VALÈNCIA. La Universitat Politècnica de València (UPV) ha reforzado su posicionamiento como uno de los principales nodos de innovación científica y emprendimiento tecnológico en España tras acoger, los días 18 y 19 de abril, la Open Innovation Competition 2026. La Casa del Alumno se convirtió durante ese fin de semana en un entorno de alto rendimiento donde ciencia, tecnología y mercado convergieron en un formato intensivo orientado a la creación de soluciones reales.
La iniciativa, impulsada por la Comunidad BioLynx y la Fundación Damián Rodríguez Olivares, con el apoyo de ATG SynBio Spain, la Comisión Europea y múltiples entidades del ecosistema, reunió a 60 participantes organizados en 15 equipos multidisciplinares, seleccionados tras un proceso competitivo que atrajo más de 200 candidaturas de todo el país.
De la bienvenida institucional a la validación de mercado
El evento arrancó con una apertura institucional que reflejó el alineamiento entre universidad y administración pública en torno al impulso del talento científico. Alejandro Vignoni, director de IDEAS UPV, el área de emprendimiento de la Universitat Politècnica de València, dio la bienvenida en representación de la UPV, destacando el papel de la universidad como espacio donde el conocimiento debe trascender el ámbito académico:
“El reto ya no es solo generar conocimiento, sino ser capaces de llevarlo al mercado y convertirlo en soluciones que impacten en la sociedad. Experiencias como estas son un complemento a la formación cada vez más importantes”.
Tras esta intervención, Vignoni dio paso a Mariola Penadés Fons, directora general de Investigación e Innovación de la Conselleria de Sanidad (GVA), quien subrayó la importancia de consolidar ecosistemas capaces de atraer, concentrar y activar talento científico en la Comunitat Valenciana.
Durante dos jornadas, los equipos trabajaron en un entorno de máxima exigencia, combinando desarrollo técnico, validación de modelo de negocio y preparación de pitches. El programa incluyó mentorías y sesiones formativas con referentes del sector como Antonio Ferrer, Cristina Vilanova, Ruth Manzanares o Marisol Quintero, abordando aspectos críticos como la comunicación de la ciencia, la conexión con problemas reales y la viabilidad de mercado.
Respaldo institucional y cultura de esfuerzo
La competición contó también con la presencia de J. Alberto Conejero Casares, vicerrector de Estudiantes y Emprendimiento de la UPV, cuya participación puso de manifiesto el respaldo institucional al emprendimiento universitario como parte esencial de la formación. En palabras del Vicerrector:
“En la UPV entendemos que la formación de excelencia no se limita a la transmisión de conocimientos, sino a la creación de entornos donde el estudiantado deba integrar esos saberes bajo condiciones de máxima exigencia. Un hackathon no es solo un lugar donde demostrar qué es posible, es una experiencia formativa de alto nivel donde, bajo la filosofía de Generación Espontánea, se aprende a gestionar la incertidumbre, a trabajar en la interdisciplinariedad y a dotar de propósito real a la ciencia.
Este tipo de entornos también generan algo difícil de enseñar en el aula: la convicción de que los retos complejos pueden abordarse con ambición y rigor. Este fin de semana en el Open Innovation Day hemos visto ese espíritu: estudiantes que no se conforman con la teoría y que, tras 48 horas de inmersión total, demuestran que el talento de esta universidad no tiene techo cuando se trata de liderar soluciones en la vida real”.

- Foto: UPV
El “efecto UPV”: protagonismo en el palmarés
Uno de los aspectos más destacados de esta edición ha sido la fuerte presencia de talento vinculado a la UPV entre los equipos premiados, reflejando la madurez del ecosistema universitario en ámbitos como la biotecnología, la ingeniería biomédica y la inteligencia artificial.
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Premio Estrella (Máximo galardón): Fue para Kyobac, integrado por Arturo Alapont Ferrús (estudiante de ADE y Business Intelligence en la UPV), junto a Adrián Berenguer y Carlos Marqués. El proyecto propone un enfoque innovador en salud mental mediante el uso de postbióticos para la reducción del estrés y la ansiedad.
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Primer Premio Sostenibilidad: Recayó en MasRum, un equipo formado íntegramente por estudiantes de Biotecnología de la UPV: Víctor M. Fuster, Alicia Navarro, Elías de la Peña y María José Vila Pastor (esta última perteneciente al grupo de Generación Espontánea Proluo). Desarrollaron una alternativa sostenible al cuero basada en micelio de hongos.
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Primer Premio Health: Fue para B.R.A.I.N., un proyecto que combina IA y biotecnología para abordar el sesgo de género en la validación de fármacos. El equipo está integrado por Nuria Casañ Blas (Ingeniería Biomédica y miembro del grupo de GE Daidalonc), Alicia Nogués (Ingeniería Informática UPV), la estudiante internacional Rebecca Erja, así como Alejandro Barreda y Dulce Bretaña.
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Premio Pingüino (Valentía Emprendedora): Otorgado a PhagESKAPE, formado por los biotecnólogos de la UPV Rubén Castillo Montolío, Jorge Cervera Torralba, Andrea Escobar Segura y Laura Madramany Zamora, destacando su compromiso y trabajo bajo presión.
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Mención en Sostenibilidad: Para BiosensOre, con participación de titulados de máster de la UPV como Alan Nunes Pérez, Mercedes Magariños, Marta Sancho Ferranz y Lara Surian, por su propuesta de regeneración de suelos.
La importancia de activar el talento: el papel de la ETSIAMN
Desde IDEAS UPV se ha subrayado especialmente el papel de la ETSIAMN (Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural) en la difusión interna del evento, clave para que numerosos estudiantes de Biotecnología conocieran la iniciativa y participaran activamente en ella. Esta conexión pone de relieve que no basta con la capacidad científica; es necesario generar los canales adecuados para activarla y proyectarla hacia entornos reales.
Un ecosistema que conecta ciencia, mercado y sociedad
La Open Innovation Competition 2026 ha contado con el respaldo de una red diversa de entidades, entre ellas Konexio Biotech, Promega, Fundación Princesa de Girona, Pons IP, Fundación Pfizer y la SEBBM. Más allá de los premios, el evento ha evidenciado una tendencia clara: el talento científico joven busca convertir el conocimiento en soluciones con impacto, consolidando a la UPV como el entorno capaz de articular esa transición.