VALÈNCIA. El nuevo Mazda CX-51 es el modelo más vendido de Mazda a escala mundial. Este nuevo modelo ofrece una versión más evolucionada del diseño Kodo y, ahora, se presenta en un nuevo y llamativo color de carrocería Navy Blue. Este novedoso tono azul, destila sutileza y confianza a partes iguales, además de realzar el carácter del Mazda CX-5: un SUV versátil y refinado, con alma japonesa, hecho para conectar emocionalmente con los estilos de vida contemporáneos.
El nuevo Navy Blue: un color para una expresión más elegante El nuevo Mazda CX-5 se presenta en una paleta de ocho colores exteriores, a los que acaba de sumarse un tono Navy Blue absolutamente novedoso dentro de la gama de Mazda. Aunque es cierto que Mazda suele asociarse con el rojo, los azules también han sido importantes a lo largo de la historia de la marca; desde el R360 Coupé hasta modelos tan emblemáticos como el Mazda 323 y el MX-5. De hecho, Mazda tiene en su haber más de 150 tonos de azules. Por tanto, el nuevo Navy Blue da continuidad a una larga tradición y se postula como un color diseñado para ser atemporal, emocional y atractivo a escala mundial. En palabras de Jo Stenuit, Director europeo de diseño de Mazda en Alemania, “El nuevo Mazda CX-5 supone una evolución de un diseño que se reconoce al instante, y que ha ganado en aplomo y versatilidad. El color Navy Blue realza de una forma natural las superficies Kodo. Se trata de un color que intensifica la fuerza del diseño y que, al mismo tiempo, resulta familiar, elegante y no cansa a la vista”.
El desarrollo de este nuevo color es el fruto de un proceso de creación conjunta entre los distintos equipos regionales de diseño, desarrollo e ingeniería de producción de Mazda, en el que se ha hecho uso de avanzados métodos digitales y de modelización, para plasmar con absoluta precisión la visión de los diseñadores en un resultado final listo para entrar en producción. Como explica Alena Gersonde, Diseñadora senior de colores y materiales del Centro Europeo de I+D de Mazda: “ A la hora de desarrollar nuevos colores de carrocería, seguimos un planteamiento de cocreación con nuestros colegas de Japón. Ese proceso requiere contrastar propuestas de forma digital y física, intercambiar opiniones y acotar gradualmente los tonos más idóneos para los futuros modelos. Este planteamiento no solo se ha aplicado al desarrollo del Navy Blue para el Mazda CX-5, sino que también se está utilizando para otras futuras generaciones de colores”. El objetivo era crear un nuevo estándar de azul que fuera superior al Deep Crystal Blue de Mazda —un tono muy popular—, buscando un equilibrio entre distintos tipos de mica2.
En ese sentido, se han combinado ciertas variantes de mica que aportan brillo con otras optimizadas para la expresión del color. Se ha conseguido una apariencia de alta resolución, con contrastes intensos, vivos y expresivos a la luz del día, sin perder al mismo tiempo elegancia y profundidad bajo cielos nublados o por la noche.
Un diseño que resulta familiar, pero que ha evolucionado El nuevo Mazda CX-5 conserva la emblemática silueta que ha definido a este modelo desde su lanzamiento en 2012, pero introduce avances en el lenguaje de diseño “Kodo – Alma del movimiento” de Mazda. Aunque se le reconoce al instante, el modelo de última generación tiene más aplomo, y el nuevo tono Navy Blue resalta sus refinadas proporciones y la calidad tridimensional de sus superficies.
Mazda llama “Wearable Gear” al concepto de diseño que ha guiado la evolución del nuevo CX -5. El objetivo: que se adapte con naturalidad a una amplia variedad de estilos de vida. El concepto está inspirado en la ropa funcional y bien diseñada, con un equilibrio perfecto entre estilo, confort y carácter práctico, para desenvolverse igual de bien en el entorno urbano y en salidas más aventureras. Esa misma filosofía se ha aplicado al desarrollo del Navy Blue como un color versátil y con resonancia emocional.
Sensación de confianza, carácter práctico para el día a día La evolución del diseño del Mazda CX-5 insiste en el aplomo del vehículo y en la sensación visual de estabilidad, dos aspectos que se han potenciado con unos pasos de rueda más musculados, una sección frontal más alta y un mayor ancho de vía. Los nuevos grupos ópticos led, más lineales, en combinación con la palabra MAZDA en grandes letras en la parte trasera, producen un efecto visual más potente y moderno. En el interior, el nuevo Mazda CX-5 se inspira en el principio japonés del Ma, para dar forma a un habitáculo despejado, espacioso y funcional, ideal tanto para la vida familiar como para hacer viajes largos.