VALÈNCIA. Tras más de tres horas de reunión con representantes de la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de València, los portavoces de la Acampada por el derecho a la vivienda se abren a una "desescalada" para retirarse de la plaza si las administraciones públicas se comprometen a "cuidar València en materia de vivienda" y a no desalojarles "de manera forzosa".
Los representantes de la acampada han señalado que salen "con buen sabor de boca" de la reunión mantenida este jueves, aunque admiten que “queda mucho trabajo por hacer”. Los manifestantes han podido trasladar sus reivindicaciones a los asesores de la Delegación de Gobierno y la Concejalía de Seguridad que han acudido al encuentro y a partir de ahora deberán trasladar estas demandas por registro de entrada a las distintas adminitraciones para que quede constancia oficial de ellas. Un paso previo para avanzar hacia la futura mesa de diálogo, según apuntan fuentes de la Delegación.
Desde la Acampada han reprochado a la Generalitat Valenciana que no haya acudido “a dar la cara” y han pedido a la administración autonómica “ponerse a trabajar”.
Los acampados se comprometen a una retirada ordenada
Sobre una desescalada progresiva de la Acampada, Dan -uno de los portavoces- ha indicado que cuentan con un protocolo para ello que pueden "iniciar cuando todo se dé bien". "Esa es la idea: dejar la plaza limpia y dejarlo todo bien", ha subrayado.
"Nosotros hacemos la demostración de que sí podemos desacampar, pero primero la otra parte es la que tiene que demostrar que, realmente: uno, no van a hacer algo forzoso para desalojarnos, y dos, que van a prometer cuidar a València en calidad de vivienda".
Tras reiterar que los acampados en València no son personas "violentas", ha afirmado que los asesores de Ayuntamiento y Delegación les han garantizado este jueves que "respetarán no hacer nada violento y sin aviso". "Nosotros, obviamente, esperamos que eso se cumpla, porque hemos hecho un acta, el acta se hará pública y esperamos que su palabra en eso se cumpla", ha subrayado. "Otras ciudadanos no han tenido la misma suerte que nosotros", ha señalado en alusión al desalojo de la Acampada de Madrid.
Pese a abrirse a un desalojo progresivo y acordado, Dan ha insistido en la necesidad de proteger al derecho a la vivienda en València, para lo que ve necesario que se declare como zona tensionada para topar los alquileres. "Y no solo nos preocupa la capital, sino también todos los pueblos", ha añadido.

- Foto: EFE/BIEL ALIÑO
"También queremos disfrutar de la Navidad"
Los portavoces de la acampada se han dirigido de nuevo a la alcaldesa de València, María José Catalá, que este jueves ha pedido a Delegación que "mueva ficha" y ha avanzado que no descarta medidas judiciales para recuperar la "normalidad"-- para reiterarle que los acampados también quieren disfrutar de la Navidad e instarle a atender sus reivindicaciones.
Dicho esto, ha explicado que la Acampada de València continúa por el momento y realizará este jueves por la tarde una asamblea para leer el manifiesto que llevan "34 días realizando" con todas sus propuestas. "Nuestra idea no es plantear esa pregunta de si seguiremos o no, porque también tengo la esperanza de que las palabras que se han dicho, que nos respetan, continúen" --ha dicho--. Entonces no veo necesario crear una alerta ahora porque se ha demostrado que podemos estar ahí y continuar".
La intención de los acampados es que esta mesa de negociación continúe en el tiempo, "mensualmente si puede ser" porque el problema de la vivienda no es algo que "se puede solucionar ahora ni en un año".
Por su parte, desde el Ayuntamiento han insistido en que piden una retirada "rápida y pacífica" de la acampada o de lo contrario "el Ayuntamiento acudirá a la justicia". Fuentes municipales han señalado tras la reunión que "escuchar no significa aceptar. Ni dialogar, significa imponer".