VALÈNCIA (EP). El pleno de la Diputación de Valencia ha dejado este martes sobre la mesa, en la sesión ordinaria de marzo, una moción presentada por Vox referida al uso de prendas como el burka al acceder a dependencias de esta entidad en espera de contar con un informe jurídico sobre esta cuestión. Durante el debate de esta iniciativa han surgido dudas en torno a la "legalidad" de la propuesta, como ha indicado el secretario de la corporación.
"Pensé que era una moción meramente ideológica, como otras, sin consecuencias reales en los ciudadanos de la provincia", ha expuesto el secretario, que a continuación ha aludido a un escrito presentado por el grupo socialista pidiendo "un informe del director de Seguridad" de la institución provincial y ha apuntado que se apreció que en uno de los puntos de la propuesta "había un apartado que sugería problemas de legalidad".
Así, ha comentado que esa cuestión se trasladó al grupo Vox y que se planteó resolver "las dudas de legalidad" primero y después entrar "en el fondo del asunto", para lo que se propuso "pedir un informe a los servicios jurídicos sobre el resto de puntos que aparecen en la propuesta de acuerdo".
La moción de Vox instaba a la corporación provincial a "regular el acceso a dependencias provinciales en casos de ocultación integral del rostro" con piezas como los "niqab, burka u otras prendas equivalentes". En primer lugar, pedía "establecer, en el ámbito de las dependencias de esta Diputación de Valencia, así como en sus entidades dependientes, una condición funcional de acceso y uso consistente en la necesidad de permitir la identificación visual del rostro por razones de seguridad y verificación de la identidad".
La iniciativa planteaba en el apartado tercero, no permitir el acceso o la permanencia en las dependencias de la Diputación "a personas con prendas que oculten total o parcialmente el rostro" y precisaba que esa "condición" fuera "aplicable, con carácter general y con independencia del origen, motivación o significado de la prenda".
Asimismo, en otro punto detallaba que esa regulación fuera no fuera aplicable en "los supuestos debidamente acreditados por razones médicas, motivos de salud pública o exigencias de seguridad laboral".
Para evitar las dudas planteadas y posibilitar la votación de la moción, el portavoz de Vox, Sergio Pastor, ha propuesto un cambio en el texto, de modo que el punto sexto pasaría a ser el primero y la iniciativa comenzaría pidiendo "encomendar a los servicios jurídicos provinciales la redacción y aprobación de un reglamento o norma interna de uso de las antedichas dependencias que desarrolle esta regulación, garantizando su publicidad, claridad y correcta aplicación".
No obstante, las dudas se han mantenido y se ha acordado dejar sobre la mesa la moción hasta contar con el informe jurídico que se reclama para poder pronunciarse sobre el resto del contenido de la propuesta.
Pastor ha apelado a la "voluntad política" para abordar y pronunciarse sobre su iniciativa, "una moción que se ha aprobado en muchísimos ayuntamientos". "Solicito que votemos, que llevemos esto al acuerdo y si sale, que el departamento jurídico diga cómo llevar a cabo lo que aquí trae el grupo Vox", ha dicho el diputado teniendo en cuenta también el cambio que ha planteado en su texto y afirmando que el "legal".
"Aquí no estamos en contra de los derechos fundamentales de las personas", pedimos que "una persona se identifique con el rostro descubierto delante de un funcionario, nada más. Otra cosa es el debate, lo que pide esta moción es que haya una ordenanza, una normativa, para que una persona se identifique mostrando el rostro delante de un funcionario de esta casa", ha añadido.
"Problema"
El secretario ha remarcado, respecto al punto que pide no permitir el acceso o la permanencia a las dependencias de personas que oculten total o parcialmente el rostro, que "un ayuntamiento, el de Lleida, aprobó una ordenanza que decía eso y más cosas y una asociación lo recurrió y llegó al Tribunal Supremo, que señaló que ordenanza atentaba al derecho fundamental de la libertad religiosa u la anuló".
De este modo, ha advertido del "problema" que se puede generar "a la Diputación", ha emplazado a hacer "un informe jurídico sobre las propuestas y no sobre acuerdos" ya tomados.
El presidente de la corporación provincial, Vicent Mompó, ha ordenado un receso de la sesión para abordar la cuestión, hablar con el secretario y tratar la cuestión entre todos los portavoces de la corporación provincial. Tras esa interrupción, se ha votado y se ha decidido dejar la iniciativa de Vox sobre la mesa.
Antes, durante el debate inicial, la portavoz de Compromís, Dolors Gimeno, ha considerado que esa era "una moción contra los derechos fundamentales que no se debería debatir en este pleno". "Cien por cien extrema derecha, cien por cien racismo, cien por cien odio, cien por cien machismo, y cien por cien un problema inventado que no existe ya en la Diputación de Valencia", ha expuesto.
Gimeno se ha condenado "cualquier imposición sobre el cuerpo de las mujeres" y ha señalado que "no dejar entrar a una mujer en estas dependencias hace que posiblemente no pueda salir de su casa para acceder a un espacio que le tendría que ser favorable".
El portavoz del PSPV, Carlos Fernández Bielsa, ha mostrado el rechazo a "cualquier prensa que suponga subyugar a la mujer, pero ha manifestado que eso "no significa que cualquier prohibición, como plantea Vox, sea adecuada" y ha cuestionado que la Diputación cree "restricciones generales".
Desde el PP, Amparo Folgado ha censurado el "símbolo de sumisión de las mujeres a los hombres" que supone "llevar el velo, sobre todo integral como el burka" y lo ha rechazado, además de considerar que en la Diputación se estaba planteando un tema de "seguridad".
"Problema inventado"
Por parte de Ens Uneix, la vicepresidenta Natàlia Enguix, que también ha rechazado "la violencia y el control contra las mujeres", ha instado a votar en contra de la moción de Vox "porque el acceso a los edificios públicos es un derecho de todas las personas". "Vox nos presenta un problema inventado --e inexistente de seguridad pública-- que lo único que busca es provocar una discriminación. Es una moción racista y machista que pretende utilizar a las mujeres musulmanas como instrumento para fomentar el odio", ha expuesto.