VALÈNCIA. La reordenación urbanística de la Malvarrosa supondrá la recalificación de varias parcelas para sumar vivienda o la transformación de viales interiores en calles peatonales, en un intento por corregir déficits arrastrados durante décadas. El Plan Especial de la Malvarrosa pasa este miércoles por la comisión de Urbanismo, trámite previo a su aprobación en el pleno de este mes y a su posterior salida a exposición pública.
El documento fija así las bases para intervenir en este barrio marítimo, que lleva años reclamando actuaciones, especialmente en sus ámbitos más degradados. Todo ello en un contexto de creciente presión inversora impulsada por la proximidad a la playa y a los campus universitarios de este barrio marítimo que ya se ha convertido en un enclave codiciado, acelerando el interés por su transformación urbanística.
Este plan integra una decena de actuaciones entre las que se encuentra el futuro Plan de Reforma Interior (PRI) de las Casitas Rosas.
Recalificación a residencial de varias parcelas en Antonio Ponz

- Simulación del edificio proyectado en una de las parcelas de Antonio Ponz.
Otra de las actuaciones relevantes es precisamente la recalificación como residencial de cuatro parcelas dotacionales pero de titularidad privada ubicadas en la calle Antonio Ponz, dos de ellas ocupadas por un supermercado y su aparcamiento.
El PGOU de 1988 preveía allí equipamientos sin sistema de gestión, lo que ha impedido su desarrollo durante décadas. La solución planteada pasa por un cambio directo de uso a residencial, con tipología de ensanche y unas cinco alturas para adaptarse a los edificios colindantes y evitar medianeras vistas. La operación se completa con la apertura de un viario peatonal en un solar frente a la parte trasera de la Casa Museo de Blasco Ibáñez que conecte el paseo marítimo con esa manzana.
Tres nuevos edificios en un antiguo suelo dotacional

- Render de los tres bloques proyectados en la parcela de Vicente de la Roda.
También se plantea recalificar como residencial el suelo escolar pendiente de obtención en la parcela comprendida entre las calles Vicente de la Roda, Dr. Alvaro López, Joan Soriano i Esteve y del Ingeniero Fausto Elio. En este caso, el plan propone para esta manzana tres bloques de edificación abierta —dos residenciales y uno terciario— dispuestos de forma transversal. Esta disposición busca garantizar la permeabilidad entre la huerta protegida y el tejido urbano del barrio y que se generen zonas verdes entre los edificios.
También en esta línea de revisión de piezas no desarrolladas se sitúa la intervención en la plaza Pintor Vidal Corella. Aunque el planeamiento vigente la define como zona verde, nunca ha llegado a materializarse como tal. El Plan Especial opta por redefinir el ámbito como una manzana mixta en la que convivan un bloque residencial en edificación abierta y una parte de suelo dotacional.
Reordenación del entorno del CEIP Ballester Fandós

- Propuesta para el CEIP Ballester Fandós
Más ambiciosa es la actuación prevista en el entorno del CEIP Ballester Fandós. La intervención combina la recuperación de edificios con posible valor patrimonial para su uso como equipamiento público abierto con la reordenación del espacio público circundante. Entre otras cuestiones, se propone resolver las edificaciones fuera de ordenación que invaden la calle San Rafael y estrechan su sección, al tiempo que se introduce un nuevo bloque residencial en el borde oeste de la parcela para dar continuidad a la edificación existente.
Cabe recordar que precisamente en el espacio que se libere del derribo de dos de los bloques de las cercanas Casitas Rosas se prevé la construcción de un nuevo colegio que pueda cubrir las necesidades del CEIP Ballester Fandós tras la reordenación.
Prioridad peatonal en varias calles

- En verde las calles con prioridad peatonal o peatonales.
En cuanto a la movilidad se observa una apuesta por la peatonalización en varios viales. Por ejemplo, en varias manzanas del entorno de Vicente de la Roda o en la propia calle Antonio Ponz se dibujan nuevos viarios de prioridad peatonal. A estos se suman tramos de viario rodado con prioridad peatonal (PCVP) que, aunque mantienen circulación, quedan subordinados al peatón.
El resultado es una malla en la que varias manzanas pasan a abrirse mediante recorridos internos sin tráfico rodado. Un esquema se aproxima a una lógica de ‘supermanzanas’ en la que el tráfico se canaliza por vías principales como la avenida Malvarrosa, mientras que el interior se pacifica y se reserva prioritariamente para peatones, bicicletas y usos de proximidad.