La incertidumbre geopolítica ha vuelto a colocarse en primer plano y con ella ha regresado una pregunta recurrente en los mercados: qué hacer con el ahorro cuando el ruido se intensifica. Esa ha sido una de las cuestiones centrales que ha abordado Raquel Blázquez en su conversación en el stand de Valencia Plaza en Forinvest. La responsable del equipo de Gestión Discrecional de Carteras en Ibercaja Gestión ha defendido la necesidad de mantener la calma, apoyarse en el asesoramiento profesional y evitar decisiones precipitadas en un contexto marcado por la volatilidad, la inflación y las dudas sobre el escenario internacional.
Blázquez ha situado el foco en el recrudecimiento del conflicto con Irán y en la tensión arancelaria impulsada por Estados Unidos como dos de los factores que han devuelto la geopolítica al centro de la conversación económica. A su juicio, este entorno obliga a los ahorradores a filtrar mejor la sobreabundancia de información y a no dejarse arrastrar por el impacto inmediato de cada titular. Precisamente por eso ha reivindicado el papel de foros como Forinvest, concebidos también como espacios útiles para orientar al inversor en momentos de especial incertidumbre.
Pese a ese contexto, ha asegurado que no están detectando salidas masivas de dinero ni reembolsos significativos por parte de sus clientes. En su opinión, ese comportamiento refleja una evolución positiva en la cultura financiera del inversor, que cada vez delega más sus decisiones en modelos de asesoramiento y gestión profesional. Según ha explicado, una parte muy relevante de los fondos de inversión se canaliza hoy a través de gestión discrecional de carteras y asesoramiento, algo que ayuda a reducir la impulsividad en etapas de tensión de mercado.
Ese cambio enlaza, además, con un problema de fondo mucho más estructural: la necesidad de cuidar la salud financiera en una sociedad cada vez más longeva. Blázquez ha advertido de que vivir más años obliga también a planificar mejor el patrimonio y a asumir que el ahorro tradicional ya no basta para preservar poder adquisitivo. Ha recordado que mantener el dinero inmóvil en depósitos o cuentas corrientes, con una inflación en el entorno del 2% o el 3%, implica en términos reales perder capacidad económica con el paso del tiempo.
Por eso ha insistido en la importancia de pasar de una lógica puramente ahorradora a una lógica de inversión, siempre ajustada al perfil de riesgo, al horizonte temporal y a las necesidades concretas de cada persona. No se trata, ha matizado, de empujar a nadie hacia estrategias agresivas, sino de construir soluciones eficientes para el largo plazo con criterios de prudencia. La clave está en distinguir entre el dinero que puede necesitarse a corto plazo, que sí puede permanecer en productos líquidos o conservadores, y aquel ahorro que puede ponerse a trabajar con una visión de futuro.
La responsable de Ibercaja Gestión ha apuntado además que España ha mejorado algo en esta transición, aunque todavía queda recorrido. El peso de los depósitos en el ahorro financiero de las familias se ha reducido en las últimas dos décadas, mientras los fondos de inversión han ganado terreno. Sin embargo, sigue existiendo una parte importante del ahorro que permanece en productos con escasa rentabilidad real.
La entrevista grabada en el stand de Valencia Plaza en Forinvest ha dejado así un mensaje claro: en un escenario de volatilidad e incertidumbre, el mayor error puede ser quedarse quieto por miedo o moverse por impulso. Frente a ambos extremos, Blázquez ha reivindicado una tercera vía: invertir con criterio, con acompañamiento profesional y con una mirada de largo plazo.