VALÈNCIA. Los vecinos del barrio de Tendentes se oponen al nuevo parque de Gulliver que se construirá en el tramo del Jardí del Túria que discurre frente a su barrio y al del Botànic. A través de un comunicado, la "Unión Vecinal de Les Tendetes de València" denuncia que la infraestructura se ejecutará a costa de destruir una de las pocas áreas naturales con las que cuentan.
La principal preocupación del vecindario radica en el impacto medioambiental que supondrá la construcción. Según explica la asociación, la intervención "se traduce en volcar cemento y fibra de vidrio, arrasando parte de la arboleda existente". Este espacio, definido por los vecinos como un "bosque popular plantado hace décadas por cientos de valencianos", cumple una función vital de pulmón verde al amortiguar la polución del denso tráfico rodado de la zona y refrescar el ambiente.
Cabe recordar que el proyecto, que estará financiado por la Fundación IVO, surge como compensación por la pérdida de una cuarta parte del Parque Antonio Llombart, en el vecino barrio de Campanar, donde la fundación prevé edificar una ampliación de sus instalaciones sanitarias. Una edificación que, según los afectados de Tendetes, "bien podría realizarse en el contiguo solar de la Antigua Fe a escasísimos metros de distancia".
Falta de transparencia municipal
Los representantes vecinales critican la gestión del Ayuntamiento de València, al que acusan de actuar de espaldas a la ciudadanía. Aseguran que el proyecto nunca fue consultado con los habitantes de la zona y que las solicitudes de información formal presentadas el pasado mes de abril no han recibido ningún tipo de respuesta por parte de la administración local. Además afean que tampoco fueron invitados al acto de presentación oficial del plan.
"La buena gobernanza de las cosas se caracteriza por escuchar y consensuar las aportaciones de todas las partes concernidas en la planificación y usos del territorio. De momento no ha sido así", lamenta Juan Martínez-Tercero, presidente de la asociación vecinal.
Parques degradados en el interior del barrio
Frente a la propuesta de construir una gran infraestructura en el cauce del río, la asociación recuerda que el interior de Les Tendetes ya cuenta con tres pequeñas instalaciones de juegos infantiles. Sin embargo, denuncian que estos espacios de proximidad se encuentran en una situación de total abandono: sucios, mal mantenidos, llenos de hojarasca y ramas caídas, y con deficiencias en el firme que suponen un riesgo de accidentes para los niños.
Por ello, los vecinos exigen un cambio de prioridades: solicitan que la inversión de la Fundación IVO se destine a "recuperar y dignificar" estos espacios infantiles que ya existen y que se encuentran degradados, en lugar de construir este nuevo parque sobre Gulliver en el río. "En el tramo del Jardí del Túria a su paso por Les Tendetes, no sobra ni un árbol, ni un matorral ni un seto", concluye Martínez-Tercero, zanjando que lo que verdaderamente necesita el barrio es "oxígeno, espacios públicos decentes y un respeto a sus necesidades cotidianas".