VALÈNCIA (EP). Asociaciones de vecinos han reclamado este jueves en el Debate sobre el Estado de la Ciudad más vivienda, control de los apartamentos turísticos, movilidad, limpieza y seguridad, y han recalcado que València son todos sus barrios. "Merecemos recibir servicios de calidad, cuidar el turismo no puede ir en detrimento de nuestros derechos, la vida no puede depender del código postal", han reivindicado.
La participación ciudadana ha registrado un récord con la intervención de 65 asociaciones y entidades, que han contado con cinco minutos para plantear sus quejas y propuestas. Su exposición se ha prolongado durante más de cinco horas: la primera ha comenzado a la 13.00 horas y la última de ellas ha finalizado pasadas las 18.20.
Las entidades se han centrado en reclamar más inversiones para sus barrios y han aprovechado para realizar sus demandas concretas. Desde la Federación de Asociaciones de Vecinos de València (FAAVV) se ha instado a repensar el modelo de ciudad, al considerar que actualmente "todo vale y los empresarios y fondos de inversión campan a sus anchas, abriendo apartamentos turísticos en cada rincón de cada barrio y saltándose todos los límites". "¿Realmente es este el modelo de ciudad que queremos?", han preguntado, y han advertido que esto genera problemas de convivencia y movilidad.
Entre las asociaciones, desde Penyaroja se ha reclamado la "seguridad y salubridad en el entorno" del circuito de la Fórmula 1, pero también atención social para las personas que se encuentran en este asentamiento", al igual que desde Natzaret se ha pedido "un plan de choque social" para ofrecerles una alternativa acorde a sus posibilidades y necesidades.
Cuidem la Raïosa ve "fundamental" mantener la idea del Corredor Verde "sin que por él circulen coches"; Camí Real del Nuevo Turia pide que la prolongación del corredor en la avenida Federico García Lorca "no muera a escasos 300 metros de nuestras casas"; Natzaret insiste en el soterramiento de las vías del tren prolongando el túnel de serrería para reunificar la punta Natzaret-Moreres y parte del Grau con la ciudad, y Sant Marcel·lí lamenta que será "otro bulevar cargado de tráfico" y que València será "la única gran ciudad sin Zona de Bajas Emisiones".
Los vecinos de Benimaclet han exigido que "no se siga hablando del PAI, sino que se pase a la acción", y los de la Malva-rosa han reclamado acelerar el plan para las Casitas Rosas, que se ha anunciado, porque la situación es "insostenible".
"Vulnerabilidad" de los vecinos por los pisos turísticos
Desde Benicalap han vuelto a criticar las obras en bajos de edificios del barrio para apartamentos turísticos, ante lo que han propuesto modificar los trámites de licencia para exigir la autorización de la junta de propietarios ante actuaciones que requieran la alteración de elementos como fachadas. "Estamos cansados de escuchar que esto depende del anterior mandato. Esto no es una cuestión partidista, sino de vulnerabilidad vecinal", han recalcado.
Los vecinos de la Dehesa de El Saler han denunciado estar "totalmente olvidados" y han exigido actuaciones con "sentido común" ante el riesgo de incendios forestales y los vertidos al Parque Natural de l'Albufera. Y los de El Palmar se sienten "ciudadanos de segunda" por la falta de frecuencias de autobuses y la lejanía de recursos básicos.
Por su parte, desde la asociación de la Roqueta se ha criticado "la gestión pésima" de su entorno y "el desprecio voluntario" a este barrio entero; desde la de Sociópolis "no ser solo un barrio de construcción, sino inversiones para ser uno de verdad", y desde Russafa Descansa se ha advertido que los índices del estudio sonométrico demuestran que se superan los decibelios permitidos.
Desde Torrefiel han recalcado que son "un barrio obrero, especialmente abandonado, pero que tienen exactamente los mismos derechos que el resto", y, de igual modo, desde Orriols han lamentado "el listado de promesas incumplidas". Por contra, desde Fontsanta se ha destacado que "ahora sí que se cuida" a sus vecinos.
Otras asociaciones que han intervenido son las de Les Tendetes, que ha vuelto a exigir una ubicación alternativa para el segundo parque Gulliver; Ciutat Universitaria y Exposició, que ha reclamado un centro de mayores y la cesión de locales y municipales para entidades, o Malilla abogando por "un barrio limpio y cuidado" y por dar uso a los solares.
La atención a la salud mental también ha tenido eco y desde la Fundación Músicos por la Salud y se ha planteado un plan municipal de música, salud y bienestar, que coordine las áreas de cultura, salud, servicios sociales, personas mayores y discapacidad.
Calor "insostenible" en las aulas
En el ámbito educativo, Fampa-València ha advertido que el calor en las aulas de la ciudad es "insostenible"; el Sindicat d'Estudiants ha avisado que "la rebelión no ha terminado" --en alusión a la huelga docente iniciada hace meses en la Comunitat Valenciana-- y que las protestas seguirán "por una educación de calidad", y desde la UPV han abogado "seguir conectando cada vez mejor universidad, empresa y ciudad".
En alusión al episodio de fuertes lluvias de este pasado miércoles, Intersindical ha criticado que el Ayuntamiento cerrara parques y jardines mientras "los centros educativos abrieron por la tarde" y "se permitió el desplazamiento de personas al estadio del Levante" para el partido contra el Athletic Club que fue suspendido minutos antes de su inicio.
Paralelamente, los jóvenes han lamentado que sus problemas se han convertido en "estructurales" para poder desarrollar su proyecto de vida; Tyrius o las familias numerosas han reclamado más ayudas a las familias y a la conciliación; asociaciones de migrantes han pedido "una participación real en la vida de la ciudad", y entidades a favor de la integración han reivindicado que "la diversidad es un hecho, pero la inclusión real sigue siendo un reto".
Desde las entidades económicas se han pedido medidas para asegurar el futuro de los mercados municipales y más oportunidades para proyectos de start-ups, mientras las deportivas han reclamado más instalaciones. La Asociación de Cicloturismo y Turismo Sostenible de València ha alertado de las consecuencias de la introducción de una tarifa "especialmente atractiva" para el usuario ocasional y turístico, en alusión al bono diario de Valenbisi.
Por parte del sector del taxi se ha vuelto a criticar la falta de regulación de las VTC y se ha acusado a la Policía Local de "no hacer lo que tiene que hacer". "Trabajar en taxi en València es una verdadera aventura", han expuesto.
Por otro lado, la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV), Lo Rat Penat, el Casino de Agricultura y el Ateneo Mercantil han pedido al Ayuntamiento que promueva la declaración del centro histórico de la ciudad como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.