La industria valenciana quiere avanzar en su descarbonización, no hay dudas al respecto, pero el camino que separa esa voluntad de la puesta en marcha de proyectos concretos presenta importantes obstáculos. Elegir la tecnología adecuada, evaluar la viabilidad de la inversión, conocer una regulación en constante evolución o encontrar proveedores y fórmulas de financiación son decisiones complejas, especialmente para las pymes, que no siempre disponen de recursos especializados.
Para responder a estas necesidades surge Avaesen TransFORMA, un proyecto desarrollado por AVAESEN dentro del programa INENTI y financiado por la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio. La iniciativa se articula a través de dos actuaciones complementarias: un programa de formación especializada dirigido al ecosistema energético y la creación de la nueva Oficina de Descarbonización Industrial de AVAESEN.
“El interés de la industria existe, tanto por reducir sus costes energéticos y sus emisiones como por ganar competitividad. El reto se encuentra muchas veces en pasar de esa intención a proyectos concretos”, explica Carlos Seguí, project manager de AVAESEN. Para dar ese paso, añade, “es necesario identificar qué soluciones pueden adaptarse a cada proceso industrial, analizar su viabilidad y encontrar un modelo adecuado para ejecutarlas”. Una tarea compleja sin el asesoramiento adecuado.
Un primer punto de orientación para las empresas
La Oficina de Descarbonización Industrial ha sido creada, precisamente, para convertirse en ese primer lugar al que puedan acudir las empresas que quieren iniciar o acelerar su transformación energética, pero no saben cómo abordarla. Su función es ofrecer una orientación inicial objetiva e independiente para conectar a cada empresa con los agentes del ecosistema valenciano que puedan ayudarla: compañías tecnológicas, ingenierías, integradores, fabricantes, empresas de servicios energéticos o especialistas en financiación.
“La Oficina permite conectar a las pymes industriales valencianas con empresas capaces de responder a sus necesidades de modo que sepan, con plenas garantías, con quién pueden hablar, qué tecnologías pueden resultar viables para sus procesos y qué posibilidades les ofrece el ecosistema valenciano de innovación y energías renovables”, señala Seguí.
De este modo, cualquier pyme puede trasladar a la Oficina sus necesidades o dudas y obtener una primera guía para avanzar. AVAESEN analizará cada caso y facilitará el contacto con las empresas mejor capacitadas para evaluar el proyecto, realizar una auditoría, proponer una solución técnica o estudiar su financiación. La Oficina ha habilitado una página web con toda la información y canales donde formular consultas, ya sean empresas industriales, clústeres o cualquier otra entidad interesada.

- Foto: AVAESEN
Un radar tecnológico, regulatorio y de mercado
Además de actuar como punto de orientación, la nueva Oficina se concibe como un observatorio de innovación tecnológica y mercados energéticos. Su propósito será monitorizar las principales tendencias que pueden condicionar las decisiones de inversión de las empresas y convertir ese conocimiento en información accesible para la industria.
La vigilancia abarcará ámbitos tecnológicos, regulatorios, financieros y relacionados con los mercados energéticos. Entre las cuestiones que están adquiriendo un mayor protagonismo se encuentran el autoconsumo industrial, el almacenamiento, la gestión inteligente de la energía, la electrificación de procesos y las diferentes alternativas para reducir el uso de combustibles fósiles.
Como resultado del trabajo realizado dentro de Avaesen TransFORMA, se han elaborado una serie de informes que están disponibles para su descarga abierta a través de la web de la Oficina. Estos documentos recogen las tendencias analizadas y ofrecen información útil para ayudar a las empresas a tomar decisiones con mayor conocimiento.
“La regulación está cambiando y está abriendo nuevas oportunidades. Queremos trasladar a las empresas qué posibilidades existen en autoconsumo, electrificación de procesos, almacenamiento o financiación y cuáles son las tecnologías que pueden hacer viable esa transformación”, señala Carlos Seguí, Project manager de Avaesen.
Sectores intensivos en energía y con margen de mejora
Aunque la Oficina nace con vocación transversal, se plantea prestar especial atención a los sectores químico y agroalimentario por tratarse de actividades con un peso relevante en la economía valenciana, por desarrollar procesos intensivos en energía y contar con un importante potencial de mejora en materia de eficiencia.
