La Unidad de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia recuerda, con motivo del Día Mundial del Microbioma que se celebra mañana 27 de junio, la importancia de cuidar la microbiota intestinal y ambiental desde la infancia, por su papel esencial en la salud digestiva, el sistema inmunitario y el desarrollo de niños y adolescentes.
La unidad, que recientemente ha reforzado su equipo con la incorporación del doctor Samuel Fornos junto al doctor Sergio Negre al frente del servicio, continúa apostando por una atención especializada e integral en las enfermedades digestivas infantiles. Ambos especialistas destacan que una buena alimentación, el uso prudente de antibióticos y unos hábitos saludables en casa, en el colegio y en el entorno sanitario son fundamentales para proteger este “universo invisible de microorganismos” que acompaña al niño desde el nacimiento.
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que vive en el intestino y que desempeña funciones esenciales para el organismo. “Factores como el tipo de parto, la lactancia, la dieta, el uso de antibióticos o el entorno en el que vive el niño influyen en su composición desde los primeros días de vida. Un microbioma equilibrado se asocia con menor riesgo de infecciones, mejor respuesta inmunitaria y una mejor salud digestiva a largo plazo”, afirma el doctor Samuel Fornos.
“La microbiota intestinal no solo interviene en la digestión, sino también en la maduración del sistema inmunitario y en la protección frente a determinadas enfermedades digestivas e inflamatorias”, señala el doctor Sergio Negre. “No se trata solo de evitar enfermedades, sino de acompañar el desarrollo del niño favoreciendo una microbiota diversa y equilibrada”, añade.
Consejos para cuidar la microbiota de los niños
Los especialistas de la Unidad de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia recomiendan a las familias priorizar una alimentación basada en la dieta mediterránea adaptada a cada edad, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y aceite de oliva, por su aporte de fibra y nutrientes beneficiosos para la microbiota.
También aconsejan fomentar la lactancia materna siempre que sea posible, evitar el uso innecesario de antibióticos y seguir siempre las indicaciones del pediatra. En este sentido, el Hospital Quirónsalud Valencia cuenta con un programa de uso racional de antibióticos y formación continuada para promover una prescripción adecuada.
Otra de las recomendaciones es promover la actividad física y el juego al aire libre, cuidar la higiene de manos y la seguridad alimentaria, como el lavado de frutas y verduras o la correcta conservación de los alimentos, sin caer en una esterilización excesiva del entorno doméstico.
“Cada familia puede contribuir, con pequeños cambios diarios, a que la microbiota de sus hijos se desarrolle de forma sana y diversa, lo que se traducirá en una mejor salud digestiva hoy y en la edad adulta”, señalan los especialistas del Servicio de Pediatría del hospital Quirónsalud Valencia.
Microbiota y salud digestiva infantil en Valencia
La Unidad de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia está especializada en el diagnóstico, tratamiento y prevención de trastornos del aparato digestivo en niños y adolescentes.
Entre las patologías más habituales que atiende se encuentran el dolor abdominal recurrente, el estreñimiento, el reflujo gastroesofágico, las enfermedades inflamatorias intestinales, las alergias e intolerancias alimentarias y la patología hepática.
Para valorar de forma integral la salud digestiva y detectar posibles alteraciones, la unidad dispone de técnicas diagnósticas avanzadas como endoscopia digestiva, colonoscopia y pruebas de aliento para intolerancias alimentarias y sobrecrecimiento bacteriano. A partir de estos estudios y del análisis individual de cada paciente, el equipo diseña planes personalizados que pueden incluir cambios nutricionales, recomendaciones de estilo de vida y, cuando está indicado, el uso racional de probióticos u otros tratamientos dirigidos.
“La microbiota de un niño se va moldeando con muchas pequeñas decisiones cotidianas como un desayuno con más fibra, un antibiótico bien indicado en lugar de administrarlo ‘por si acaso’ o un rato de juego al aire libre en vez de otra tarde de pantalla”, afirma el doctor Negre.
El doctor Fornos recuerda además que la microbiota no se encuentra únicamente en el intestino, sino también en la piel, las mucosas y el entorno físico en el que se mueven los niños. “El contacto con ambientes diversos, la naturaleza y otros menores contribuye al adecuado entrenamiento del sistema inmunitario, mientras que la exposición innecesaria a desinfectantes o el uso inadecuado de antibióticos pueden empobrecerla”, añade.
Seguimiento personalizado y herramientas digitales
La Unidad de Gastroenterología Pediátrica de Quirónsalud Valencia ofrece asesoramiento personalizado para la prevención y el abordaje de trastornos digestivos comunes, así como estrategias para la introducción progresiva de alimentos y el manejo de alergias e intolerancias. El objetivo es acompañar a las familias desde la primera infancia hasta la adolescencia, promoviendo hábitos que favorezcan una microbiota intestinal equilibrada y una buena calidad de vida.
Como parte de este enfoque integral, la unidad incorpora el cribado de factores ambientales relevantes para la salud digestiva infantil a través del Portal del Paciente y la app Mi Quirónsalud. Mediante estas herramientas, las familias pueden cumplimentar formularios de salud específicos asignados por su especialista, lo que permite identificar hábitos y exposiciones del entorno como alimentación, actividad física, uso de antibióticos o convivencia con animales, y adaptar las recomendaciones de forma individualizada.
“Entender que los padres pueden influir positivamente en la microbiota de sus hijos ayuda a reducir la ansiedad y aumenta la sensación de control. Saber qué señales observar, qué hábitos priorizar y cuándo consultar a un especialista permite transformar el miedo en acción informada”, concluyen los doctores Sergio Negre y Samuel Fornos.