VALÈNCIA (EP). La playa de la Malvarrosa se llenará esta tarde de espectadores pendientes del último eclipse total de sol en la Comunitat Valenciana en 120 años. Para algunos, se trata de un momento mágico y único que quizás solo puedan apreciar una vez en la vida mientras que, para otros, puede resultar un suceso más indiferente. Pero también hay aquellos que han tomado la firme decisión de evitar el fenómeno.
En uno de los chiringuitos de la playa y de alquiler de tumbonas y sombrillas, una de sus trabajadoras cuenta que este miércoles por la mañana no ha habido afluencia de gente ansiosa desde primera hora para ver el eclipse. "De momento no, pero pienso que por la tarde ya empezará a venir gente para quedarse", ha señalado a Europa Press Mari Paz, quien termina su jornada laboral sobre las 19.30 horas y espera que su trabajo no se vea afectado por la multitud: "Como se acumula tanta gente, igual no me dejan cerrar. Es lo que más me preocupa", confiesa.
Asimismo, afirma que no tiene previsto ver el eclipse, aunque reconoce que, por si a caso, dispone de las gafas especiales. "No me voy a parar a verlo", indica y añade que los que lo verán son personas que vienen a pasar la tarde "y no la gente que sale cansada de trabajar". Y, por otra parte, reconoce que ante la propagación de bulos en las redes sociales, es posible caer en noticias falsas: "Al final te meten miedo; dicen que no es aconsejable verlo porque hay gafas de mala calidad que pueden perjudicar la retina".
Por su parte, Luis, trabajador de uno de los restaurantes del paseo, agradece la decisión de establecer como punto de observación oficial la zona donde se encuentra su puesto laboral porque "se va a ver excelente". De cara a esta tarde, se imagina que "habrá muchas personas procedentes de diferentes partes de la ciudad".
"A nosotros, como restaurante, también nos beneficia porque van a venir muchas personas. Y cuando finalice, supongo que van a querer comer algo", ha señalado. A pesar de que el establecimiento cuenta en su día a día con una amplia clientela, ha notado un aumento de reservas debido al conocimiento de la fecha del eclipse.
Admite que es su oportunidad para ver por primera vez este fenómeno. "Nunca he vivido uno, la verdad es que es muy emocionante y una nueva experiencia para mí", ha afirmado y ha recalcado que no tiene ninguna clase de temor por la existencia de medidas de protección.
En otro de los locales cercanos a la zona turística, Iván asegura que la mañana ha sido muy tranquila: "Normalmente solemos tener a gente para el desayuno y los almuerzos, pero de momento no ha venido nadie". Pero, estima que, hacia la tarde-noche, habrá más faena que en un día habitual.
El trabajador prevé que aunque el horario de cierre sea a las 00 horas, lo más probable es que el día de hoy se retrase una o dos horas. Sin embargo, Luis confía poder disfrutar del eclipse por la zona de la playa, ya que, para su suerte, su jornada laboral termina a las 18.00.
Indiferencia
Frente a los testimonios anteriores, la familia y los amigos de Mario tienen claro que van a evitar todo contacto con el eclipse. "No, la verdad es que no sentimos ilusión, nos es indiferente", han indicado a Europa Press.
"Ni con las gafas; no nos fiamos nada. Nadie te garantiza que las gafas sean homologadas, entonces, como ya no sabes si fiarte o no, más vale desconfiar. Sí, es un espectáculo de la naturaleza que debe ser impresionante, pero es lo mismo que un volcán o un tsunami. Tú no te quedas viéndolo hasta que te quemas o te ahogas", manifiesta.
Un poco más lejos, una familia portuguesa que se encuentra de visita en València describe que, probablemente, se trata de un hecho histórico que pasará solamente una vez en sus vidas. Clelia no siente ninguna preocupación ni por ella ni por su familia ya que al ser profesora de Física y Química, conoce a la perfección en qué consiste un eclipse y las medidas de seguridad que hay que tener presentes a la hora de verlo.
La turista considera que la zona se llenará de gente deseosa de disfrutar del fenómeno astronómico: "Toda la ciudad de València se detendrá porque todos querrán verlo", augura.
Mientras tanto, un grupo de jubilados recién llegados a la playa de la Malva-rosa revela que no tiene muchas expectativas de esta tarde y no se quedará en esta zona: "Lo que pasa es que la movida te lleva y nos hemos comprado las gafas protectoras, así que lo veremos desde la azotea de casa".
Una de ellos, Marita, calcula que la multitud llegará más tarde, pero antes de que las autoridades corten el tráfico. "Esta tarde será una locura, como si fuera la noche de San Juan", compara. "¿Miedo? No, nada de nada. Si el eclipse nos deja más guapas, nos quita unos años y nos da suerte, pues bien. Pero aparte de eso, nada más", bromea.