VALÈNCIA (EP). Diez activistas de Marfull-AE Agró y de la plataforma 'Tanquem Cofrents', así como a sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil, han desplegado una pancarta en las Torres de Serranos de València.
La pancarta, con el texto 'Terror nuclear, Cierre ya', han servido para denunciar el "peligro que supone seguir operando unas instalaciones "viejas y deterioradas, con ya 42 años de funcionamiento, y que han superado ampliamente sus bases de diseño", según ha explicado la asociación Acció Ecologista en un comunicado.
Con esta acción, que ha coincidido con Halloween, 'Tanquem Cofrents' ha querido exponer que el "auténtico terror" sería un accidente nuclear, por eso activistas disfrazadas de calaveras han mostrado la energía nuclear como una energía "zombie".
También ha denunciado "especialmente" la "irresponsabilidad" de Iberdrola, la empresa dueña de la central, por "poner en peligro" a toda la sociedad al seguir explotando una instalación ya "sobradamente" amortizada.
La plataforma ecologista ha recalcado que cada año de funcionamiento "aumenta exponencialmente el riesgo de un accidente grave para seguir engordando sus ya obscenos beneficios". Este "deterioro" se pone de manifiesto en el aumento de averías y problemas que está sufriendo la central.
La organización ha mencionado que Cofrentes ha tenido que parar durante cuatro días, a partir del 6 de octubre, y también un mes antes, entre el 5 y el 9 de septiembre, ha funcionado a una potencia "muy reducida". Para la entidad, esta "sucesión de averías y problemas es sintomática del deterioro y de la falta de una cultura de seguridad adecuada en la instalación, y suponen un riesgo inasumible". Ha defendido que se dispone de otras tecnologías, como la solar o la eólica que son "más seguras, limpias, baratas y favorecedoras de la soberanía energética que la nuclear".
Por todo ello, desde 'Tanquem Cofrents', plataforma de la que forma parte 'Acció Ecologista-Agró', exigen el cierre "inmediato" de la instalación y que se prohíba su funcionamiento más allá de 2030, porque "se sabe es la intención de Iberdrola", han concluido.