Las necesidades identificadas y los retos planteados en ambos sectores están relacionados principalmente con el calor industrial, la electrificación de la demanda, el autoconsumo, el almacenamiento y la gestión inteligente de los activos energéticos instalados en las fábricas. “No es solo que gasten mucha energía para la parte de procesos industriales, sino que además la parte de mejora de la eficiencia energética que pueden tener es elevada”, resume Seguí.
Muchas industrias necesitan calor, vapor o temperaturas elevadas para fabricar, transformar, secar o conservar sus productos. La sustitución del gas natural empleado en estos procesos constituye uno de los grandes desafíos de la descarbonización industrial. “En algunos casos será posible mejorar la eficiencia; en otros, electrificar determinados procesos o incorporar tecnologías alternativas”, recalcan desde Avaesen.
A pesar del interés particular en estos sectores industriales, los conocimientos y soluciones analizados serán transferibles a cualquier otra actividad. Seguí pone también como ejemplo el sector cerámico, también caracterizado por un elevado consumo energético, como uno de los ámbitos que con mayor motivo podrían beneficiarse de la Oficina.
Formación para preparar al ecosistema energético
La otra gran vertiente del proyecto es el programa de formación incluido en Avaesen TransFORMA, desarrollado durante los primeros meses del año para actualizar y reforzar las capacidades de las empresas del sector energético.
El itinerario ha abordado cuatro ámbitos considerados fundamentales para la nueva realidad industrial. El primero ha sido el autoconsumo avanzado y las oportunidades abiertas por los cambios regulatorios. El segundo, el almacenamiento y la gestión inteligente de la energía, indispensables para aprovechar de manera más eficiente la generación renovable.
La tercera sesión se centró en la electrificación de procesos industriales y en las tecnologías que pueden reducir el consumo de gas natural, incluyendo soluciones aplicadas al calor industrial. Finalmente, la cuarta abordó la financiación y refinanciación de proyectos energéticos, un elemento imprescindible para transformar una solución técnicamente adecuada en una inversión viable.
Las sesiones han contado con una asistencia media de entre 55 y 60 profesionales. Desde Avaesen concluyen que esta respuesta refleja el interés que despiertan unas materias cada vez más relevantes para el sector. “Han sido jornadas de cuatro horas, con formación especializada y expertos de primer nivel. La elevada participación y la interacción posterior demuestran que las empresas quieren actualizar sus capacidades y profundizar en estas oportunidades”, destaca Carlos Seguí.
Con estas acciones formativas, Avaesen ayuda a las empresas energéticas a mejorar sus conocimientos, servicios y capacidad para adaptarse a las nuevas necesidades de la industria. Posteriormente, la Oficina de descarbonización industrial será la encargada de acercar esas capacidades a las pymes industriales que necesitan soluciones para descarbonizar sus procesos.
Avaesen, un puente entre las necesidades y los proyectos reales
La Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía ocupa una posición especialmente favorable para desarrollar la labor de conexión. Por una parte, mantiene contacto con sectores industriales que conocen de primera mano sus consumos, problemas y necesidades. Por otra, reúne un amplio ecosistema de empresas tecnológicas, ingenierías, fabricantes, integradores y compañías de servicios energéticos.
“Queremos facilitar que ambas partes se encuentren: la industria que necesita avanzar en su descarbonización y las empresas que pueden aportar las soluciones. El objetivo es que de esa conexión surjan proyectos reales a corto y medio plazo”, resume Seguí.
La Oficina de descarbonización industrial aspira así a convertirse progresivamente en un punto de referencia para la transformación energética de la industria valenciana. Su impacto no se medirá únicamente por la reducción de emisiones, sino también por su capacidad para favorecer decisiones más acertadas, reducir costes, movilizar inversiones y reforzar la competitividad de las empresas.
“Si conseguimos que más compañías desarrollen proyectos viables, reduzcan su factura energética y mejoren sus procesos, estaremos contribuyendo al mismo tiempo a evitar emisiones y a fortalecer la industria de la Comunitat Valenciana”, concluye el project manager de AVAESEN.