VALÈNCIA (EP). La Vicepresidencia tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación iniciará este año las obras de mejora de la CV-35 en los puntos de mayor congestión y riesgo para la seguridad vial, con una inversión de más de 7,7 millones de euros. Asimismo, en estos momentos se está realizando un análisis técnico con el objetivo de estudiar nuevas intervenciones en otros accesos a la vía.
El proyecto de la Dirección General de Infraestructuras Terrestres, que se presentó el pasado diciembre, contempla intervenciones en las salidas 4, 10, 11 y 16 de la CV-35, ubicadas en los términos municipales de Burjassot, Paterna, San Antonio de Benagéber y L'Eliana, según ha detallado la Generalitat en un comunicado.
Una vez finalizado el plazo de información pública se han presentado diversas aportaciones con propuestas para estudiar nuevas mejoras en otros puntos de la CV-35, sin que se haya registrado alegaciones en contra del proyecto de actuaciones previsto, han apuntado desde la Conselleria.
Los trabajos previstos en estos cuatro municipios, según la Generalitat, responden a criterios técnicos basados en estudios de tráfico y accidentalidad y permitirán actuar "de forma inmediata" en aquellos accesos donde las soluciones son "más directas y efectivas" para mejorar la circulación y reducir situaciones de peligro.
Estas actuaciones, además de mejorar la seguridad y la fluidez en los tramos seleccionados, también beneficiarán a los desplazamientos habituales de conductores de municipios próximos, ya que la mejora del tráfico en estos puntos "repercute en el conjunto del corredor viario", han añadido desde la Administración autonómica.
Paralelamente, la Conselleria está analizando otras posibles intervenciones en distintos accesos de la CV-35 situados en municipios colindantes con la vía. En algunos de estos puntos, las soluciones presentan una "mayor complejidad" técnica, pueden implicar afecciones a viviendas o requieren estudios "más detallados", por lo que están siendo objeto de evaluación "específica".
Actuaciones
La CV-35 soporta cada día 115.000 vehículos y es una de las principales arterias de entrada a la ciudad de València. El proyecto, con un plazo estimado de ejecución de 10 meses, permitirá ampliar carriles de incorporación y deceleración, mejorar las vías colectoras, crear nuevos carriles de trenzado y reorganizar accesos que actualmente generan retenciones que llegan a afectar al tronco principal de la autovía, con el consiguiente riesgo de accidentes por alcance y maniobras forzadas.
En algunos puntos también se actuará sobre drenaje, señalización, iluminación, barreras de seguridad y acondicionamiento del entorno, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y optimizar la capacidad de la infraestructura. Concretamente, se intervendrá en la salida 4 (Burjassot-Campus Universitario), donde actualmente los autobuses que dan servicio al campus se incorporan a la CV-35 mediante un 'STOP' y sin carril de aceleración, lo que genera una "situación de riesgo".
Asimismo, la salida 10 (Parque Tecnológico-Polígonos y urbanizaciones) también será objeto de mejoras para evitar los embotellamientos que presenta debido a que el carril derecho desaparece al llegar a la salida. También se actuará en la salida 11 (acceso a la vía colectora), que en sentido València resulta "insuficiente" para absorber la demanda actual y provoca retenciones que ralentizan los carriles lento y central de la autovía.
Por último, la salida 16 (acceso a l'Eliana y zona comercial) afrontará una intervención "de especial impacto" debido a su elevado nivel de saturación, ya que sirve como acceso principal al municipio y a varias urbanizaciones y áreas comerciales.