VALÈNCIA. El segundo parque de Gulliver en el Jardín del Turia representará al gigante sentado y tendrá una alzada de unos 9 metros. Treinta y seis años después de la inauguración del monumental personaje tumbado en el Tramo XII, València contará con un "Parque Gulliver II".
El Ayuntamiento de València está tramitando la solicitud de informe previo ante la Comisión de Patrimonio Municipal para validar este proyecto, que prevé la instalación de esta gran escultura de juegos en el Tramo IV del antiguo cauce entre el Pont de les Arts y el Pont de les Glòries Valencianes, justo enfrente de la Estación de Autobuses.
El proyecto, redactado por la firma valenciana Merino y Terroso forma parte del convenio urbanístico entre el consistorio y la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO) por lo que la fundación asumirá íntegramente la financiación y ejecución del nuevo espacio lúdico y, una vez finalizado, lo cederá a la ciudad para su mantenimiento y gestión pública. Cabe recordar que está previsto que el IVO invierta unos 1,5 millones en la construcción de este parque.
A diferencia de la emblemática figura original diseñada en los años ochenta por Sento Llobell —donde el personaje yace en el suelo atado por los liliputienses—, la propuesta para el Gulliver II ofrece una reinterpretación conceptual contemporánea basada en el clásico de Jonathan Swift (1726).
En esta ocasión, Gulliver aparece sentado, liberado y erguido. Según incluye el proyecto de integraión paisajística, los arquitectos han tomado como referencia las ilustraciones clásicas de la obra literaria en las que el gigante interactúa directamente con la escala arquitectónica de la ciudad de Lilliput, dialogando con sus puertas, murallas y torreones.
El coloso se concibe como una escultura pasante y transitable. Su propio cuerpo funcionará como una infraestructura lúdica tridimensional continua que podrá ser recorrida tanto por fuera como por dentro. Para lograr esta experiencia de juego vertical, el interior y la superficie del gigante albergarán un entramado de túneles, redes de trepar, rampas, pasos elevados y toboganes. Además, a su alrededor se esparcirán áreas de menor escala con juegos inspirados en libros y arquitecturas fantásticas, conformando un sistema narrativo.
El citado informe técnico asegura que el diseño garantiza la conservación de la práctica totalidad del arbolado y vegetación en la parcela, evitando talas o trasplantes significativos. Precisamente, el espesor de esta pantalla vegetal actuará como un filtro que mitigará la contaminación visual.
Según las simulaciones y cuencas visuales realizadas en el estudio, el coloso no será visible desde el interior del Jardín Botánico, el IVAM ni el Jardín de las Hespérides. Desde el Puente de las Artes o la Avenida Menéndez Pidal, la visión quedará fragmentada e integrada en el follaje del cauce.
