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Cincuenta años del IVO: un hospital que no solo cura, también cuida del paciente oncológico valenciano

  • La doctora Elena Oliete y el doctor Joaquín Gavilá, del IVO.
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El Instituto Valenciano de Oncología (IVO) nacía en València en 1976, cuando el cáncer era una palabra tabú, se asociaba casi inevitablemente a muerte, y las opciones de tratamiento eran muy limitadas y, en muchos casos, paliativas. En aquel contexto, su impulso respondió a una idea clara y pionera: concentrar conocimiento y recursos en un centro especializado para atender mejor a las personas con cáncer. “En estos cincuenta años, la situación ha dado un giro de 360 grados. Hoy en día, el diagnóstico precoz, dividir cada patología en grupos pequeños y la prevención han permitido mejorar el pronóstico de muchas enfermedades, sin olvidar el cuidado continuo del paciente, que es tan importante como el tratamiento específico de cada enfermedad”, resalta el doctor Joaquín Gavilá, jefe del Servicio de Oncología Médica del IVO, en el primer capítulo de la serie de Plaza Podcast IVO, 50 años en cuerpo y alma contra el cáncer, en el que también participa la doctora Elena Oliete, responsable de la Unidad de Bienestar Oncológico, una unidad pionera que integra nutrición, ejercicio físico, fisioterapia y salud mental con base científica dentro del itinerario asistencial.

En estos cincuenta años, el IVO ha tratado a más de 200.000 pacientes, y ha crecido desde un equipo inicial pequeño, de cincuenta profesionales, a uno formado por más de 750 especialistas en áreas muy diversas, desde oncólogos, a enfermeras, psicólogas, fisioterapeutas, nutricionistas, biólogos, radiólogos… Todos ellos forman parte de los comités de tumores del IVO, donde analizan cada caso y toman una decisión conjunta sobre cuál es la mejor opción de tratamiento para el paciente, que con esa información es quien tiene la última palabra para determinar el proceso a seguir. Estos comités son uno de los avances que el doctor Gavilá señala a la hora de tratar el cáncer, porque “permite adaptar el tratamiento al paciente. Cada paciente tiene un tipo de enfermedad concreta, con nombres y apellidos, y en base a ellos decidimos el tratamiento”.

 

 

Además de personalizar ese proceso, los comités permiten al IVO ofrecer un enfoque integral, que comienza en el momento del diagnóstico, con los servicios de radiología, anatomía patológica y biología molecular; pasando por el tratamiento específico de la enfermedad, y completándolo con el trabajo de la Unidad de Bienestar Oncológico, que incluye la salud mental, la nutrición, la fisioterapia y la actividad física. “La unidad es una evolución de lo que había previamente para acompañar al paciente. Nosotros queremos conocer sus necesidades en cada momento, porque van cambiando a lo largo de todo su proceso de enfermedad, y y conforme cambian, nosotros también cambiamos el modelo de atención. El objetivo siempre es mejorar su calidad de vida, y también la de sus familiares”, explica la doctora Elena Oliete.

Una unidad pionera

Así, la Unidad de Bienestar Oncológico del IVO, creada hace poco más de un año, engloba los cuatro servicios que antes estaban dispersos o no existían: la unidad de salud mental, la unidad de nutrición, la unidad de fisioterapia y ejercicio físico. “Los pacientes están muy satisfechos, porque tienen acceso a las cuatro disciplinas y todas están coordinadas y conocen el recorrido de cada paciente. El abordaje integral y dar una respuesta rápida y eficaz a sus necesidades es lo que hace operativa a la Unidad”, afirma la doctora Oliete.

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Y las cifras respaldan esa eficacia. En 2025 realizaron 14.576 atenciones. “El paciente siente que se atienden a unas necesidades, que no son temas menores aunque a veces pueda pensarse así, y nota que resolverlas tiene un impacto muy positivo en la evolución de su enfermedad y en como la vive”, destaca la responsable de la Unidad de Bienestar Oncológico, que recomienda informarse siempre de fuentes fiables, ante mensajes confusos que circulan por las redes sobre el cáncer y dieta, salud mental o ejercicio físico: “Nosotros estamos ahí para ayudarles y darles una respuesta veraz. Nuestro modelo de atención incluye desde consultas dirigidas a necesidades específicas a actividades en grupo, donde realizamos charlas informativas en las que abordamos mitos de nutrición, el modelo de ejercicio físico que es saludable en cada momento de la enfermedad, cuando la fisioterapia es imprescindible en el tratamiento y, por supuesto, damos respuesta a todos estos tips sobre psicología o salud mental que circulan”.

La prevención marca la diferencia

Esta Unidad completa un concepto de hospital que ha ido evolucionando a la vez que ha evolucionado el conocimiento del cáncer y los tratamientos. Como decía el doctor Gavilá, “en estos cincuenta años, la situación ha dado un giro de 360 grados”. También en la manera de enfocar la enfermedad. Antes, la parte más importante eran los cuidados paliativos, porque el cáncer solía estar en fases avanzadas y con mal pronóstico. Hoy, en día, aunque los cuidados paliativos siguen siendo necesarios, a lo que más esfuerzos dedican es a la prevención. “La prevención es lo que ha marcado más la diferencia en estos años, porque la forma más sencilla de curar es no tener una enfermedad y alrededor del 40% de estas enfermedades pueden desaparecer solo con hábitos de vida saludable y evitar tabaquismo (prevención primaria). Y el diagnóstico precoz (prevención secundaria), a través de los programas de screening de mama, de colon, de cervix o de próstata, nos ayuda a tratar la enfermedad lo más pronto posible y mejorar el pronóstico”.

De hecho, el jefe del Servicio de Oncología Médica del IVO considera que la estrategia de prevención va a ser clave en los próximos años, tanto primaria como secundaria e, incluso terciaria (las medidas que se toman una vez diagnosticado un cáncer para evitar una recidiva, así como el cuidado del bienestar del paciente). También apunta a que “cada vez más, la medicina va a ser más personalizada, con el desarrollo de biomarcadores y de nuevas terapias como las vacunas, la inmunoterapia o los fármacos orales que van a una diana específica”.

Unos avances en los que la aportación del IVO ha sido determinante, tras décadas de investigación y de desarrollo de fármacos. Solo en 2025, cerca de mil pacientes participaron en 214 ensayos clínicos “Tratamos de explicar que el ensayo clínico es una oportunidad de recibir un fármaco que, como poco, es igual de bueno que el tratamiento estándar que puede recibir. Además, cuando nosotros ofrecemos la posibilidad de participar en un ensayo clínico a un paciente es porque pensamos que es la mejor opción para él”, afirma el doctor Gavilá, quien también pone el foco en lo que puede aportar la incorporación de la inteligencia artificial para desarrollar modelos de predicción, tanto de pronóstico como de beneficios de terapias, “posiblemente hará que veamos cosas que hasta ahora nunca nunca hemos visto”.

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Acompañar y escuchar al paciente

Pero si algo no ha cambiado en estos cincuenta años, además del excelente nivel académico y científico de los profesionales que conforman el IVO, es el trato humano, “está integrado en nuestro ADN”, afirma el doctor Gavilá, que asegura que esa cualidad es lo que hace que un centro tan especializado como el IVO y con un número tan importante de pacientes (solo en 2025 atendió a más de 32.000 personas), no sea impersonal o frío, “es incompatible con nuestro modelo de hospital”.

De hecho, ambos doctores apuntan que ese modelo, multidisciplinar, con un enfoque integral y con trato humano, es el que confían que pueda ser un estándar en el futuro: uno que acompañe y escuche lo que es importante para el paciente, donde está su esperanza, qué es para él la calidad de vida y actuar en esa dirección. “Que el paciente, independientemente de donde resida y cuál sea su centro de atención, tenga facilidad de acceso a valoración y acompañamiento también en sus necesidades de salud mental, en sus pautas de ejercicio físico, en su rehabilitación y fisioterapia y en su nutrición”, concluye la doctora Oliete.

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