VALÈNCIA (EP). El Ayuntamiento de València, a través de la Delegación de Urbanismo, ha acordado, tras el encuentro que ha mantenido con los vecinos del barrio de Benicalap afectados por las obras de un aparthotel, establecer "un canal de comunicación estable" con ellos y a través de los tres administradores de las comunidades vecinales con el fin de llevar a cabo "el seguimiento de la ejecución de las obras".
El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner (PP), ha sido el encargado de recibir a los representantes de esas comunidades de vecinos, de las calles Salvador Cerveró, Carlos Cortina y Encarna Albarracín y en cuyos bajos se ejecutan obras para la implantación de un alojamiento turístico.
El consistorio, que ha informado de esta reunión en un comunicado, ha explicado que esta se ha celebrado "una vez recopilada toda la información tras las inspecciones municipales realizadas durante el mes de agosto". Durante el encuentro, técnicos municipales han explicado esas inspecciones que, según Giner, se han desarrollado "con rigor, discreción y garantías".
El edil ha destacado que estos controles "no se anuncian porque de hacerlo perderían eficacia", a la vez que ha aseverado que "todas las actuaciones se han realizado para garantizar el cumplimiento de la normativa urbanística y la sujeción de las obras al proyecto autorizado, dentro de las competencias municipales y con plena seguridad jurídica", ha detallado el Ayuntamiento.
"Comprendemos la preocupación de los vecinos, por eso he querido atenderles y explicarles, de la mano de los técnicos, las actuaciones que se han llevado a cabo", ha manifestado el titular de Urbanismo. "Nos hemos puesto a su disposición para colaborar, dentro del ámbito de nuestras competencias, en todo aquello que necesiten", ha remarcado Juan Giner.
El responsable municipal ha indicado que "el gobierno municipal --de PP y Vox-- ya ha demostrado en ocasiones anteriores que está del lado de los vecinos en actuaciones como la paralización del macrohotel de las Naves de Guatla o la actuación en la colmena de Russafa".
"Lamentablemente estamos ante los últimos coletazos de la barra libre que permitió la izquierda para la proliferación de alojamientos turísticos en los bajos. Si el gobierno anterior no hubiera dado barra libre, la reunión que hemos mantenido hoy no hubiera sido necesaria", ha resaltado el concejal.
Juan Giner ha remarcado, asimismo, que "la regulación urbanística vigente para el terciario hotelero blinda el uso residencial del 98 por ciento de las viviendas y limita al 15 por ciento el máximo de nuevos alojamientos turísticos en bajos, siempre que el barrio o distrito en el que se implanten no haya superado ninguno de los tres umbrales de saturación".
"Completamente desamparadas"
Desde la oposición en el Ayuntamiento, la concejala del PSPV-PSOE Elisa Valía ha asegurado que el gobierno local, presidido por María José Catalá (PP), "se ha desentendido del problema de las comunidades de vecinos de Benicalap que sufren la presión de una empresa que pretende desarrollar varios proyectos hoteleros y de apartamentos turísticos".
Valía ha criticado, en un comunicado que, "lejos de proteger a las familias y defender la convivencia en los barrios, el Ayuntamiento les ha trasladado que deben resolver por su cuenta una situación ante la que se sienten completamente desamparadas".
"El gobierno de María José Catalá ha citado hoy a los vecinos de los edificios de Benicalap donde inversores extranjeros pretenden llenarles los bajos de apartamentos turísticos y habitaciones de hotel para decirles que se tienen que apañar, que para ellos todo está bien y que no tienen nada ni que decir ni que hacer ante esta situación que viven estas familias", ha asegurado la representante del PSPV-PSOE.
Elisa Valía ha afirmado que esos vecinos afrontan esa situación, "como es natural", con "total impotencia" y "viendo cómo su ayuntamiento no les protege, no les ampara y, una vez más, se pone de parte de quien está tensionando y destrozando la convivencia en los barrios".
La edil socialista ha lamentado que el gobierno municipal "haya citado a los vecinos para, finalmente, trasladarles que el Ayuntamiento no va a intervenir para amparar a las familias ante los proyectos que pretenden instalar en los bajos de sus edificios". Y ha considerado que esa es una respuesta que "evidencia la falta de gestión y la ausencia de escucha vecinal" por parte de un ejecutivo municipal "que vuelve a dejar solos a los barrios frente a los intereses de quienes buscan hacer negocio con la ciudad".
"Bloquear la participación"
Valía ha expuesto también que el equipo de Catalá "trató de bloquear la participación de todos los vecinos en la reunión, advirtiéndoles de que solo podían asistir las personas seleccionadas por el propio Ayuntamiento y no una representación de las comunidades afectadas".
Desde el PSPV han apuntado que esto es "una muestra más de la opacidad con la que el gobierno municipal está abordando un problema que afecta directamente a la convivencia de las familias y al futuro de los barrios".
Elisa Valía ha considerado "especialmente significativo que el Ayuntamiento convoque a las familias y, al mismo tiempo, limite su participación y les traslade que deben buscarse por sí mismas una solución".
"Sinceramente, para decirles a los vecinos que se busquen la vida, no hacía falta hacerles desplazarse a Tabacalera porque es algo que ellos ya venían percibiendo y que ya saben", ha dicho, a la vez que ha manifestado que "desde el principio, el interés de María José Catalá y su gobierno ha sido nulo por intentar amparar a estas familias completamente desamparadas ante los atropellos de estos fondos inversores que buscan hacer negocio a toda costa, a costa de la convivencia, de nuestras familias y de nuestros barrios".
Desde el grupo municipal socialista han subrayado que "esta situación no puede tratarse como un problema particular de cada comunidad de vecinos". "La convivencia en los edificios y en los barrios exige que el Ayuntamiento escuche a las familias y asuma su responsabilidad, en lugar de desentenderse y dejar que sean los propios residentes quienes tengan que hacer frente a la presión de los proyectos promovidos por fondos inversores", han insistido.
El PSPV-PSOE ha aseverado que "el modelo de ciudad de Catalá vuelve a situar los intereses de quienes buscan hacer negocio por encima de la defensa de los barrios y de sus vecinos" y ha reclamado al gobierno municipal que "abandone su pasividad, garantice una verdadera escucha vecinal y deje de dejar desamparadas a las familias ante proyectos que están tensionando y deteriorando la convivencia en sus comunidades".