VALÈNCIA (EFE). El Ayuntamiento de València ha aprobado el proyecto de remodelación de la intersección de las avenidas de Blasco Ibáñez y de Cardenal Benlloch, que afecta a los barrios de la Amistat, la Vega Baixa, Mestalla y Ciutat Universitària, con un presupuesto de más de 973.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses.
La necesidad de intervenir en este ámbito, según ha explicado el Ayuntamiento en un comunicado, viene motivada por la concurrencia de problemas funcionales y de seguridad vial identificados en la auditoría de los cruces y puntos urbanos con mayor siniestralidad publicada en 2024.
En particular, se señala la existencia de deficiencias de especial relevancia relacionadas con los giros hacia la izquierda en la rotonda partida, las velocidades elevadas en el acceso a la calle Clariano, los problemas de visibilidad en determinados pasos de peatones y varios conflictos con los itinerarios ciclistas.
En cuanto a la accidentalidad, la auditoría indica que en la intersección se registraron 153 accidentes durante el período 2019-2023, de los que 79 fueron accidentes con víctimas y 74 accidentes con daños materiales, unos datos que ponen de manifiesto la conveniencia de adoptar medidas de reordenación que permitan mejorar la legibilidad de la intersección, reducir los conflictos entre trayectorias y reforzar la seguridad de todas las personas usuarias.
Soluciones adoptadas
Así, en el proyecto se prevé que la actual glorieta partida de Blasco Ibáñez con Cardenal Belloch pase a ser una glorieta circular con un esquema de funcionamiento y una canalización de los movimientos más ordenados, claros y seguros.
La solución "transforma la actual configuración de la glorieta partida para una mayor continuidad de los itinerarios peatonales y ciclistas, reducción de los conflictos entre trayectorias y mejor definición de los espacios de circulación, estancia y aceras", ha explicado el Consistorio.
La actuación integra igualmente la ordenación de la bolsa de aparcamiento situada entre la avenida de Blasco Ibáñez y la calle de Polo y Peyrolón, así como la mejora del itinerario de peatones situado entre las calles del Poeta Artola y de Daoíz i Velarde, vinculado a la accesibilidad hacia las paradas de la EMT y la continuidad de los recorridos peatonales en el entorno de la avenida Blasco Ibáñez.
La solución comprende también la adaptación coordinada del resto de elementos urbanos afectados, incluyendo pavimentación, señalización, regulación semafórica, drenaje, alumbrado público, jardinería, riego, mobiliario urbano y servicios existentes.