VALÈNCIA. El sector hotelero de València consolida un arranque de año positivo, desmarcándose como uno de los destinos urbanos más rentables de España.
Según los datos recogidos en el último Barómetro de la Rentabilidad de los Destinos Turísticos Españoles elaborado por la patronal Exceltur para el primer cuatrimestre de 2026, la capital valenciana registró un ingreso por habitación disponible (RevPAR) de 84,6 euros, lo que representa un incremento interanual del 13,6% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior.
Esta evolución adquiere especial relevancia al analizar la coyuntura sectorial, ya que mientras el conjunto de las ciudades españolas avanzó a un ritmo medio del 5,9% en sus ingresos hoteleros, València logró duplicar holgadamente esa media nacional, superando además en ritmo de crecimiento a otros destinos urbanos como Sevilla, que avanzó un 12,2%, o Málaga, que se anotó un repunte del 11,1%.
Recuperación tras la Dana

- Turistas esperando para hacer el check in en un hotel. -
- Foto: NACHO CUBERO/EP
El informe de Exceltur destaca que estas cifras constatan que el sector hotelero de la ciudad ha superado los efectos de la Dana de 2024. El éxito de la campaña hasta abril responde también a una marcada tendencia de mercado en este inicio de año, caracterizado por una brecha entre el modelo urbano y el vacacional, donde las grandes ciudades han liderado el crecimiento frente al estancamiento de los destinos de costa, que crecieron un 0,1% penalizados por la meteorología inestable y la temprana celebración de la Semana Santa.
En este contexto, el informe señala que el Cap i Casal se ha visto favorecido por la consolidación de tarifas, su variada agenda urbana y el control de la oferta ilegal de viviendas turísticas.
Alicante lidera el repunte
La Comunitat Valenciana se posiciona de este modo como motor del negocio hotelero urbano en la península en este arranque de 2026, ya que al buen comportamiento de la capital se suma el de Alicante, que lideró el dinamismo nacional con un repunte del 16,8% en sus ingresos hoteleros en el mismo periodo.
Ambos destinos confirman la tendencia hacia una progresiva "premiumización" del sector turístico de la región, donde la rentabilidad ya no se mide exclusivamente por el volumen bruto de pernoctaciones o la llegada masiva de visitantes, sino por la capacidad de captar un perfil de turista de mayor valor añadido que eleva el rendimiento por plaza disponible.