VALÈNCIA. Ante un abarrotado Parque de Cabecera, la exvicepresidenta del Consell, Mónica Oltra y el diputado de Esquerra Republicana de Catalunya, Gabriel Rufián, han instado a la izquierda a "desbordar las siglas" para "aprovechar una oportunidad histórica" en el ciclo electoral que se avecina. Ambos líderes han hecho un llamamiento a la unidad en un acto en València en el que han estado presentes los líderes de la mayoría de partidos a la izquierda del PSOE. Nadie ha querido perderse un acto sobre el que se había generado mucha expectación.
Bajo un sol de justicia que ha ido decayendo a medida que avanzaba la tarde, Oltra y Rufián se han dirigido a los centenares de personas presentes desde dos tonos llamativamente distintos pero con la idea común de la necesidad de "unirse". La exvicepresidenta ha recordado casi conteniendo las lágrimas que hacía exactamente cuatro años de su último mítin, un acto que se produjo justo antes de acabar dimitiendo tras ser investigada en la causa por la que se sentará en el banquillo por encubrir presuntamente los abusos sexuales a una menor tutelada por su entonces conselleria.
"Aglutinémonos en torno al mejor"
El portavoz de ERC en el Congreso ha apelado a "dejar atrás las miserables diferencias" de la izquierda. "Si no somos capaces de unirnos en frentes comunes para echar a ladrones y gente que ha permitido que muera clase trabajadora, apaga y vámonos", ha señalado. De hecho, Rufián ha defendido que la izquierda debe ponerse de acuerdo "provincia a provincia" y en el caso de no conseguirlo aboga por hacer primarias: "aglutinémonos en torno al mejor". El dirigente de Esquerra ha llegado a afirmar que el "eje" de las siguientes elecciones "será decencia o indecencia, fascismo o antifascismo".

- Foto: KIKE TABERNER
En un tono menos bélico que Rufián, Oltra ha reconocido querer "ganarles" -a la derecha- pero "desde la empatía y la solidaridad". "No construiremos nada desde la ira, sino desde la empatía, el amor al otro, desde la conciencia de clase y desde la compasión, incluso desde el perdón", ha defendido Oltra después de que Rufián le pidiese "ayuda" para "meter en la cárcel" al 'expresident' de la Generalitat Carlos Mazón, a quien ha llamado "psicópata y asesino".
"El amor está muy bien, pero yo también quiero reivindicar la rabia", añadía Rufián en contraposición. El diputado ha insistido en que no tiene "ni putas ganas" de que el líder de Vox, Santiago Abascal, sea el próximo vicepresidente del Gobierno: "Está de moda ser mala gente y acosar al débil, pero aquí estamos nosotros para decir te he ganao'". Oltra, por su parte, ha apostado por "volver a un discurso moral que no apele a los sentimientos de venganza".
Varios líderes de las izquierdas presentes el acto

- Rufián saluda al exalcalde Ribó.
- Foto: KIKE TABERNER
No han faltado gritos desde el público de ¡La izquierda unida jamás será vencida! o ¡Alcaldesa, alcaldesa! en el momento en el que Oltra accedía al escenario. En las primeras filas del público se ha podido ver a representantes de la izquierda como el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, el diputado de la coalición en el Congreso Alberto Ibáñez, el exalcalde de València Joan Ribó o la coordinadora de Podem, María Teresa Pérez entre otros.
Sobre el frente político a la izquierda del PSOE, Mónica Oltra ha asegurado que en la ciudad de València "ya está casi casi", y también en la Comunitat “¿no?” ha preguntado dirigiéndose hacia el público entre el que se encontraban dirigentes de su partido como el propio Baldoví. “Es que nos jugamos mucho”, ha apostillado Oltra con una media sonrisa. De su lado, Rufián ha abogado por que partidos como Compromís, el BNG o ERC se pongan "farrukos" para "someter más aún" a los socialistas y obligarles a "hacer cosas buenas".
Visiblemente emocionada, la dirigente de Compromís ha recordado la marea de voluntarios tras la Dana en su intervención de cierre del acto: “Ese es el río de gente que tiene que ganar. Ganaremos València, ganaremos el país y ganaremos en España”, ha proclamado Oltra desatando los aplausos de un público que ya estaba en pie.