VALÈNCIA (EFE). La acampada por el derecho a la vivienda instalada en la plaza del Ayuntamiento de València, que cumple este miércoles su quinta jornada de protesta, organizarán y moverán las tiendas de campaña que hasta el momento hay montadas porque no quieren "reventar" la festividad del 9 d'Octubre.
Así lo ha señalado a EFE Televisión Cristian Kilirov, uno de los portavoces de los acampados, quien ha indicado que este martes mantuvieron una reunión con la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, que les pidió que movieron la acampada para que pudiera celebrarse, este viernes, la Procesión Cívica y el despliegue relacionado con el homenaje a la Senyera.
Ha añadido que también les dijeron que les proporcionarían un cordón policial para protegerles, ya que para este jueves por la tarde está prevista una manifestación de un grupo de ultraderecha denominado Núcleo Nacional.
"La Policía nos está acompañando siempre, haciendo todo el rato rondas por toda la plaza, y nosotros tenemos nuestro propio servicio de seguridad, que va rondando todas las noches y todo el día por si hay algo", ha explicado para añadir: "Si vemos que se descontrola la violencia, ahí es cuando interviene la Policía".
"Estamos intentando organizar bien las tiendas para ver dónde las ponemos, moverlo un poco porque no queremos reventar todo el 9 d'Octubre. También es nuestra prioridad que las fiestas nacionales de aquí de Valencia se sigan haciendo", ha señalado.
Respecto a la mascletà que se monta en la plaza del Ayuntamiento con motivo del 9 d'Octubre, al término de la Procesión Cívica, ha indicado que el consistorio tiene "los recursos necesarios para poder desplazarla de un día para otro".
En la actualidad hay más de 500 tiendas en la acampada, algunas de la cuales ocupan parte de la zona por donde pasa la Procesión Cívica, y alrededor de 1.300 personas, ha destacado el portavoz, quien ha insistido en que la protesta será indefinida: "Hasta que no se consigan nuestras reivindicaciones, no nos levantamos".
Un manifiesto para llamar a la "resistencia pacífica, activa y comunitaria"
En un manifiesto leído por Hugo, otro de los portavoces de la acampada, los acampados aseguran que no van a ceder: "Vamos a seguir aquí hasta que se propongan medidas reales para solucionar la crisis de la vivienda", señalan para llamar a la "huelga general" porque, afirman, "no podemos seguir permitiendo que haya una economía rentista que hace negocio a costa de que no podamos tener un techo".
"Llamamos a la resistencia pacífica, activa y comunitaria. Esta lucha es de todas, por un hogar digno y accesible", aseguran en el manifiesto, en el que recuerdan que es un campamento "autónomo y autogestionado" que surgió de forma espontánea tras la manifestación por la vivienda del sábado que finalizó con altercados ante el Palau de les Arts, donde se celebraba un congreso de inversión inmobiliaria.
"Estamos aquí porque no podemos más. Las políticas actuales no garantizan algo tan básico como el derecho a la vivienda. Queremos una vivienda digna y adecuada para todas las personas, como dice el Artículo 47 de la Constitución", afirma para añadir que necesitan que el mercado inmobiliario "se regule a favor de la gente".
Recuerdan que en la provincia de Valencia los precios de los alquileres han aumentado un 70 % desde 2020, según datos de Idealista, y al respecto han dicho: "No podemos seguir así, hay que topar los precios de los alquileres. Pero no queremos solo que no sigan subiendo, tienen que bajar".
Los acampados exigen contratos de alquiler asequibles e indefinidos, que garanticen estabilidad y seguridad habitacional, y acabar con "el fraude de los falsos alquileres de temporada", así como se regulen los precios de las viviendas y que se facilite el acceso a las personas jóvenes y vulnerables.
También reclaman la creación de un parque de vivienda "público y accesible para la clase trabajadora" y defiende: "No podemos seguir conviviendo con fondos buitre y grandes propietarios, reclamamos la expropiación de esas viviendas y que los especuladores no acumulen ni una más. Las queremos para la gente".
"No se puede seguir haciendo negocio a costa de vulnerar nuestros derechos, las casas son para vivir, no para enriquecerse. Tampoco son para que los turistas vengan a divertirse unos días, el modelo turístico está matando la vida en los barrios y el comercio local", añade el manifiesto.
También exigen la paralización inmediata de todos los desalojos y que se les dé protección a las familias sin hogar. "Desde la acampada pondremos todos los medios que podamos para evitar los desahucios. Decimos: basta ya, ni una familia más sin casa y ni una casa más sin familia".