VALÈNCIA (EFE). El pleno del Ayuntamiento de València ha aprobado, con los votos del PP y Vox y la oposición de Compromís y PSPV, la declaración de la zona acústicamente saturada (ZAS) del barrio de Russafa, que contempla limitaciones a la actividad hostelera y de ocio.
La medida, según el Consistorio, conlleva suspender la concesión de títulos habilitantes para la instalación o ampliación de locales, la suspensión del otorgamiento de licencias para la instalación de ambientación musical en establecimientos, o la suspensión de autorización de nuevas terrazas de hostelería en dominio público municipal que comporten un aumento de la superficie ocupada.
La ZAS se aplica a un espacio conformado dentro de un área que incluye 18 calles, y establece una “zona de respeto” circundante con el fin de evitar los movimientos migratorios de las actividades. La declaración entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOP.
El concejal de Mejora Climática, Acústica y Eficiencia Energética, Carlos Mundina, ha defendido la medida señalando que las medidas de esta ZAS “tienen como objetivo buscar la conciliación entre el derecho al descanso de los vecinos de Russafa y la actividad cultural y gastronómica del barrio”.
El edil ha señalado que “el Ayuntamiento aprueba de forma definitiva la ZAS de Russafa, después de la mediciones realizadas y de las resoluciones judiciales, y tras someter también a exposición pública las medidas y abrir un plazo de alegaciones”.
La concejala socialista Elisa Valía ha calificado la ZAS de “mala porque no contempla medidas eficaces y no va a solucionar los problemas".
Por su parte, el concejal de Compromís Giuseppe Grezzi ha definido la ZAS planteada por el gobierno municipal como una iniciativa “de mucho ruido y pocas nueces, porque no convence ni a unos ni a otros, y eso es un problema”.
También la patronal del ocio y la hostelería local ha lamentado la aprobación de esta medida y ha advertido de que "provocará un aumento de ruido del 846 %".
El portavoz de la Coordinadora de Ocio y Hostelería, Vicente Pizcueta, durante su intervención en el pleno municipal, ha asegurado que el adelanto del cierre de las discotecas a las 4.30 horas provocará, precisamente, el efecto contrario al que persigue la ZAS.
Hasta ahora, ha explicado, los locales realizaban desalojos progresivos y contaban con personal silenciador en las puertas para evitar concentraciones y reducir el ruido en la vía pública. "Con la nueva normativa, todo el público abandonará simultáneamente los locales a la misma hora y sin la presencia de estos equipos de mediación para reducir las molestias en los entornos de los locales".
"Se generará un ruido que hasta ahora no existía, porque el problema no estará dentro de los locales, sino en la calle, cuando cientos de personas salgan al mismo tiempo sin control", ha señalado.
Mientras se desarrollaba el pleno municipal, trabajadores, empresarios y representantes del sector del ocio y la hostelería se han concentrado en señal de protesta frente al Ayuntamiento.
Multas más altas por ensuciar la calle
Por otra parte, el pleno también ha aprobado este jueves la nueva ordenanza de limpieza que impone multas más elevadas por ensuciar la ciudad.
Entre otras acciones, se sancionarán con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros abandonar basura dispersa o cualquier tipo de residuo en espacios públicos, arrojar residuos de pequeño tamaño, tales como colillas, cáscaras, chicles, papeles o cualquier otro residuo de entidad similar o depositar en las papeleras los residuos no destinados a las mismas.
Escupir o satisfacer las necesidades fisiológicas sobre la vía pública será penalizado con multas de entre 750 y 3.000 euros y realizar pintadas hasta 3.000 euros.
En cuanto a las deposiciones de las mascotas en la vía pública, el incumplimiento de la recogida de excrementos y limpieza de las micciones de los animales por parte de sus propietarios o portadores podrá ser sancionado con hasta 1.500 euros.