Motor

Cuando Ford se pone en marcha para ayudar: voluntarios en Valencia y Madrid

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Cuatro días, dos ciudades, más de ciento cincuenta voluntarios y decenas de vidas tocadas. Así ha sido la Vibrant Volunteer Week de Ford España, una semana en la que los empleados de la compañía han dejado el trabajo diario para hacer algo más importante todavía.

Jesús Arnáiz lleva años delante de una pantalla gestionando sistemas financieros. El 6 de mayo cambió el ordenador por el manillar de una bicicleta adaptada en Madrid Río. Y lo que se encontró al otro lado no lo esperaba. "Acompañar a los niños en las bicicletas adaptadas ha sido una experiencia profundamente conmovedora", cuenta. "Es increíble ver cómo algo tan sencillo como un paseo puede transformarse en pura alegría y libertad para ellos. Me llevo una lección de vida."

Jesús es uno de los más de 150 empleados de Ford España que han participado este año en la Vibrant Volunteer Week, la iniciativa europea de la compañía que cada primavera invita a sus trabajadores a poner sus horas —y sus manos— al servicio de causas que transforman vidas. Esta edición, del 4 al 9 de mayo, ha tenido dos epicentros: Madrid y Valencia. Y en cada uno de ellos, las historias que han surgido merecen ser contadas.

Valencia: del instituto de Burjassot a San Juan de Alicante

En Valencia, la semana ha sido intensa y variada. Cinco acciones distintas, cinco contextos diferentes, un denominador común: llegar donde se necesita y arremangarse.

El martes 5 de mayo, veinte voluntarios se desplazaron al IES Vicent Andrés Estellés de Burjassot, de la mano de AIPC Pandora, para renovar espacios del instituto: pintura, limpieza, un mural colectivo. Los alumnos participaron a su vez en el "Ford Challenge", proponiendo sus propias ideas de mejora. El resultado: un centro renovado y jóvenes que sintieron que su voz importaba. Ese mismo día, cinco voluntarios trabajaron en el local de la Asociación Divergentes en Picassent, acondicionando el nuevo espacio para personas neurodivergentes: limpieza, pintura, instalación de pantallas y sistemas informáticos.

El miércoles 6, quince voluntarios madrugaron para viajar hasta San Juan de Alicante y sumarse a la acción de la Fundación Lukas en Valencia, una jornada maratoniana de 8:30 a casi 17:00 horas volcada en las instalaciones del centro. Antonio Sánchez Almendros recuerda cómo se organizaron: "Dividimos el grupo en tres frentes: bricolaje, jardinería y mecánica de bicicleta. En bricolaje lijamos, barnizamos y pintamos mesas y sillas del jardín. En jardinería pusimos a punto ese magnífico espacio que tienen. Y en mecánica revisamos las bicicletas: pinchazos, engrase de cadena, frenos..." La jornada terminó con un abrazo colectivo y una comida preparada por los propios cocineros del centro. "Ha sido muy emotiva la visita", resume Antonio. "El abrazo entre todos al finalizar las tareas y la foto de familia. Eso no se olvida."

El jueves 7, la actividad se multiplicó. Treinta voluntarios se quedaron en las oficinas centrales para montar los Kits de Superhéroes junto a la Fundación Pequeño Deseo. Y otros veinte se desplazaron al barrio de Cami de la Punta a la Mar para trabajar en el espacio comunitario de la Asociación El Arca: huertos, cercados, iluminación solar, zona de juegos, un mural renovado. Javier Cuquerella describe la satisfacción de ver el resultado: "En unas horas hemos conseguido que el espacio parezca otro. A pesar de la lluvia, siguieron trabajando para intentar acabar todas las tareas a tiempo. El compromiso que demuestran me hace sentirme muy orgulloso."

El jueves por la tarde, los mismos cinco voluntarios de Divergentes volvieron al local de Picassent, esta vez para enseñar a las familias el manejo de la tecnología instalada, acompañando pacientemente a las personas neurodivergentes en su primer contacto con las nuevas herramientas.

Más de 150 personas. Cientos de horas. Varios municipios. Y un mismo impulso detrás de todo: la convicción de que cuando se actúa juntos, el impacto se multiplica. La Vibrant Volunteer Week de Ford no es una foto para el informe anual. Es lo que ocurre cuando una empresa decide que sus empleados son, también, ciudadanos.

 

Madrid: bicicletas, superhéroes y perspectiva

En Madrid, dos acciones han marcado la semana. La primera, el 6 de mayo, llevó a trece voluntarios a Madrid Río de la mano de la Fundación Lukas y su proyecto Sonrisas sobre Ruedas: una mañana al aire libre acompañando a jóvenes con parálisis cerebral en bicicletas adaptadas, pedaleando junto a ellos por uno de los parques más bonitos de la capital.

Helene Lagrange Ortiz, voluntaria de Ford, lo resume con precisión: "Tuvimos la oportunidad de compartir la mañana con Nacho, Álvaro, Jaime y otros chicos, disfrutando de un ambiente muy cercano y positivo. Poder acercarnos a realidades que muchas veces no son visibles para la mayoría de las personas te hace darte cuenta de que los chicos con parálisis cerebral son muchísimo más capaces, conscientes de su entorno y resilientes de lo que mucha gente imagina."

Marta Sánchez Agulla se quedó con un detalle inesperado: "Lo más especial fue algo que no esperaba: mientras paseábamos, muchas personas que iban por la calle se paraban a saludarnos. Esos gestos espontáneos me encantaron." Y añade algo que comparten casi todos los que han pasado por estas jornadas: "Dedicar tiempo a acompañar a personas con discapacidad me ha recordado que hay situaciones donde realmente podemos marcar una diferencia."

 

 

 

Renato Paccagnella, analista financiero, guarda su momento favorito con nombre propio: "El paseo con Carlos fue muy divertido. Al verle sonreír y emocionarse es inevitable no contagiarse." Jesús Arnáiz, por su parte, se llevó una historia todavía más concreta: "El momento más especial fue compartir el camino con Álex. Conectamos de una forma maravillosa entre risas y canciones de Navidad —me habían soplado que le encantaban— y no dejamos de cantar en todo el camino. Nos lo pasamos en grande, aunque nos faltaron los polvorones para redondear la fiesta."

Al día siguiente, el 7 de mayo, cuarenta voluntarios se reunieron en las oficinas de Ford Madrid para la segunda acción: los Kits de Superhéroes de la Fundación Pequeño Deseo. En grupos pequeños, montaron kits de juego y apoyo emocional que serán entregados a niños hospitalizados con motivo del Día del Niño Hospitalizado, el 13 de mayo. Cada caja, pensada para hacer más llevadera la estancia en el hospital, es también un recordatorio de que alguien, en algún lugar, pensó en ellos.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo

Hyundai cierra 2025 como su mejor año en España