VALÈNCIA. Clínicas W, la primera red de clínicas dentales con nombres y apellidos y creadora del modelo de Odontología Slow, ha celebrado su 10ª Reunión Anual en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia. Durante dos jornadas, los directores y equipos de la red repasaron los pilares del modelo, conocieron las novedades que se implantarán a partir de septiembre y celebraron una década de un proyecto que, lejos de ralentizarse, anuncia una nueva fase de crecimiento.
“¿Ves ese árbol? Nosotros lo vimos antes. Esa es la diferencia entre los que estamos aquí dentro y los que están ahí fuera”, afirmó el Dr. Primitivo Roig, CEO de Clínicas W, ante el auditorio. “Pero no hay que relajarse, al contrario, llega el momento de apretar el acelerador”.
El mensaje llega en un contexto de mercado que el propio Roig describió con datos: un sector con más de 23.000 clínicas registradas, más de 43.000 dentistas y 77.000 personas empleadas, en el que el 94% de los centros son clínicas independientes y el 6% restante grandes corporaciones. “Podemos considerarnos ya una gran corporación, aunque no seamos una franquicia”, señaló. “Tenemos marca, tenemos nombre y tenemos independencia, que es nuestro gran valor. Pero sobre todo tenemos un modelo”.

- Emilio Duró. -
- Foto: CLÍNICAS W
Ese modelo, construido y documentado durante más de una década, es el activo que la compañía quiere seguir llevando a todo el territorio. “Acabamos de retomar la fase de expansión y queremos llegar a todo el territorio, con líderes que quieran ser los referentes de la Odontología Slow en su zona. Cuando eso ocurre, les damos exclusividad territorial y todo el respaldo del modelo. Gana el profesional y ganan sus pacientes”, explicó Roig.
La jornada del jueves 11, dedicada a los directores de la red, profundizó precisamente en la arquitectura empresarial del proyecto: un recorrido en tres fases que lleva a la clínica tradicional desde la estructuración hasta la excelencia con máximo control. “La clínica deja de gestionarse y empieza a dirigirse”, resume la propuesta.
La IA al servicio de las personas
El viernes 12, en una jornada abierta a todos los equipos, Roig presentó las novedades del décimo aniversario, entre las que destaca el despliegue de WIA, la plataforma de inteligencia artificial propia de la red, aplicada ahora a nuevas herramientas: un sistema de diagnóstico que unifica la planificación de tratamientos, un generador automático de informes y un planificador de visitas que propone al profesional la secuencia completa del tratamiento, con tiempos reales y previsión de producción.

- Primitivo Roig. -
- Foto: CLÍNICAS W
“La IA no es dentista, todavía”, bromeó Roig, “pero si respetas el protocolo, la propia herramienta te ayudará a planificar más rápido el tratamiento”. La compañía también presentó la nueva app Directores W, su panel de control de gestión para los responsables de cada clínica, “una herramienta que no tiene igual en el sector a nivel global”, y el Plan W Kids, un programa de salud bucodental infantil concebido como un juego de mesa físico, que comenzará a implantarse a finales de año.
El equilibrio entre tecnología y humanización es, según Roig, deliberado: “El objetivo no es hacer más cosas en menos tiempo, sino liberar al profesional y al equipo para que puedan dedicarse a lo que ningún algoritmo puede hacer: estar presentes con el paciente, escucharle, construir esa relación de confianza que es el núcleo de nuestro modelo”.
Reconocimiento a las clínicas con cinco años en la red
Durante el acto se hizo entrega de un tótem conmemorativo a las primeras clínicas que cumplen cinco años dentro de la red: Clínica Dental Plasencia Calvillo, Clínica Dental Daniel Abad, Clínica Dental Luciana López y Clínica Dental Miguel Noguer.

- Primitivo Roig obsequia a Emilio Duró con su libro Odontología Slow. -
- Foto: CLÍNICAS W
La reunión se cerró con la intervención del conferenciante Emilio Duró, que conectó con uno de los principios fundacionales del modelo W: que en plena revolución tecnológica, la ventaja competitiva sigue siendo humana. “Todo lo puede hacer una máquina mejor que vosotros, menos una cosa: la ilusión, la pasión, la alegría”, afirmó Duró. Una idea que Roig había anticipado en su conferencia: “La tecnología nos ayuda, los protocolos nos ayudan, la inteligencia artificial ya nos está ayudando. Pero la diferencia sigue estando en la persona”.