de nuevo en etapas tempranas, aunque con mucho riesgo. Esto se debe a la fuerte entrada de fondos extranjeros en España. En cualquier caso, son buenas noticias. La clave está en si este camino se puede alinear con el exit.
Al final, los fondos vivimos de generar compañías, acompañarlas en la creación de valor y el crecimiento, pero llega un momento en el que hay que salir, y hacerlo con un múltiplo que permita que las cuentas salgan a todos. Ese es uno de los grandes retos del ecosistema: que haya salidas, que se genere mayor retorno para los inversores y que ese capital vuelva a circular.

- ¿Cómo fomentar los exits?

- Creo que hace falta que más corporaciones se animen a comprar startups. Buena parte de los exits que se han producido han sido por compras de empresas estadounidenses; en Europa hay menos cultura en ese sentido. Es cierto que hay exits, pero los grandes, los que devuelven todo el valor del fondo, no llegan, porque solemos vender pronto y pequeño. Nos hacen falta mayores exits y más ambición. Lo que sí ha cambiado es que cada vez hay más corporaciones invirtiendo y trabajando de la mano de startups. Ese es un primer paso para acabar adquiriéndolas. Hay que conocerlas, integrarlas en los procesos y trabajar con ellas. En algunos casos es una especie de pre-M&A.

- ¿Esto también tiene que ver con el tamaño de las empresas?

- Existe una apuesta europea por la construcción de campeones europeos que sean realmente grandes y tengan el tamaño adecuado para competir con compañías chinas o estadounidenses.

- Aunque sigan llegando fondos extranjeros, ¿hace falta más capital español?

- Sin duda. En España hay mucho talento emprendedor, gente que ya sabe hacerlo. Ahora lo que falta es capital. Hay un punto clave que debemos movilizar, el de los fondos de pensiones y las aseguradoras, que son grandes inversores institucionales.
Si se comparan las cifras de Estados Unidos o Europa con las españolas, la participación de estos fondos en venture capital es muy reducida. En los planes de pensiones hay un componente regulatorio importante sobre en qué activos pueden invertir y en qué porcentaje, pero es necesario intentar que ese capital entre en juego. Son los grandes actores que faltan y su entrada cambiaría completamente el panorama.

- ¿Hace falta más capital paciente para proyectos más disruptivos?

- Es una cuestión de construir una cadena de valor. Los fondos tienen que devolver dinero a sus partícipes y operan con vehículos cerrados, con periodos de inversión y desinversión. Eso hace que la inversión en tecnologías deeptech, que requieren capital más paciente, sea complicada.
Ahí la Unión Europea está jugando un papel relevante, aportando financiación con horizontes de entre siete y quince años, capaces de soportar esos ciclos. Falta seguir construyendo el ecosistema: fondos en etapas tempranas, continuidad en fases posteriores y entender que el exit no siempre es pasar de una molécula a un fármaco final. El deeptech es uno de los grandes debes que tenemos en España y en Europa. España representa el 2% de la producción científica mundial.

- ¿En qué compañías se está poniendo ahora el foco inversor?

- La inteligencia artificial es casi una capa habilitadora que atraviesa todos los sectores. Telefónica y Wayra siempre han estado muy activos en ciberseguridad, un ámbito ahora muy relevante por la ciberresiliencia y la soberanía tecnológica europea. También invertimos mucho en startups de salud. Es un sector muy regulado y más lento, pero con mayores barreras de entrada, lo que también es positivo. La salud digital está viviendo una gran revolución y la IA va a tener un papel clave en procesos, diagnóstico y eficiencia. Startups como Idoven son un ejemplo de campeón europeo con ambición global. Fundada en Madrid por un cardiólogo, un emprendedor en serie y un ingeniero de telecomunicaciones, desarrolla una IA para diagnosticar enfermedades cardíacas. Veremos esto en muchos sectores: no habrá ninguno en el que no haya IA.

- ¿Se ha notado un avance con la ley de startups en el ecosistema emprendedor español?

- Es complicado atribuirlo directamente. El ecosistema ha crecido mucho en los últimos años. Hay cuestiones pendientes que podrían acelerarse por vía regulatoria, pero no me atrevería a adjudicarle todo el mérito. Lo que sí es cierto es que hay más startups, más fondos y más conversación pública sobre el sector. Ha conseguido sacar a la calle un ámbito que antes era de nicho y que, en realidad, no lo es tanto.

- ¿Qué cuestiones regulatorias habría que abordar para seguir avanzando?

- Hay que facilitar la creación de empresas de forma más rápida y ágil. Uno de los grandes debes que tenemos en Europa son las stock options, que necesitan una revisión profunda. La ley de startups puso el foco en cuestiones relevantes, pero ahora falta ejecución. Además, no debería limitarse solo a startups. Necesitamos que se creen compañías y que crezcan mucho. Europa quiere construir gigantes, pero todavía queda camino por recorrer. La ley puso el acento donde debía, pero hay que seguir avanzando.

- ¿Y cómo fomentar esa unión entre compañías para generar grandes empresas?

- La Unión Europea está intentando hacerlo mediante la creación de grandes fondos que inviertan en este tipo de compañías y dotándolos presupuestariamente. Se está trabajando activamente en ello. Habrá aciertos y errores, porque es un proceso de aprendizaje también para los reguladores.

- ¿Cómo ve el ecosistema startup valenciano?

- Ha cambiado mucho. Wayra se lanzó desde Valencia y la primera Wayra Week se celebró en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, una ciudad a la que tenemos un cariño especial. Tenemos muchas participadas valencianas que nos han dado grandes alegrías. Invertimos en Govertis, que posteriormente fue adquirida por Telefónica; también en Indya, dedicada a la nutrición deportiva; y en empresas como Kenmei, que nos ayudan a mejorar e inteligentizar nuestras redes, o MySphera.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo