VALÈNCIA. El equipo del programa Entre els nostres, que cada semana nos descubre historias de extranjeros residentes desde hace años en la Comunitat Valenciana, visita esta semana la Ribera Alta y la Plana Baixa.
La cita de este viernes 29 de agosto a las 21:45 horas nos presenta a dos nuevos protagonistas: Tatiana, una peluquera rusa que se ha convertido en todo un personaje en la Vall d’Uixó, y Alcides, un paraguayo que ha conseguido hacer realidad en Alzira el sueño que perseguía desde que llegó aquí: convertirse en artista fallero. Las cámaras de Entre els nostres entrarán en esta cuarta entrega del programa en dos mundos profesionales muy diferentes.
Tatiana Machalova, de 53 años, nos mostrará el negocio que abrió hace ocho años y que la ha convertido en una de las peluqueras más conocidas del municipio. Llegó a la Comunitat Valenciana en 2001 para recoger naranjas, con la intención de ahorrar y regresar a Crimea, pero acabó rehaciendo aquí su vida. Conoció a Carlos, se instaló en la Vall d’Uixó y hoy presume de ser “la más vallera del pueblo”. Incluso celebraron el banquete de boda en les Coves de Sant Josep, uno de los lugares que más la impresionaron cuando descubrió el municipio.
En Alzira, el programa entra de lleno en un taller fallero para presentar a Alcides Galeano, un paraguayo de 49 años que llegó aquí hace 21 años y comenzó trabajando en el campo. La fascinación que sentía por las Fallas le llevó a aprender el oficio con artistas de la Ribera hasta que, hace dos años, decidió montar su propia empresa.
En marzo plantará fallas de primera, segunda y tercera sección en Alzira, además de trabajar para comisiones de Gandia, Cullera, Algemesí y Castelló (la Ribera Alta). El almuerzo, la paella de la Ribera y expresiones como “aixina” o “tira-li” completan la historia de un paraguayo que asegura que no cambiaría Alzira por ningún otro lugar.
Las dos historias permiten al programa Entre els nostres de À Punt volver a retratar la integración desde la vida cotidiana: el trabajo, la familia, los amigos, las costumbres y las tradiciones compartidas.
Pero Entre els nostres va más allá de la entrevista documental porque incorpora elementos de reality, personajes secundarios que forman parte de la vida real de los protagonistas y que ayudan a conocerlos desde otros puntos de vista. En este capítulo, familiares, compañeros de trabajo y personas de su entorno entran también en escena para completar los retratos de Tatiana y Alcides.
El formato mantiene, además, una de las apuestas de Entre els nostres: cuidar cada plano y cada localización para que las historias de vida tengan un tratamiento visual más próximo al documental de prime time. La Vall d’Uixó y Alzira no funcionan solo como escenarios, sino que forman parte de las historias. El programa busca así dar un salto de calidad en la manera de contar historias reales, combinando emoción, entretenimiento, territorio y una realización especialmente cuidada.