VALÈNCIA. Se complica la finalización de la nueva sede administrativa de los Bomberos de València, cuyas obras están paralizadas. La UTE adjudicataria —formada por Edifesa, Edificación Logística Industrial y Terciaria, y Sogeser— solicitó el pasado mes de julio al Ayuntamiento la rescisión por mutuo acuerdo del contrato alegando la "inviabilidad económica" para continuar la ejecución en las condiciones pactadas.
Las obras del futuro edificio que albergará oficinas administrativas y la unidad sanitaria, de intervención, prevención y protección civil y la unidad de logística, además de espacios para la formación y sala de reuniones se adjudicaron por 12,8 millones de euros a la citada UTE con un plazo de 18 meses que concluye a inicios de 2027.
Sin embargo, en el escrito al que ha tenido acceso Valencia Plaza, la empresa alega un incremento en los costes de los materiales de construcción del 43,4% en el caso del acero corrugado o de un 34% en el caso del hormigón. Ante lo que la contratista califica de "imposibilidad técnica y administrativa" para articular un reequilibrio económico que compense estos costes, la adjudicataria propuso dar por finalizada la relación contractual.
Para ello, justificó que ya se habían logrado "hitos estructurales de seguridad" en la parcela, como la culminación del primer forjado de la planta baja y el fin de los trabajos de agotamiento del nivel freático para asentar la cimentación.
El Ayuntamiento suspende temporalmente el contrato
El consistorio no ha aceptado por el momento la resolución por mutuo acuerdo que solicitan las empresas, sino que en una resolución del pasado mes de agosto optó por congelar el contrato a la espera de evaluar los informes técnicos y determinar si liquida la relación contractual para volver a licitar o si busca alguna vía de continuidad.
La paralización añade un nuevo tropiezo a una infraestructura que la propia alcaldesa de València, María José Catalá, situó como una de las "prioridades en este mandato".
Cabe recordar que el proyecto actual fue aprobado por la Junta de Gobierno Local el 20 de septiembre de 2024, saliendo a licitación poco después y formalizándose el contrato en abril de 2025 tras la adjudicación a la UTE liderada por Edifesa. Se trataba del segundo intento del consistorio por sacar adelante la edificación, después de que en una etapa anterior el proyecto tuviera que resolverse también sin llegar a completarse, lo que obligó a redactar un nuevo proyecto actualizado y con mayor presupuesto.