VALÈNCIA. El Ayuntamiento de València ordena edificar un solar vacío durante años en pleno corazón de Ciutat Vella. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana publicó este miércoles la orden de edificación forzosa sobre un solar baldío en la calle del Pintor Domingo n2. Por ello, la administración local ha activado los mecanismos legales para obligar a la reactivación de este suelo.
El solar de la calle Pintor Domingo cuenta con una superficie de 111 metros cuadrados y tiene asignado un uso global de residencial plurifamiliar. Según las condiciones urbanísticas vigentes que se detallan en la resolución municipal, la parcela permite el levantamiento de un edificio con un máximo de 4 alturas.
Con un mercado inmobiliario muy tensionado, precios en máximos históricos y una acuciante falta de oferta que expulsa a jóvenes y familias, la necesidad de incorporar nueva vivienda al mercado es acuciante, sobre todo en zonas urbanas ya consolidadas como el centro de la ciudad, donde la disponibilidad de suelo nuevo es muy escasa. A pesar de esta necesidad, el centro de València sigue conviviendo con "cicatrices" en forma de solares vacíos que permanecen baldíos durante décadas.
El expediente administrativo confirma que los propietarios de este terreno han superado el plazo legal de dos años para construir que exige la legislación urbanística valenciana (LOTUP). Ante esta parálisis, la administración local ha activado un mecanismo que obliga a los dueños a mover ficha para reactivar este suelo residencial protegido.
Tres opciones
En un plazo de dos meses, los dueños tienen tres opciones. La primera es presentar alegaciones si consideran que hay algún error en el expediente. La segunda, comprometerse formalmente a pedir la licencia de obras en un plazo máximo de otros dos meses y comenzar la construcción. Para evitar solicitudes que solo busquen ganar tiempo sin llegar a ejecutar los trabajos, la regulación obliga a depositar por adelantado una fianza en metálico del 5% del coste de la obra.
La tercera vía consiste en adherirse a un régimen concertado para que un promotor privado seleccionado por concurso público edifique el inmueble; en este caso, los propietarios ceden el suelo a cambio de recibir pisos o locales una vez terminada la construcción.
En el supuesto de que los titulares decidan ignorar el requerimiento municipal o bien en el caso de que los informes municipales impidan la concesión de dicha autorización por deficiencias insubsanables, el Ayuntamiento continuará con el procedimiento sancionador de oficio.
Por un lado, el solar se inscribe en el Registro Municipal de Solares de forma pública y se notificará al Registro de la Propiedad como una carga. Por otro lado, la ley castiga a la propiedad reduciendo a la mitad el valor urbanístico del terreno. Finalmente, el Ayuntamiento puede arrebatar la gestión del suelo y elegir la fórmula que mejor convenga al interés de la ciudad: vender el solar en una subasta pública, dárselo a un tercero para que construya o expropiarlo directamente para fines públicos.
El Registro Municipal de Solares y Edificios a Rehabilitar de València (RMSER) se creó en el anterior mandato bajo el gobierno de Compromis y PSPV para movilizar los suelos vacíos del centro. Desde su entrada en vigor, este instrumento nació con la vocación de ser una herramienta de transparencia que permitiera a cualquier ciudadano consultar la situación de los solares de la ciudad, al tiempo que dotaba a la administración del soporte técnico necesario para iniciar los expedientes de edificación forzosa.