VALÈNCIA. El pasado martes, la Conselleria de Sanidad incluyó entre sus brotes uno especialmente importante de origen laboral en Rafelbunyol que incluía a 31 casos positivos. Unas cifras que llamaron la atención del propio departamento que lidera la socialista Ana Barceló.
Más aún, cuando el origen laboral del foco se establecía, al menos así lo aseguraron fuentes de la conselleria y también del municipio, en la empresa cárnica Uvesa, que precisamente ya había sufrido un brote en junio poco después de ampliarse el desconfinamiento en la Comunitat Valenciana.
De hecho, este fue uno de los primeros brotes relevantes registrados en la llamada "nueva normalidad" y obligó a Sanidad a la realización de más de 400 pruebas en la citada fábrica que, finalmente, se saldaron, afortunadamente, con apenas 14 positivos en total. Unas cifras que tranquilizaron a la población y a las autoridades sanitarias al constatar que el virus no se había extendido de forma grave.